COLUMNISTAS
Ciudad abierta

El socialismo sin Historia de Mamdani

El alcalde electo de Nueva York muestra una idea bastante vaga acerca de qué significa -y qué ha significado- ese término

Zohran Mamdani, durante su comparecencia tras ser elegido alcalde de Nueva York.
Zohran Mamdani, durante su comparecencia tras ser elegido alcalde de Nueva York.Yuki IwamuraAP
Actualizado

Llevamos muchos años dando vueltas a los usos imprecisos y distorsionados de la palabra fascismo. La elección de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York recuerda que ese tipo de imprecisiones también afectan -vale que de forma menos polémica- a otros ismos ideológicos. Mamdani se define a sí mismo como «socialista»; y si bien no sorprende que muchos republicanos hayan interpretado esta palabra como mero sinónimo de comunista, sí es llamativo que el propio Mamdani tenga una idea bastante vaga acerca de qué significa -y qué ha significado- ese término.

En una conversación publicada recientemente en el New Yorker, el periodista David Remnick recordó al entonces candidato que, históricamente, definirse como «socialista» ha significado algo muy concreto: desear algún tipo de control estatal de los medios de producción. Pero, cuando preguntó qué atraía a Mamdani de esa historia, de esa tradición, el candidato habló de lo inspiradora que fue la campaña de Bernie Sanders... de 2016. Luego indicó que ser socialista era una manera de mostrar que te importan cuestiones como la desigualdad y el coste de la vivienda, y que adoptarás medidas serias para combatirlas. No es solo que aquella definición fuese muy vaga. Es que parecía hablar como si esa ideología fuera algo nuevo. Como si no tuviera un pasado.

Esta es una de las paradojas del socialismo del nuevo alcalde de Nueva York. Mamdani ha elegido insertarse en una de las tradiciones ideológicas más densas del mundo contemporáneo; pero ni él ni sus simpatizantes parecen muy interesados en su historia. El de Mamdani es un socialismo del siglo XXI que no parece otorgar ninguna relevancia al socialismo de los siglos XIX y XX. No es que cuente una historia distorsionada del mismo, es que directamente no cuenta ninguna, al menos ninguna sobre el socialismo; si acaso, cuenta una historia sobre el capitalismo y su evolución en las tres últimas décadas. Y se puede decir que todo esto da igual, sobre todo en política municipal; el votante está pendiente de cosas más cercanas e inmediatas. Pero hay algo extraño en esa amnesia ideológica, sobre todo cuando se ha destacado tanto el carácter histórico de la victoria de Mamdani. Nuestra época muestra una gran voluntad de hacer historia sin molestarse mucho en conocerla.