- Oliver Blume, CEO de VW "Hay que obligar a los fabricantes de coches chinos a producir en Europa si quieren vender aquí"
El XII Foro Económico de Volkswagen Group España Distribución llega en un momento clave para la automoción europea. El sector afronta simultáneamente el impulso hacia la electrificación, una presión regulatoria creciente y un mercado cada vez más fragmentado por la irrupción de nuevos actores, especialmente asiáticos. En ese escenario, los datos presentados por el grupo alemán apuntan a una conclusión clara: la rentabilidad sigue siendo posible, pero cada punto porcentual cuesta un enorme esfuerzo.
Frente al 1,4 % de media del sector en los nueve primeros meses del año, la red de concesionarios de Volkswagen Group España Distribución cerró 2025 con una rentabilidad media del 2,5 % sobre la facturación. Traducido a cifras absolutas, ese margen equivale a unos 2,4 millones de euros de beneficio medio por concesionario, un buen resultado si tenemos en cuenta que muchas redes apenas superan el umbral de rentabilidad. Según el presidente del Grupo en España, Paco Pérez Botello, estas cifras han sido posibles gracias al "dimensionamiento idóneo de la red y a un crecimiento sostenido de la facturación", más que a medidas coyunturales.
En comparación, gran parte de las redes de distribución en nuestro país siguen muy expuestas a la volatilidad de la demanda y a la presión de los costes financieros, especialmente tras el encarecimiento del crédito y la necesidad de invertir en electrificación e infraestructura digital.
En términos comerciales, las marcas del grupo —Volkswagen, Audi, ¦koda y Volkswagen Vehículos Comerciales— superaron las 182.000 unidades vendidas en España en 2025, con un crecimiento superior al 13%. En el mercado de turismos, la cuota conjunta se mantuvo estable en torno al 14 %, un dato especialmente relevante si se tiene en cuenta la entrada de numerosas marcas nuevas, sobre todo chinas, en los últimos dos años.
Electrificación a dos velocidades en Europa
Más allá de España, el Grupo Volkswagen vendió alrededor de 9 millones de vehículos en todo el mundo en 2025, una cifra similar a la del año anterior. En Europa, más del 32 % de las entregas del grupo correspondieron a vehículos 100 % eléctricos, lo que supone aproximadamente un millón de unidades, con cinco modelos de batería entre los diez más vendidos. En comparación, la media de penetración del vehículo eléctrico en Europa se sitúa claramente por debajo de ese porcentaje, lo que coloca al Grupo Volkswagen en una posición de ventaja relativa frente a competidores que aún dependen en mayor medida del motor térmico o del híbrido convencional.
En España, aunque el crecimiento en matriculaciones de coches eléctricos de Volkswagen, Audi y Skoda fue del 150 % respecto a 2024, todavía se está muy por debajo de la penetración que tienen a nivel europeo.
El inicio de 2026 muestra signos positivos para estas marcas en nuestro país. En enero, las tres se situaron entre las diez más vendidas, algo inédito hasta la fecha. La previsión para el conjunto del ejercicio es mantener un crecimiento razonable, en un mercado que seguirá condicionado por la evolución de las ayudas públicas y la confianza del consumidor.
Agencia, ayudas y emisiones: el debate de fondo
En el plano estratégico, Pérez Botello abordó algunos de los grandes debates del sector. Sobre la relación comercial entre fabricantes y concesionarios, fue claro: "El modelo de agencia genuino se ha desechado por el momento en nuestro Grupo, siguiendo las directrices internacionales, aunque estoy convencido de que se impondrá a medio plazo". Una posición en la que coincide parte de la industria, pero que choca con las dificultades prácticas que están experimentando algunos fabricantes que ya lo han implantado.
En cuanto a las ayudas, el mensaje fue realista. "El sector lleva años reclamando una financiación estructural para acabar con la incertidumbre, pero el contexto fiscal y político actual no parece propicio. Con la volatilidad actual, nadie sabe qué pasará en tres meses. Por eso, a corto plazo el Plan Auto+ puede ser una solución válida".
En Europa, la presión regulatoria sigue siendo uno de los grandes retos. Los fabricantes han pedido que el cómputo de la media de emisiones de CO se amplíe a cinco años, frente a los tres aprobados en 2025. No se trata, subrayan, de rebajar objetivos, sino de ganar flexibilidad temporal para alcanzarlos sin distorsionar el mercado. Queda así abierto un nuevo pulso entre los políticos y la industria del automóvil, a la que le siguen exigiendo más esfuerzos que a ninguna otra en cuestión de emisiones, a pesar de no ser el sector más problemático y sí uno de los que aporta más avances tecnológicos y empleo al Viejo Continente.
