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Estoy que trino

El Gobierno no hace nada mal, observe

Si uno observa con atención las grabaciones de Adif de las últimas legislaturas, verá a Feijóo y a Tellado robando cobre

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.Eduardo ParraEuropa Press
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Si uno observa con atención, podrá creer que el Gobierno del progreso no está haciendo nada. Sería una injusticia: el Gobierno del progreso simplemente no está haciendo nada mal.

Si uno observa con atención las grabaciones de Adif de las últimas legislaturas, como me he ocupado yo, verá que cada incidente en las vías guarda un nexo común: en la esquina superior de la imagen siempre aparecen Feijóo y Tellado robando cobre. Sabotaje popular. Después se lo venden a Marcial Dorado. Eso también lo he visto.

Tampoco se ha equivocado el Gobierno con el apagón. Si uno observa con atención los picos de consumo, verá que el cero energético nada tiene que ver con la gestión pública. La sobrecarga del sistema la causó Santiago Eibascal. Sabiendo que era el día propicio para el caos, conectó la plancha de camisas gymbro, la perfiladora de barba mora y el satisfyer de macho ibérico a la placa solar de su pisazo comprado con Golden Visa. Y, claro, chas: la Red Eléctrica convertida en Chocapic.

Hay quien dice, con mucha malicia, que la ausencia de Presupuestos es culpa del Gobierno. Y declama aquel ripio de Sánchez: gobernaré con o sin el Parlamento. ¿Acaso creen ustedes que exhibe tics de autócrata? Si uno observa con atención, verá que es el Parlamento quien quiere gobernar sin el presidente. ¡Como en Venezuela! El Congreso es pura galaxia digital de la ultraderecha. Ah, y esto me recuerda que, si uno observa con atención, creerá que los cinco días de reflexión que paralizaron a un país a lágrima viva respondieron a los ataques políticos que sufría la mujer del presidente. Se equivocaría gravemente: aquello fue una simple baja médica. Los hombres enamorados de una mujer caen fácilmente enfermos.

Fueron los jueces, por cierto, los que obligaron a Begoña Gómez a reunirse con Barrabés en Moncloa, con Hidalgo, con... Sí, sí, no me mire usted así: los magistrados conservadores son los auténticos conseguidores de influencia. Miren el CGPJ. Si uno observa con atención, de hecho, también caerá en que fue una jueza llamada J. K. Rowling -mujer en contra de la ley del sí es sí y de las trans- quien enseñó al hermano del presidente a tocar el violín bajo la lluvia. También levantó de cama a Ábalos para que se entrevistase con Delcy; configuró el catálogo de putas del Tito Berni; convirtió los ERE de Andalucía en fake news; volvió a telefonear a Ábalos, preocupada, por el futuro laboral de sus novias; pagó comisiones a Koldo; colocó a un secretario de Estado al frente de la Agencia Efe; cocina el CIS con Tezanos; ha subido los alquileres; vive en una mansión en Waterloo y negó la amnistía tres veces. Sobre la piedra de esta jueza se ha fundado una auténtica Iglesia de fieles.

Ah, casi olvido lo del fiscal general del Estado: si uno observa con atención...