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BMW iX3: un eléctrico muy serio que cierra la brecha con la gasolina

Máximo exponente de la nueva estrategia eléctrica de BMW, no solo sorprende en diseño, digitalización o tecnologia. Es que en marcha causa mejores sensaciones y permite cubrir cerca de 700 kms con una carga. Se vende ya por 69.900 euros.

BMW iX3: un eléctrico muy serio que cierra la brecha con la gasolina
Actualizado

La nueva Neue Klasse estrenada por BMW con el nuevo iX3 trasciende el concepto incluso de automóvil. Es un ecosistema conectado en sí mismo en el que el Heart of Joy, es decir, el cerebro que se encarga de que todo el sistema funcione de la manera que lo hace es solo la primera piedra de una estrategia que no tiene visos de detenerse.

El iX3 es de momento el pilar maestro al que más adelante está previsto que se unan nuevos modelos que vuelvan a los orígenes de dicho concepto.Su irrupción supone un antes y un después en la estrategia de la marca, al igual que ya lo fue el BMW 1500 hace más de seis décadas, pero poniendo el acento tanto en la electrificación como en la sostenibilidad.

Impone al natural

En parado impone gracias, entre otros, a sus 4,75 metros de largo, 1,92 de ancho y 1,64 de alto a la que suma una distancia entre ejes de 2,89 metros. Su diseño tampoco pasa desapercibido y aunque la marca ha decidido optar por colores más sobrios, detalles como los riñones verticales retroiluminados de la calandra, las llantas M Sport de 21 pulgadas, los tiradores retráctiles con pulsación o una zaga voluminosa, siguen llamando la atención.

Aunque rivaliza fuertemente con el interior, que sí marca un punto de inflexión en la marca, sobre todo en términos de reciclaje de materiales y de digitalización. Aquí hay que comentar que el enorme Panoramic iDrive no interfiere negativamente en nuestra conducción. Todo lo contrario, la mejora. Cierto es que la personalización de la misma hay que realizarla en parado, al igual que otras de las muchas funciones que están incrustadas dentro del monitor central de 17,9 pulgadas, pero en cuanto lo automatizas, todo parece ir fluido.

Detalles del interior

En cuanto al volante, nuestras unidades no equipaban el conflictivo "volante deportivo" visto antes, sino el volante M que traslada los radios de las posiciones 6 y 12 a las 8 y 4, es decir, que parece más normal. Un aspecto que sí me ha parecido muy destacable es la ergonomía y la facilidad de manejo para los comandos incrustados que tiene.

Del mismo modo, tuve la oportunidad de viajar durante varios kilómetros en sus asientos traseros y lo cierto es que no nos sorprendió la amplitud dada su batalla antes comentada, pero sí lo cómodo que resultaron sus butacas. Quizá la posición algo flexionada de las rodillas pueda llamar la atención.

En cuanto al maletero, cubica 520 litros, con unas formas regulares, un umbral de carga bajo y está complementado por otro delantero (frunk) de 58 litros que viene muy bien para guardar los cables de carga.

Nos ponemos al volante

Pero llega el momento de ponese a los mandos de la única versión que, de momento, comercializa BMW. Se trata de la 50 xDrive a la que se unirán más adelante otras de menor rendimiento y autonomía. Tiene 469 CV gracias a sus dos motores colocados en cada eje (tiene tracción total), consiguiendo que el 0 a 100 km/h lo haga en 4,9 segundos al que se suma una velocidad punta de 210 km/h. Prestaciones más que notables para un coche que pesa 2,3 toneladas.

Esto último no se nota tanto en marcha, pues tanto en la arrancada como una vez hemos adquirido velocidad, se muestra como un vehículo bastante ágil. Más aún cuando seleccionamos el modo Sport (sólo a través de la pantalla central). Es ahí cuando todo el sistema da todo el rendimiento disponible, al que por cierto se suma un par máximo instantáneo de 645 Nm, catapultándonos para delante.

Pero más que en línea recta, donde este iX3 sorprende es en curva. Su dirección bien calibrada y su sistema de suspensión adaptativo que filtra a la perfección las irregularidades, le proporcionan una pisada contundente, hasta el punto de que incluso dudemos de si está equipado con un eje trasero direccional (no lo está).

A prueba en el circuito de Ascari


No hay correcciones de ningún tipo y solo en el momento en el que quieres ir algo más alegre, un ligero subviraje hace acto de aparición. En el lado quizá menos positivo (que no negativo, ojo), podría encontrarse un freno algo esponjoso, aunque a medida que nos acostumbramos somos capaces de cogerle el tacto. En relación a esto, el sistema cuenta con un frenado regenerativo adaptativo que al principio resulta algo incómodo (da mucho tirón cuando soltamos el acelerador) pero que en entorno urbano es especialmente efectivo.

