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Bajad las armas

El taller chino de Pedro

Gestionar es de pobres, o de gobiernos con mayoría: Moncloa hoy es un taller literario al que se viene a contar historias

Pedro Sánchez y Xi Jinping.
Pedro Sánchez y Xi Jinping.EFE
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La cruzada global contra las redes sociales que lidera nuestro Quijote comprado en los chinos sirve exclusivamente para que yo esté escribiendo esta columnna, y dejará de servir para algo en el preciso instante en que termine de escribirla. Ese será el momento de pensar en la columna de mañana, para la cual dispondré ya del pertinente repertorio de cosas chulísimas que va ingeniando el coro de asesores atormentados por las encuestas que siguen al holograma presidencial por las espectrales salas de Moncloa.

Ese coro corea que el jefe ha superado a Zapatero esta semana, y que ahora se trata de durar hasta mayo para batir la marca de Aznar. Por el camino han descarrilado trenes, se registró un apagón cubano, se abandonó a las víctimas de la dana a su autonómica (mala) suerte, se destruye empleo y se prohíbe el acceso a la vivienda, pero se forra el riñón de los propagandistas catódicos. Gestionar es de pobres, o de gobiernos con mayoría: Moncloa hoy es un taller literario al que se viene a contar historias. No cualquier historia sino una de literatura infantil, con los buenos de siempre y los malos que van variando. Ahora hacen de villanos de postín los tecnooligarcas, que además entran al trapo como los adolescentes detenidos que son. Así que colocamos tribuna pétrea en el Times y a seguir tachando palotes sobre la pared del búnker, manteniendo un equilibrio beodo en mitad de la escapada como aquellos chinos de Humor amarillo en la prueba de las hamburguesas fluviales, pisando el firme de un decreto convalidado por cada tres caedizos, a riesgo siempre de cubrirse de barro hasta los pómulos. Hasta la marca misma de los hilos tensores. Humor amarillo y no La clave es la fuente intelectual del sanchismo.

La orden es multiplicar los anuncios sin consenso siquiera en su lado del muro, tupir las meninges del ciudadano huérfano de presupuestos, aturdirlo con un bombardeo trumpiano de asuntos varios sin seguimiento posible que se agotan en la mera enunciación, en su efímera función de coartada. Y mañana Dios dirá, ya se nos ocurrirá algo, el lunes lanzamos un vídeo suyo en TikTok apoyando el coche eléctrico pequinés frente a Tesla y con suerte entra Elon y tapamos el descalabro de Pilar.

Y esto es hacer política hoy en la CoPro (Coalición Progresista) de Dirty Sánchez. Como diría el padre de Hamnet: un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y furia, que no significa nada.