MADRID

Desalojan un edificio okupado en Collado Villalba (Madrid) propiedad del Ministerio de Vivienda

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La tranquilidad de la madrugada en Collado Villalba se ha visto truncada este jueves por un masivo operativo policial. El edificio situado en la calle Real 13-15, propiedad de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), ha sido desalojado de forma definitiva, afectando a más de un centenar de personas que integraban 43 familias, entre las que se encontraban menores y personas con discapacidad.

El operativo comenzó a gestarse en plena noche, cerca de las 2:30 horas, con un primer acercamiento policial que limitó el acceso a la zona. A las 6:30 horas, el despliegue de la Guardia Civil y la Policía Local se hizo total, cortando la calle principal. Ante la resistencia de los residentes, que llegaron a formar muros con colchones y enseres para bloquear la entrada, los agentes tuvieron que emplear maquinaria pesada para realizar un boquete en la parte trasera del inmueble y forzar la puerta principal.

La tensión escaló rápidamente en el lugar, culminando con la detención de una persona por agresión durante el proceso de lanzamiento. Finalmente, cerca de las 10:30 horas, la totalidad de los residentes abandonó el edificio. El Ayuntamiento de Collado Villalba ha justificado la urgencia de la medida amparándose en el mal estado del bloque.

Según el comunicado oficial, el desalojo responde "exclusivamente a criterios técnicos, de seguridad y de salubridad", aludiendo a informes municipales que acreditan graves deficiencias estructurales e higiénicas, agravadas tras un incendio sufrido en octubre de 2025. El Consistorio recalca que la actuación se ha llevado a cabo "con pleno respeto a la legalidad vigente" y bajo "criterios técnicos objetivos".

Por el contrario, la Asamblea de Vivienda de Collado Villalba denuncia una falta de base legal para la intervención, asegurando que no existía una autorización judicial de entrada. Además, el colectivo ha presentado un informe de un arquitecto independiente que sostiene que el edificio tiene "un estado estructural sólido y estable, sin patologías graves ni riesgos aparentes para la seguridad de sus ocupantes", contradiciendo frontalmente la versión oficial.

Mientras la Sareb afirma haber ofrecido reubicación a 15 familias vulnerables "y colaboradoras" que se han acogido a programas de alquiler social e inserción laboral, la realidad para el resto es crítica. Aunque nueve familias ya han sido reubicadas en los últimos meses, la gran mayoría de los desalojados este jueves carece de una alternativa habitacional inmediata, quedando en una situación de extrema vulnerabilidad tras el cierre definitivo de su hogar.