El secretario general de UGT Euskadi Raúl Arza ha reconocido el "cambio de talante" del actual lehendakari respecto a Iñigo Urkullu tras la primera reunión mantenida durante 90 minutos con Imanol Pradales. Arza ha aprovechado su primera cita con Pradales para instarle expresamente a intervenir cuando los conflictos sociolaborales en la administración se "enquisten" frente a la actitud de Urkullu de escasa simpatía con los agentes sociales.
Raúl Arza y la responsable de Administración Pública de UGT Arantza Agote han cerrado formalmente la primera ronda de Pradales con los agentes sociales vascos. Una cita pospuesta respecto a las celebradas en el mes de julio pero que supone el arranque de los actos públicos del lehendakari tras el parón veraniego. En vísperas de la reunión que mantendrá mañana el Consejo de Gobierno en el palacio Miramar de San Sebastián, Pradales ha compartido análisis con los dos representantes de UGT que le han trasladado una amplia batería de propuestas sociolaborales.
Arza ha explicado durante el encuentro que ha planteado a Pradales el aumento de otros 8.000 puestos de trabajo estructurales en Osakidetza tras incrementarse en 5.000 durante los últimos cuatro años. Un proceso en el que "las OPE deben dejar de ser noticia", como ha subrayado el líder de UGT, para incrementar el número de sanitarios.
Arza ha destacado la importancia de todo el personal sanitario y no solo de médicos y enfermeras para garantizar un servicio público de calidad con menciones expresas para las auxiliares de enfermería y los celadores. Además, Arza se ha mostrado partidario de publificar servicios como el transporte sanitario y la limpieza que en la actualidad se adjudican a empresas privadas y seguir el ejemplo de otras comunidades como La Rioja y la comunidad Balear.
UGT, además, ha solicitado expresamente a Pradales que tenga en cuenta la situación de los interinos de más de 45 años a los que ahora se les exige acreditar altos perfiles de euskera. "Le pedimos que tenga sensibilidad y sentido común para retener ese talento con estos trabajadores públicos", ha planteado Arza a Pradales ante las consencuencias de la imposición sistemática del euskera en la administración vasca.
Una administración que cuenta con 80.000 empleados y que se ha visto convulsionada en la pasada legislatura por conflictos laborales en Sanidad, Ertzaintza y Educación. Arza ha requerido a Pradales su intervención cuando los conflictos "se enquisten" pero también liderazgo en iniciativas como el aumento del salario para que los más jóvenes puedan independizarse o para lograr un salario mínimo garantizado para todos los trabajadores vascos.

