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Almeida vuelve a tirarse a la piscina: construirá en el distrito Retiro la tercera infraestructura al aire libre en 30 años

El valor estimado del proyecto de licitación, que incluye también un pabellón, es de 9,5 millones de euros y las obras durarán 18 meses

Almeida, durante el acto municipal.
Almeida, durante el acto municipal.AYTO. MADRID
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Hay quien piensa que el verano está más cerca de lo que puede parecer. Y quizá el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, sea uno de ellos. Por eso, ayer, aún con la resaca del carrusel de borrascas y días después de haberse adentrado en un tanque de tormentas (Arroyofresno) al límite de su capacidad, visitó el Centro Deportivo Municipal Francisco Fernández Ochoa, en Carabanchel, para, además de sacar músculo por la inversión en nuevas infraestructuras deportivas realizada durante sus mandatos -76,1 millones de euros-, anunciar la construcción de una nueva piscina al aire libre, esta en el distrito de Retiro.

Será la tercera al aire libre que construya bajo su mandato (tras Barajas y Tetuán) y su emplazamiento será el número 138 de la calle Doctor Esquerdo. El plan del Ayuntamiento, que aún está redactando el proyecto, es que se licite el próximo mes de abril, con un valor estimado de 9,5 millones de euros. No se trata solo de la piscina, claro está, sino de todo un complejo deportivo que incluye una superficie de 7.420 metros cuadrados, de los que 3.340 se repartirán entre un pabellón y ese oasis de agua y cloro para darse un chapuzón durante el tórrido verano madrileño. Habrá también un espacio libre ajardinado de 1.900 m². Se da la circunstancia de que Retiro era uno de los distritos que carecía de esta instalación, por lo que, al parecer, la cuestión ha sido bien recibida tanto por los vecinos como por los grupos de la oposición.

Tras haberse completado los delicados trabajos de desamiantado de la parcela, que concluyeron el pasado 1 de septiembre, el anteproyecto ya ha sido presentado y se estima un plazo de ejecución de 18 meses. Es decir, que la futura instalación no estaría disponible hasta el verano de 2028. Quién sabe lo que la política municipal, y la política en general, habrá dibujado para entonces en los pasillos del Palacio de Cibeles.

«Somos especialmente conscientes de la importancia que tiene el deporte para el conjunto de la sociedad», admitía el alcalde durante un acto que desprendió un cierto aroma preelectoral, a pesar de que mayo de 2027 parece lejano. «No hay un Gobierno que haya invertido más en equipamientos e infraestructuras deportivas en los últimos 30 años», presumía el regidor, a propósito de los 410,5 millones en dotaciones municipales desde 2019. Entre los inminentes planes municipales está también la construcción de un pabellón en Sanchinarro, cuyo proyecto de licitación tiene un valor estimado de 8,3 millones de euros.

Más de dos millones de usuarios

Pero ayer era momento de tirarse a la piscina y lanzar un guiño al verano, con esa futura pileta para una oferta en la capital que alcanzó el pasado verano su récord, con 25 piscinas al aire libre y cinco climatizadas con uso recreativo y acceso a solárium. Aunque hubo quien se acordó de cuánto costó que todas pudieran estar operativas. Porque la famosa infraestructura de Peñuelas, con 300.000 potenciales usuarios, no abrió sus puertas hasta más allá del ecuador del mes de julio. Las profundas obras de remodelación, que exigieron seis millones de inversión, retrasaron su regreso a la escena madrileña más de lo esperado. Todos confían en que para el próximo periodo estival esté disponible todo el arsenal.

Según los datos del Consistorio, entre el 15 de mayo (fecha habitual de apertura de las piscinas) y el 7 de septiembre (la del cierre) del año pasado se registraron un total de 2.302.609 visitas, lo que supuso un incremento del 24% respecto al verano de 2024. A través de la gestión de aforos, impulsada desde el Área Delegada de Deporte, que encabeza Sonia Cea, se optimizó la gestión alcanzando una disponibilidad total de 4.715.101 plazas, es decir, 40.647 plazas más diarias. Parte de la fórmula de ese éxito tuvo que ver con la aplicación de medidas como el triple turno de acceso (mañana, tarde y jornada completa), la implantación de aforos dinámicos -que permitieron liberar plazas en tiempo real tras la salida de los usuarios-, así como la oferta de piscinas climatizadas de uso recreativo con acceso directo a solárium.

Seguramente, alguno de los presentes ayer -que fueron unos cuantos, pues además del alcalde y del responsable del distrito, Carlos Izquierdo, estuvieron la vicealcaldesa, Inma Sanz; la delegada de Obras, Paloma García Romero; y la propia Cea- se quedó con ganas de darse un chapuzón en la piscina climatizada. Y es que, aunque no lo parezca, el verano acecha tras la esquina.