Durante las dos últimas semanas, los foros de expertos en inteligencia artificial han entrado en efervescencia como hacía tiempo que no ocurría. Primero con Claude Code y después con Clawdbot (ahora Moltbot), dos herramientas que han disparado las esperanzas de un nuevo salto tecnológico. Si no sabe de qué estoy hablando, no se asuste. A la inmensa mayoría de la población le han dado bastante igual estos lanzamientos, que permiten instalar una IA en tu ordenador para que haga de asistente para casi todo.
La IA puede tener un número de usuarios casi ilimitado, pero en el último año ha perdido la atención del ciudadano medio. Aquel que en un momento dado se mostraba sorprendido en todas sus conversaciones por cómo respondía la IA, los dibujos que creaba para sus hijos o la manera en la que sacaba recetas para los alimentos que tenía en la nevera.
Todos estos usos que parecían ciencia ficción se han normalizado, integrado en la rutina y ya se dan por hechos. Y lo que es más, los usuarios no parecen interesados en descubrir mucho más. Lo creado con IA no solo pierde novedad, sino que ya se empieza a denostar en redes sociales como LinkedIn, plagada de publicaciones creadas con una IA para seducir al algoritmo (y para estomagar a buena parte de quien las lee).
Ahora Claude Code y Moltbot muestran el nuevo salto hacia el que empuja toda la industria tecnológica. Son asistentes integrados en el ordenador que se comunican a través de varios canales que ya se usan, como WhatsApp o Telegram, sin necesidad de abrir una ventana nueva. Entre sus virtudes, automatizar infinidad de tareas: desde gestionar el correo a enviar whatsapps. A simple vista, algo que puede interesar a cualquiera, pero no lo hace.
Se trata de un problema relevante para las tecnológicas que hace lógica la decisión de ChatGPT de poner anuncios en una aplicación que ya aporta más de lo que pide el 99% de usuarios en su versión gratuita. De fondo hay una carrera de cientos de miles de millones de dólares para estas empresas. Si el nuevo nivel medio de inglés en la IA es saber hacer presentaciones y usarla para escribir correos, ¿de verdad se va a dar un salto tecnológico capaz de generar un beneficio que justifique las macroinversiones de los gigantes de internet y sus valoraciones en bolsa?

