Desde el pasado 23 de enero, Antonio Molero (58) protagoniza en el Teatro Español de Madrid Luces de bohemia, considerada una de las obras teatrales más importantes de la literatura española escrita por Valle-Inclán en 1920. El actor encabeza junto a Ginés García Millán el reparto de esta versión de Eduardo Vasco, que regresa a Madrid tras el éxito cosechado la pasada temporada, dando vida a Don Latino de Híspalis, el anciano que acompaña a Max Estrella (Ginés García Millán), un poeta ciego, pobre y olvidado que da su último paseo por un Madrid nocturno, bohemio, sórdido y corrupto.
La sátira sobre la injusticia social y la corrupción política, origen del género del esperpento tras su publicación, se convirtió en uno de los hitos teatrales de la temporada pasada, cuando recibió varios galardones. Las expectativas, pues, están altas. ¿Añade eso más presión a la hora de salir al escenario? "Las expectativas siempre son peligrosas, y cuanto más éxitos y más años en la profesión, más altas están. Hay que aprender a convivir con ello", explica a METRÓPOLI Antonio Molero entre representación y representación.
- ¿Qué hace o qué te motiva para elegir tus papeles en este momento de tu trayectoria? ¿Qué prioridades buscas?
- Las prioridades van variando. Personalmente procuro rodearme de un buen grupo humano. En teatro se convive mucho y un elemento tóxico te puede arruinar esa convivencia.
- La obra, dice el dosier, "es una sátira lúcida sobre la injusticia social y la corrupción política", un tema escrito en 1920 pero que se podría hablar de uno muy actual. ¿El esperpento hoy en día es igual al de hace un siglo?
- La historia (de España en este caso) tiende a repetirse tozudamente. La fatalidad de este ciclo actual está en la desinformación de las redes sociales.
- Como actor has hecho de todo (cine, tv y teatro), ¿dónde te sientes más cómodo o qué te aporta más?
- El teatro es mi casa. Puedo sentirme muy cómodo también en un plató, pero siempre voy a preferir el directo a la grabación.
- ¿Comedia o drama?
- Lo ideal para un actor es poder alternar, pero eso no depende de nosotros.
- La gente aún te reconoce por la calle como Fiti [Los Serrano] o Poli [Médico de familia] después de tanto tiempo ¿Te importa? ¿Volverías a protagonizar una serie como aquellas?
- Me encanta que aún reconozcan mi trabajo en estos personajes. Es difícil repetir algo así. Siempre es mejor mirar hacia adelante.
- En los últimos tiempos has encadenado una obra con otra, ¿la vida te sonríe laboralmente? ¿Rechazas proyectos por falta de tiempo?
- En teatro, afortunadamente, cada año puedo elegir lo que quiero hacer entre algunas opciones. En el audiovisual, no. Ahí, normalmente hay menos ofertas.
- ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
- Leo, viajo, dibujo, quedo con gente a comer y charlar. Hay vida fuera de la profesión.
- ¿Te gusta cocinar? ¿Lo haces en casa?
- Cocino en casa, sí. Cosas sencillas para mí, y más elaboradas si lo hago para alguien.
- Una receta que bordes.
- La sopa castellana.
- Un plato al que no te puedas resistir.
- Boquerones fritos.
- ¿Se te conquista por el estómago? ¿Cómo?
- Con la risa y con el estómago a partes iguales.
- ¿Tienes prejuicios con alguna comida? ¿Pruebas de todo?
- Tengo muchos prejuicios con la comida procesada.
- Un lugar donde siempre disfrutes en la mesa.
- Al aire libre en verano y en buena compañía.
- ¿A quién invitarías a cenar para conocer mejor?
- A Pepe Mujica, a Buster Keaton y a Gila.
- ¿Con quién no te sentarías nunca en la mesa?
- No voy a hablar aquí de política.
- ¿Eres de los de al pan, pan y al vino, vino?
- No. Hay que tener la mente abierta en la comida y en la vida.
- Para qué te falta salero.
- Para la moda.
- ¿A qué le pones picante en tu vida?
- A la imaginación.
- ¿Te han pillado alguna vez con las manos en la masa?
- Muy pocas pero muy sonadas.
- Y, ¿te la han dado con queso?
- ¡Claro! y no lo soporto cuando se trata de cine, arte o literatura.
- ¿Está el horno para bollos en España?
- Hay mucho odio en el horno.
- ¿Qué te cierra el apetito?
- La desigualdad social.
- ¿Has hecho dieta milagro alguna vez? ¿Funcionó?
- Ayuno de varios días, sí. No estoy seguro de que funcionara.
- ¿De qué te das atracones?
- De frutos secos.
- ¿Qué no soportas en la mesa?
- Que se enfríe la comida.
- ¿Alguna manía confesable a la hora de sentarte a comer?
- Tiene que haber pan.
- ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste como un tomate?
- No lo recuerdo. De pequeño odiaba que me pasara.
- ¿Has estado empanado alguna vez?
- Por las mañanas, siempre.
- ¿Qué cosas hay que poner siempre en el asador?
- La salud mental.
- ¿Qué te tiene frito estos días?
- La política internacional.
- ¿Cuándo fue la última vez que montaste un pollo?
- No me acuerdo. Monto pocos pollos.
- ¿Hay algo que te amargue la vida?
- La mediocridad.
- ¿Cuál es tu momento más dulce?
- Cuando llego a casa por la noche.
- ¿Quién es el perejil de todas tus salsas?
- La familia más cercana.
- ¿Y la sal de tu vida?
- Mi trabajo.
- ¿Qué te empalaga?
- La gente intensa.
- ¿Cuándo fue la última vez que has celebrado algo en la mesa?
- Mi cumpleaños. El 17 de enero.


