Un bar, un bistró, un mostrador de caviar, una coctelería, una vermutería, un reservado, una barra castiza, un restaurante exclusivo, un clandestino, un piano bar, un club, un karaoke... Manero Marqués de Cubas es todo eso y mucho más.
Tras el éxito de su primer local en la calle Claudio Coello, la familia Manero da un salto de gigante con un espectacular local de 430 metros cuadrados en la calle Marqués de Cubas, 14, donde se encontraba el antiguo restaurante Paradís, justo detrás del Congreso de los Diputados.
Este nuevo establecimiento -que reivindica el lujo asequible- está diseñado para entrar y no querer salir: puedes empezar bebiendo un vermú, comer en la barra o en el bistró, tomarte una copa en algún reservado e incluso acabar cantando en alguna fiesta privada en el karaoke. Y si vas al cuarto de baño te podrás echar alguna carcajada escuchando los chistes de Chiquito de la Calzada.
En Manero no se vive sólo una experiencia sino que se disfrutan muchas y te puedes gastar 35 euros almorzando sus latas de conservas o 200 si te quieres pegar un homenaje con ostras, caviar y champán.
La idea de esta cadena alicantina siempre ha sido revitalizar el tapeo patrio y crear una firma de lujo marca España, que pueda dar el salto al mercado internacional.
«En España no hemos sabido vender el lujo. Por eso hemos hecho esta jugada tan fuerte con Manero, con una gran puesta en escena para defender nuestro patrimonio y elevarlo a una calidad extrema con un precio asequible», asegura Carlos Bosch, el dueño de Manero, mientras nos va enseñando todas las estancias del establecimiento.
El interiorismo -elaborado por Raquel Giménez, del estudio Apple Tart Interior Design, en coordinación con Lázaro Rosa-Violán- es una auténtica fantasía con lámparas antiguas de Manises, suelos concebidos como mosaicos romanos, lámparas de cristales de murano y bancos de mármol.
La decoración tiene guiños constantes a Madrid porque en Manero siempre se ha reivindicado el casticismo y, por eso, cuenta con un salón dedicado al rey Carlos III, considerado el mejor alcalde de la ciudad.
Tapas que ya son iconos
Al entrar en el establecimiento se sitúan dos grandes barras: una típica de bar y otra dedicada a la coctelería. En esta zona se pueden degustar las tapas clásicas de Manero, que ya se han convertido en iconos: desde su famosa ensaladilla rusa -receta de la madre de Bosch-, hasta su pepito de solomillo, pasando por los bikinis gourmets.
Sin duda, la especialidad de la casa es costumizar las recetas y los platos clásicos con el fin de darles un toque sofisticado y adaptarlos al estilo del bar. Un claro ejemplo es su exquisito bocadillo de calamares, que no tiene nada que ver con los de la Plaza Mayor.
«Utilizamos un calamar andaluz de potera y un mollete de Antequera, que tostamos para que quede blanco por dentro y crujiente por fuera. Antes de sacarlo lo probamos 1.000 veces hasta conseguir lo que queríamos», explica Bosch.
Tras atravesar una cortina que emula un telón se encuentra el restaurante bistró de estilo clandestino, que abrirá sus puertas a finales de mes. Este salón sofisticado atesora una barra dedicada al caviar, donde se servirán bocados y bandejas de las huevas del pez esturión.
El comedor gozará además de una carta internacional donde se servirán iconos de la cocina internacional como la sopa de cebolla o el filete milanesa con el toque Manero.
Expansión internacional
El restaurante cuenta también con un piano de cola, que estará amenizado con actuaciones en directo, pero con un estilo tranquilo y refinado, alejado de los dinner shows.
Detrás del comedor se ubica el club con varios salones -que se pueden privatizar cerrando las cortinas-, como el rincón dedicado a Julio Iglesias o la sala del pintor Domingo Zapata con aseo privado.
De esta forma, Manero se expande a nivel nacional después de revolucionar el ocio en Alicante con la creación del bar El Portal en 2008. Este local -que cambiaba la decoración cada seis meses- fue pionero a la hora de combinar restaurante con bar y coctelería, un modelo que luego ha sido copiado hasta la saciedad.
Tras reinventar el bar con El Portal llegó el primer Manero de Alicante, que ya cuenta con tres sedes y ahora otras dos en Madrid. Y Bosch quiere replicar más bares Maneros en el extranjero para exportar el lujo español fuera de nuestras fronteras.




