Román Knörr Borrás (Sueca, 1939) ha regresado a la planta de KAS que hace 50 años se convirtió en la mejor embotelladora del mundo. "La diseñamos, construimos, montamos y comenzó a producir en 9 meses", ha recordado hoy el brillante empresario vasco en Etxebarri-Viña. KAS necesitaba duplicar su producción porque sus refrescos de limón y naranja y el éxito de su Bitter KAS le habían convertido en una de las cinco mejores marcas de consumo en España. Medio siglo después, y bajo la tutela de Pepsico, la planta de Vitoria se convertirá en la primera en emisiones cero del mundo.
Pepsico ha celebrado en su planta embotelladora el medio siglo de un sueño empresarial que la familia Knörr hizo realidad en la década de los 70. La tercera generación de los descendientes de Roman Knörr Streiff, el cervecero alemán que se instaló en Vitoria en 1870. Justo un siglo después, KAS -fusión del apellido Knörr con gaseosa El AS también de la familia- despegó como el refresco de una sociedad española urbana -la generación del 'baby boomer' nacida entre 1950 y 1965- que cerraba el largo y negro periodo de la dictadura para caminar hacia la Transición Democrática.
"Tuvimos que construir a todo meter la planta de Etxabarri porque ya en la de Gamarra no dábamos a basto", reconoce Knörr acompañado por la dirección de Pepsico, en España, los directivos alaveses y los casi 200 empleados. KAS se colocó a la vanguardia del consumo de refrescos con apuestas valientes que hoy replica con éxito Red Bull; el líder mundial de la experiencia de consumir un refresco. Los hermanos José María y Luis Knörr adaptaron el Bitter San Pelegrino tras observar su éxito en el norte de Italia. Adaptado el producto para el mercado español, KAS convirtió su bitter en la bebida de moda con campañas de publicidad que rompían los moldes de la televisión del tardofranquismo.
Como ahora Red Bull, la familia Knörr apostó por deportes 'extremos' en los 70 como el wind-surf para anunciarse con la música de los Beach Boys con el eslogan 'Vive el sabor de Bitter Kas, viva la gente Bitter Kas'. "Cada campaña publicitaria hacía que se dispararan las ventas de Bitter", rememora Román Knörr, memoria viva del despegue industrial del País Vasco y uno de los empresarios más comprometidos con Álava.
La corporación KAS, que cumple 70 años desde su creación, llegó a contar con 12 plantas de producción con 3.100 empleados y su red de distribución le permitía competir con Coca-Cola tanto en el sector hostelero como en las tiendas y los supermercados que surgían como puntos de venta directa al consumidor. Un músculo logístico que Pepsi valoró para convertirse en el máximo accionista y asumir la producción y comercialización de una marca emblemática que apostó por el deporte con el patrocinio del baloncesto -el KAS de Pepe Laso tuteaba al Real Madrid de Luyck- y con la creación de un "grande de Europa", como ha reconocido Perico Delgado en su primera visita a la planta vitoriana.
"KAS era mi equipo, todos éramos de KAS y Paco Galdós mi referente", ha destacado Delgado que ha resaltado la calidad ciclista del equipo vitoriano y el papel de Galdos. El ciclista alavés formó parte de una escuadra que durante 20 años (1958-1979) contó con los mejores corredores españoles, incluido Federico Martín Bahamontes. "Solo gana uno y yo he sido segundo", ha afirmado Galdos,un deportista ejemplar que estuvo a punto de ganar un Giro de Italia y una Vuelta a España pero que es uno de los ciclistas más queridos por la afición vasca. Sus cuatro 'top ten' en durísimas ediciones del Tour de Francia despiertan hoy en día la admiración de corredores como Joseba Beloki, también presente en este 50 aniversario.
Medio siglo en el que desde Vitoria se han producido 7.000 millones de litros de KAS y Pepsi en todos sus formatos, se han expedido unos 365.000 camiones y más de 21 millones de personas en todo el país han consumido alguna de las bebidas que se elaboran en la planta alavesa. Un hito que el director general de PepsiCo en el Suroeste de Europa Pol Codina y el director de la planta de bebidas PepsiCo Iñaki Ochoa han convertido en el trampolín para que Vitoria vuelva a liderar la transformación industrial hacia la sostenibilidad.
PepsiCo ha invertido 27 millones de euros en la última década y otros 5 millones a lo largo de 2024 para electrificar toda su producción y eliminar, de esta manera, la emisión de 1.834 toneladas de CO2 al año. "PepsiCo piensa en grande y Vitoria será líder mundial en sostenibilidad", ha anunciado Pol Codina ante su plantilla, el diputado general de Álava Ramiro González, la alcaldesa de Vitoria Maider Etxebarria y el alcalde de Zigoitia Javier Gorbeña.

