Hace un par de semanas, en uno de los escasos paréntesis climatológicos del lluvioso febrero, el Ayuntamiento se daba su primer paseo oficial por el remozado rincón del barrio de La Guindalera. Un proyecto estrella de urbanización en el corazón del distrito de Salamanca, supervisado por el Área municipal de Obras y Equipamientos, donde máquinas, albañiles y grúas laten sin descanso para dar forma a los nuevos edificios del entorno y en el que se levantarán casi un centenar de viviendas. También la primera piscina pública del distrito. El plan, promovido por la Junta de Compensación Club Santiago, propietaria de unos terrenos sin rumbo de 53.374 metros cuadrados, ha desembocado en 13.500 metros cuadrados de viario público y 470 de zonas verdes.
Y hasta allí, previo paso por la Real Casa de Correos para acompañar a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, en la presentación de los aspirantes a los Premios Laureus, se trasladó el alcalde, José Luis Martínez-Almeida. Mientras aterrizaban donde podían gotas de barro por el polvo sahariano, él y su equipo se adentraban en un flamante edificio blanco de aspecto neoyorquino, con seis plantas y 5.500 m² de superficie construida, donde ayer se ultimaban los detalles. Será el edificio multifuncional que ayudará a dar sentido a todo ese nuevo entorno que sigue transformándose.
«Se trata de una buena noticia para el barrio y sus vecinos porque da soluciones que en todo momento necesitan», argumentaba el regidor, a propósito de un gigantesco inmueble que albergará una escuela infantil, un centro de mayores, un centro de día y una ludoteca. «Este va a ser un punto neurálgico del barrio para mayores, pequeños y, también, para quienes tienen necesidades y se encuentran en situación de vulnerabilidad», abundaba.
Unas instalaciones que se convertirán en uno de los ejes sociales de esa nueva realidad en Guindalera, tras una inversión de 12,5 millones de euros, financiada en parte por fondos europeos Next Generation. Eso sí, aún tardarán unos meses en ponerse en marcha esos distintos recursos que conforman el edificio, ya que aún tienen que ser equipados. La escuela infantil, que estará situada en la planta baja, no abrirá hasta que arranque el próximo curso escolar. E incluso su estreno podría producirse en enero de 2027, como ha ocurrido con algunas otras instalaciones de esta naturaleza. La escuela infantil, que se convertirá en la número 77 de la ciudad, ofertará 66 plazas, que se sumarán a las 103 de la otra escuela infantil municipal de Salamanca, Ruiz Jiménez.
Mujeres en situación delicada
Hasta esta nueva construcción se trasladarán recursos de diferentes lugares para crear por primera vez en Salamanca un centro para mujeres -Centro Integral de Atención a la Mujer (CIAM)- que se encuentran en situaciones complicadas. «Es un recurso que hasta ahora no existía en este distrito», recalcaban durante la visita a un imponente bloque que pasará a gestionar el Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, encabezada por José Fernández.
Y allí se trasladarán también el centro de día y el centro de mayores La Guindalera, ubicados en la calle Pilar de Zaragoza, 28, donde encontrarán una mayor amplitud, así como equipamientos renovados. Al mismo tiempo, las instalaciones que se encontraban en esa sede mantendrán su finalidad social, pues se destinarán a la ampliación del Centro de Servicios Sociales Guindalera.
Hubo algún que otro vecino que interrumpió la ruta del alcalde para reclamarle esto y lo otro o para recordarle algunas de las cuestiones prometidas. Una de ellas, el acabado edificio multifuncional, cuenta los días para poder dar sus primeros pasos.
Nueva mirada a Abroñigal: "Es urgente"
«No podemos esperar más la decisión del Gobierno. Tenemos que llegar a un acuerdo como con el de Campamento». El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, volvía a insistir en la idea de sacar adelante ese desarrollo urbano en el sur de la capital, sobre los terrenos logísticos que Adif dejará libres a lo largo del presente año. «Es la gran oportunidad para reequilibrar definitivamente la ciudad con Madrid Nuevo Norte y el Abroñigal, al que se le puede llamar Madrid Nuevo Sur. Es urgente», subrayaba.
El regidor desvelaba que ha mantenido «contactos» con distintos miembros del Gobierno central y que en ellos ha transmitido la necesidad de ejecutar cuanto antes este proyecto donde, aparte de los nuevos recursos residenciales y de oficinas, además de las zonas verdes, se crearía un gran hub de movilidad que aliviaría las instalaciones de Atocha. «El sur necesita una grandísima oportunidad como Abroñigal», insistía, mientras aguarda la respuesta oficial del Gobierno. El asunto irá al próximo Pleno municipal.

