El Consejo de Ministros ha ratificado que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) destinará 75 millones de euros para permitir que el denominado 'consorcio vasco' impulsado por el PNV controle la dirección de la empresa Talgo. SEPI comprará el 8% de las acciones por 45 millones de euros de la empresa ferroviaria al mismo precio comprometido por las instituciones vascas con el fondo Trilantic el pasado mes de febrero. La decisión del Consejo de Ministro corrobora el compromiso adquirido por el presidente Pedro Sánchez al lehendakari Imanol Pradales en la reunión que mantuvieron en el Palacio de La Moncloa el pasado 15 de julio.
La SEPI será accionista minoritario de Talgo al aportar 45 millones y sumará otros 30 en un préstamo convertible en acciones. La ratificación del compromiso adquirido por Sánchez con el PNV soluciona el último obstáculo para que el denominado 'consorcio vasco' materialice en septiembre la compra definitiva del 29,7% de las acciones en manos del fondo Trilantic. La entrada de la Sepi en Talgo se produce en una ampliación de capital y el Gobierno de España pagará 4,25 euros por acción cuando el valor de cada participación de Talgo en Bolsa es de 3 euros.
La comunicación del Consejo de Ministros remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) argumenta la incorporación de la Sepi a la compra de Talgo por su condición de "actor clave para la movilidad ferroviaria de España". Además, confía en un "plan de negocios" que liderará el Gobierno vasco y el empresario José Antonio Jainaga. La operación de control de Talgo por las instituciones controladas por el PNV requerirá de "una reestructuración financiera que se ha proyectado para permitir acomodar el calendario de vencimientos y los recursos disponibles a la cartera de pedidos ya contratada".
Esta "reestructuración" para impulsar la capacidad industrial de Talgo requiere de 650 millones de financiación a 6 años, otros 120 millones para circulante y una nueva línea de avales por importe de 500 millones de euros.
El empresario José Antonio Jainaga junto al Gobierno vasco y las fundaciones bancarias BBV y Vital alcanzaron un principio de acuerdo con Trilantic el pasado mes de febrero para adquirir el 29,7% de las acciones por un total de 185 millones de euros. Tras este principio de acuerdo, el lehendakari Pradales llegó a aventurar que el control de Talgo por Jainaga se haría efectivo en "dos o tres semanas".
Sin embargo, cinco meses después, la operación Talgo sigue abierta y todo apunta a que no se cerrará hasta el próximo mes de septiembre. El 'consorcio vasco' esperaba que el Gobierno de España lograría que Renfe atenuara la multa de 116 millones de euros por retrasos en la entrega de un pedido comprometido. Pero, al fracasar esta posibilidad y ante el peso de la deuda acumulada, Jaianaga solicitó un mayor respaldo financiero de las instituciones que avalan que Talgo sea controlado por el dueño de Sidenor. El compromiso de SEPI para aportar 75 millones en total complementa los otros 75 millones que aportarán el Gobierno vasco, diputaciones y Kutxabank a través del fondo Ekarpen.
El Gobierno vasco pretende que Talgo vuelva a llevar a Álava su sede social y que en este territorio se desarrollen nuevos proyectos y se amplíen instalaciones industriales como la planta de Rivabellosa en las inmediaciones de Miranda de Ebro (Burgos).

