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Enología

Siete vinos de variedades poco conocidas que pronto estarán en boca de todos

Siete vinos de variedades poco conocidas que pronto estarán en boca de todos
Fotos: José M. Presas
Actualizado

Hay vida más allá de la tempranillo y la verdejo. Viajamos por la España menos transitada para descubrir que el futuro del vino se escribe con la tinta de la diversidad.

En el corazón de los viñedos españoles, más allá de la omnipresente tempranillo y la mediática albariño, laten historias de uvas olvidadas, cepas que resisten al tiempo y al olvido, aguardando su momento para brillar. Son variedades menos conocidas, joyas enológicas, guardianas de la biodiversidad y de la memoria líquida de cada terruño, que hoy resurgen gracias a la pasión de viticultores y enólogos empeñados en devolverles el protagonismo que merecen, ofreciendo nuevas posibilidades a quienes se atreven a descubrirlas.

En las laderas graníticas de Arribes del Duero, la Juan García comparte protagonismo con otras variedades endémicas como la bruñal, la Doña Blanca o la singular puesta en cruz. Más al norte, en Somontano, la alcañón resucita en manos de viticultores valientes, aportando frescura y elegancia a blancos de montaña, mientras que, en Galicia, la caíño tinto se expresa con una acidez vibrante y un perfil aromático complejo, perfecta para quienes buscan tintos ligeros y salinos.

En la Sierra de Salamanca, la rufete, casi olvidada, da vida a vinos finos y elegantes, con una delicadeza que recuerda a los grandes pinot noir europeos. El Penedés recupera la sumoll, una tinta ancestral que regala vinos fluidos y frescos, mientras que la trepat de la Conca de Barberà se transforma en tintos y espumosos de baja graduación, ideales para paladares modernos.

La recuperación varietal no solo es un acto de resistencia cultural, sino una invitación a explorar nuevos matices: vinos con personalidad, capaces de envejecer en barrica o de seducir en su juventud. Son el futuro de la diversidad vitivinícola española, una promesa de sabores inéditos que esperan ser descorchados y compartidos. En cada sorbo de estas uvas minoritarias, el vino nacional se reinventa, brindando con el pasado y mirando al porvenir.

Finca Genoveva

Rodrigo Méndez y Raúl Pérez tienen la custodia compartida de este magnífico tinto de Rías Baixas. Un 100% caíño tinto elaborado exclusivamente con la uva cultivada en una pequeña parcela familiar, que destaca por su expresividad, complejidad y elegancia. Con aromas explosivos a pimienta, notas balsámicas y matices de fruta roja ácida y cítricos, en boca es fresco, mineral y de taninos finos, con un final largo y seductor. Su crianza en fudres y barricas de roble francés le aporta profundidad y equilibrio. Es un vino que sorprende por su calidad y carácter, y por ser el reflejo de la personalidad y filosofía de ambos elaboradores. Precio: 39,90 euros

Mandrágora Tragaldabas

Tragaldabas de Bodegas Mandrágora es un tinto singular elaborado con la variedad rufete en la Sierra de Salamanca. Fresco, ligero y con una marcada mineralidad, en boca es directo, fluido y fácil de beber, combinando rusticidad y finura, con buena acidez y persistencia. Se trata de un vino versátil, ideal para maridar con carnes blancas, arroces o setas. Reconocido por la crítica, ha obtenido 92 puntos Parker y su relación calidad-precio es imbatible. Precio: 16,90 euros

El Hato y el Garabato Cotexa

Este sorprendente tinto de la pequeña bodega El Hato y el Garabato rinde homenaje a los viejos viñedos de Arribes del Duero. Elaborado con una mezcla tradicional de variedades autóctonas como Juan García, bruñal y rufete, su vinificación artesanal incluye pisado de uva, fermentación espontánea y una breve maceración de cuatro días, seguida de siete meses en barrica de roble francés. Sin filtrar ni clarificar, Cotexa destaca por su exclusividad y autenticidad. En nariz ofrece jugosas notas de ciruela, cereza y frutos del bosque, junto a una marcada mineralidad. En boca es largo, fresco, frutal, con matices terrosos y herbales. Precio: 14 euros.

Mas de la Pansa Trepat

Inma Soler elabora este vino tinto de trepat en la Conca de Barberá, apostando por la recuperación de la tradición familiar y el respeto a esta variedad autóctona. Un monovarietal que expresa la esencia más honesta de la uva, con un perfil fresco, ligero y muy afrutado, ideal para paladares actuales que buscan vinos sinceros y fáciles de beber. Su elaboración cuida cada detalle, desde la selección de la viña vieja hasta el uso mínimo de madera, logrando un tinto delicado, elegante y versátil, perfecto para descubrir la personalidad de la trepat. Precio: 40 euros.

Arrayán Garnacha Blanca y Gris

Maite Sánchez, enóloga de Bodegas Arrayán, elabora este vino singular a partir de un 55% de garnacha gris y un 45% de garnacha blanca, dos variedades minoritarias entre Toledo y la Sierra de Gredos, provenientes de los suelos arenosos de la Finca La Verdosa. Es una edición limitada de 4.000 botellas, una apuesta de la bodega toledana por explorar el potencial de las diferentes garnachas en la región y las características de cada terruño. Precio: 22 euros

Can Sumoi Ancestral Sumoll

Un espumoso natural elaborado según el método ancestral, con sumoll procedente de una finca agrícola situada en el macizo del Montmell, que desde 1645 mantiene con orgullo las tradiciones payesas y el más absoluto respeto al entorno. Sin aditivos enológicos y siguiendo las leyes biodinámicas. Con un aroma intenso y una burbuja suave que equilibrad la acidez de la variedad, se trata de un rosado elegante, fresco, ligero, con notas de fruta fresca y un post gusto largo y agradable. Precio: 14,82 euros

Vega Tolosa Tardana

Este un vino blanco de la Manchuela fruto de la recuperación de la variedad autóctona tardana, casi extinguida en la región. Procede de un viñedo plantado en 1930 y replantado por Vega Tolosa tras un meticuloso estudio, lo que garantiza su autenticidad y rareza, que fue vendimiado de noche y ha dado únicamente para 2.564 botellas. Tras una crianza de seis meses en barricas de roble francés y otros seis más en botella, presenta notas herbales, balsámicas y anisadas en nariz, acompañadas de fruta de hueso y cítricos; en boca destaca por su frescura, acidez vibrante y elegancia, con un final amargo que invita a seguir bebiendo. Precio: 25 euros