Muchas de estas bondades las probamos en carretera abierta, pero fue en el Circuito de Ascari donde la marca nos permitió dar rienda suelta a todo su potencial. Durante tres vueltas completas (mide 5.425 metros) pudimos no solo confirmar que es un coche extremadamente ágil al tiempo incluso que realizamos dos maniobras: una de 'handling' entre conos y una frenada de emergencia, donde aquí sí el pedal central se comportó como uno de combustión.

Es evidente que en el intervalo de Ascari, donde igualmente la marca nos enseñó su avanzado sistema de aparcamiento remoto y semi autónomo, en el que incluso el coche es capaz de salvar objetos y personas que se pongan delante, el consumo no fue una de nuestras prioridades. De vuelta a la carretera abierta, sí, para intentar comprobar si los 15,1 kWh/100 km que BMW se ha sacado de la chistera son verdad o no.

uso real: hasta 700 kms de alcance

Pues casi, porque al final de nuestra jornada, el gasto medio fue de uno 17 kWh/100 km lo que en condiciones reales nos hubiera dado para recorrer cerca de 700 kilómetros, que si bien están lejos de los 805 km homologados, son más que suficiente para elimina rcualquier tipo de ansiedad. Ahora bien, durante buena parte del recorrido, sobre todo en los tramos de montaña, el gasto que vimos rozó los 24 kWh/100 km. Cierto es que fue en momentos concretos, donde el ritmo era más elevado y el modo Sport estaba siempre activo, pero al volver al confortable, el gasto se quedó en unos 21 kWh/100 km.

Ahora bien, una de las grandes ventajas de este iX3 es que gracias a la arquitectura de 800 voltios admite cargas hasta de 400 kW, traduciéndose en una espera de solo 21 minutos para pasar del 10 al 80% y lo que es más importante, recuperar 375 km en tan solo 10 minutos. Esto es posible igualmente gracias a una avanzada batería de 108,7 kWh de capacidad. Y como detalle, cuenta con carga bidireccional para suministrar energía a otros dispositivos (patinetes, bicis eléctricas...), e incluso servir de fuente de energía para una vivienda o incluso devolver energía a la red.

Cambia de carril con los ojos

Como bonus track, unido a todas sus bonanzas dinámicas, el nuevo BMW iX3 ofrece una evolución en lo que a sistemas de seguridad se refiere, centrando el foco en el asistente de autopista y su cambio automático de carril. Una función que ya conocíamos del Serie 5 y Serie 7 pero que ahora alcanza otra dimensión al estar homologado según la nueva normativa UN-ECE R 171, alcanzando el máximo nivel de conducción parcialmente automatizada.

Esto no solo se traduce en que el conductor pueda retirar las manos del volante durante largos periodos de tiempo a velocidades de hasta 130 km/h, permaneciendo siempre alerta y preparado para intervenir en caso necesario; sino que además de cambiar de carril automáticamente, el coche puede hacerlo confirmándolo con una señal ocular.

Más util de lo que parece

Sí, ha leído bien, solo con girar la cabeza a un lado a otro, el coche puede cambiar hacia la izquierda para adelantar y hacia la derecha para volver al carril que le corresponde. Nosotros lo hemos probado y lo cierto es que el funcionamiento ha sido especialmente fluido. El coche detecta el vehículo que le precede y tras alertar en la pantalla, Head-up display y Panoramic iDrive, solo tenemos que girar la cabeza para confirmarlo. En caso de las condiciones sean favorables, el vehículo realiza el adelantamiento con suavidad y seguridad.

Es una función que a simple vista puede parecer inútil pero que se combina con la posibilidad de dejar las manos fuera del volante durante esos largos periodos de tiempo, algo que nosotros también comprobamos al rodar a 120 km/h por la autopista. En zonas urbanas, el sistema ayuda al conductor a detectar las señales de los semáforos. Si se desea, puede frenar automáticamente cuando los semáforos están en rojo y avisa al conductor cuando se ponen en verde.

Precios desde 69.900 euros

La tendencia actual tira hacia los SUV y no hay mejor representante que este iX3 que ya se ha puesto a la venta en nuestro país por un precio que arranca en los 69.900 euros para el acabado básico y escala a los 74.227 euros del a M Sport o los 77.302 euros del M Sport Pro para, a partir de ahí, pagar lo que uno esté dispuesto a desembolsar por la personalización y las infinitas opciones de equipamiento. Para quienes todavía piensen que el futuro no puede ser eléctrico, BMW ya les responde con un modelo que es completamente del presente.