El presidente del PNV Aitor Esteban pretende resituar a su organización en "el centro de gravedad" de la política vasca después de 7 años como aliado de Pedro Sánchez y ante la amenaza electoral de una izquierda 'abertzale' en alza. Esteban intenta minimizar el protagonismo del PNV en la continuidad del presidente socialista, acosado por causas judiciales en su entorno y su debilidad parlamentaria. La gran preocupación del presidente del PNV está en marcar distancias con EH Bildu y para ello ha subrayado ante miles de simpatizantes las "tradiciones" de su partido centenario antes de cerrar cualquier colaboración electoral con sus enemigos íntimos en Euskadi.
Aitor Esteban ha ratificado en su primer Alderdi Eguna (Día del Partido) que es un líder previsible. Seis meses después de su nombramiento, Esteban ha reclamado a sus fieles un "compromiso colectivo para hacer país". Pero en una fiesta nacionalista que dejó atrás los gritos de 'Independentzia', Esteban acompañado en el escenario por el lehendakari Pradales sigue empeñado en sacar rédito a un autogobierno que ha garantizado un "país confiable" que el PNV exhibe como resultado propio.
La renovación que Esteban parecía encarnar al presentar su candidatura frente al entonces presidente Andoni Ortuzar tendrá que esperar aún unos meses más. El líder del PNV, por contra, ha querido fundamentar el atractivo político y social de su partido en las "tradiciones" para, a continuación, marcar con rotundidad sus diferencias con la izquierda 'abertzale'. Esas "tradiciones" de cercanía social, de apuesta por un "país plural", de "cuidar lo que funciona" y de trabajo en equipo.
Esteban no ha reprimido criticar al secretario de organización del PP Miguel Tellado al responsabilizarle de "expandir los malos olores que llegan desde Madrid". Incluso se ha apoyado en la historia de Grecia para criticar al líder del PP vasco Javier de Andrés por cuestionar la legalidad de competencias cedidas al Gobierno vasco.
Pero Esteban -que ha estilizado su imagen con 11 kilos menos que cuando era portavoz en el Senado- ha querido marcar diferencias especialmente con EH Bildu, su rival en Euskadi y el País Vasco. El líder nacionalista ha utilizado la propuesta de Arnaldo Otegi para ir conjuntamente en las próximas elecciones generales para descartarlo con rotundidad al marcar una amplio listado de diferencias. "A pesar de que la mona se vista de sea, mona se queda", se ha regocijado Esteban ante militantes que rodeaban el nuevo escenario circular situado en el centro de las campas de Foronda.
Esteban, además, ha vuelto a manifestar sus dudas sobre la reforma del Estatuto de Gernika que negocia con EH Bildu y el PSOE vasco. El líder nacionalista ha dejado de lado el derecho a decidir que llegó a incluir en sus negociaciones con la izquierda 'abertzale'. Por contra, la reforma estatutaria que ahora plantea rebaja el perfil soberanista anhelado por EH Bildu. La reforma que reclama ahora el PNV debe suponer "un salto real en el reconocimiento nacional, arbitraje y presencia exterior".
Un escenario en el que el lehendakari Pradales ha aprovechado para cuestionar el "gallinero español" y para arremeter contra la presidenta de Madrid Isabel Díaz Ayuso. Ayuso entzun, Euskadi euskaldun (Ayuso escucha, Euskadi es euskaldun) tras la polémica institucional en la que Ayuso abandonó la Conferencia de Presidentes de Barcelona cuando Pradales decidió utilizar solo el euskera.

