El consejero Alberto Martínez junto a tres de los "líderes tractores" del Departamento de Salud se han empleado hoy a fondo para desviar la exigencia de explicaciones de los partidos de la oposición sobre la crisis provocada el pasado mes de julio. Dos meses después de anunciar los ceses del viceconsejero Enrique Peiró y de la directora general Susana López Altuna y la recolocación de Lorea Bilbao y de Maite Martínez de Albéniz, el consejero vasco ha dispersado una cortina de humo rematada con el anuncio de un desplante a la ministra Mónica García. Pero, flotando en el aire, han quedado los comentarios y las preguntas de las portavoces parlamentarias que cuestionan el visto bueno del lehendakari Pradales a la crisis provocada por uno de sus consejeros 'estrellas'.
"¿Le ha explicado al lehendakari las verdaderas razones de los ceses y de los nuevos nombramientos?", le ha espetado Rebeka Ubera (EH Bildu) en castellano al consejero Martínez nada más comenzar su turno de control. El especialista en Anestesialogía y Reanimación ha permanecido impertérrito y, como con otras preguntas formuladas por Laura Garrido (PP) y Amaia Martínez (Vox) se ha ajustado a la estrategia empleada para no aclarar nada en una larguísima comparecencia parlamentaria. La pregunta de Ubera junto a los comentarios iniciales de Garrido -la parlamentaria que solicitó la comparecencia en julio- ha incorporado al lehendakari Pradales en la trastienda de los primeros cambios en la historia del Gobierno vasco de responsables políticos que mejoraban los resultados de sus predecesores.
"Los cambios hay que impulsarlos cuándo las cosas van bien", ha llegado a afirmar en el colofón de su comparecencia Martínez, alimentando las dudas sobre la duración de cinco incorporaciones que asumen el reto de una transformación del Servicio Vasco de Salud que ya formaba parte de su misión cuando conformó su primer equipo en julio de 2024. Para contarrestar el argumentario de la oposición basado en el sentido común, Martínez y su nuevo equipo de confianza han desplegado una batería de explicaciones más propias del arranque de la legislatura que de una comparecencia exigida para aclarar ceses y recolocaciones. El consejero vasco, como hizo ante los periodistas el pasado mes de julio, ha intentado vincular ceses y nombramientos a la aplicación de las directrices del Pacto de Salud aunque estas 333 medidas son, de momento, criterios retóricos sin concreción presupuestaria ni calendario de ejecución.
Pero Martínez ha vuelto a demostrar que contrarrestar su bisoñez parlamentaria con trucos dialécticos con los que resituar el foco político y social. Pese a que comparecía para aclarar decisiones propias ha recurrido a un gráfico sobre las convocatorias de plazas de Médicos Internos Residentes (MIR) para señalar al Gobierno de Mariano Rajoy y al ex ministro de Sanidad Alfonso Alonso por la falta de médicos en 2025. Un día después de participar en el Alderdi Eguna, Martínez ha querido convertir su distanciamiento con la ministra de Sanidad Mónica García para anunciar que no participará más en el Consejo Interterritorial de Salud. Un desplante a lo 'ayuso' que contrasta con el posicionamiento con el que lehendakari Pradales ha reforzado su perfil institucional ante el Gobierno de España y el resto de presidentes autonómicos.

