A finales de febrero, el trazado urbano de la Castellana volverá a ser más limpio. Sobre todo en el entorno de plaza de Lima, donde unas vallas metálicas de color rojo y blanco llevan entorpeciendo el tráfico rodado desde hace un año y medio. Estas obras responden a la remodelación integral que está experimentando la estación de Metro de Santiago Bernabéu (Línea 10) y que la convertirá en un enclave 100% accesible gracias a la instalación de 12 nuevos ascensores y 24 escaleras mecánicas.
Su nuevo diseño, que estará inspirado en el feudo blanco, contará con un vestíbulo más amplio, diáfano y capaz de absorber las avalanchas humanas (hasta 34.000 personas) en días de partido, triplicando su espacio actual (pasando de los 4.843 metros cuadrados a más de 12.400). El Mundo accede a las tripas de este proyecto, que cuenta con una inversión de 66 millones de euros, donde cerca de un centenar de operarios trabaja sin descanso -las 24 horas del día- removiendo tierras y hormigonando superficies para cumplir con los plazos y que pueda ser inaugurada en la primavera de 2027.
A unos 40 metros de profundidad, excavadoras, grandes focos y trabajadores ataviados con cascos y chalecos reflectantes llevan meses realizando la extracción de tierras y dibujando las primeras rampas que conecten distintos niveles. También se encargarán de abrir dos nuevos accesos -aunque el estadio seguirá manteniendo cuatro-: el de Azca se cerrará para abrir otro frente a la Torre Europa, y el del estadio será sustituido por otro más próximo al Bernabéu y con mayor capacidad de evacuación.
Por su parte, los trabajos en superficie, tras la finalización de esta primera fase, "quedarán reducidos a la vía de servicio de la zona de Azca y al nuevo acceso junto al estadio, que será un área peatonal sin afección al tráfico", tal y como explica Carlos Zorita, responsable del Servicio de Infraestructuras y Estaciones de Metro de Madrid.
Esta liberación de la plaza de Lima tendría que haber llegado ya, a mediados de febrero, pero las constantes lluvias que llevan semanas regando la capital han demorado todo. "La losa de la cubierta ya está terminada, y ahora hay que reponer tierras y aglomerado. Al mojarse, la compactación de tierras se ha visto afectada, pero terminaremos para finales de mes", agrega Zorita, poniendo en énfasis la magnitud de estos trabajos: "Consisten en demoler casi toda la estación antigua y crear una nueva por dentro. Es decir, se absorberá la estación existente dentro de una nueva caja, un nuevo recinto de aproximadamente 9.000 metros cuadrados. Por lo tanto, habrá que demoler la caverna actual que da cobijo a los andenes".
Debido a esta complejidad, -se calcula que se van a extraer un total de 120.000 metros cúbicos de tierras y se emplearán 70.000 metros cúbicos de hormigón- habrá un momento en el que sea imprescindible cortar la Línea 10 al ser incompatible la ejecución de las obras con el tráfico de trenes. Esta etapa se espera que llegue en torno a abril "y se alargue hasta otoño". "Habrá dos fases, una en la que haya que cortar la línea sin paso de convoyes y, más tarde, otra en la regresará el servicio pero la estación no esté operativa". Para minorizar las molestias, y como ya es habitual en este tipo de proyectos donde algún tramo del Suburbano es clausurado, estará disponible un servicio sustitutivo de autobuses que suplirán la movilidad en el tramo interrumpido.
Esta reconstrucción de la estación de Bernabéu, además de mayores espacios, generará ejes de comunicación mucho más rápidos y directos entre calle, vestíbulo y andén. "Ahora cuenta con pasillos relativamente largos, de forma muy arbórea, hasta bajar a los andenes. Eso desaparecerá, incorporando nuevos núcleos de escaleras y ascensores». Y agrega el responsable: "Para el ciudadano madrileño va a significar contar con estación mucho más moderna, muy vinculada al estadio del Real Madrid, con la capacidad que antes no tenía. Además, permitirá un paso de ciudad para cruzar el gran nudo de la plaza de Lima y la Castellana a través de la propia estación".
Toda esta remodelación ha estado enormemente condicionada por seis cedros del Himalaya, árboles protegidos que han obligado a repensar las actuaciones para salvaguardar sus raíces. Sin este inconveniente, dice Zorita, "la obra habría sido más rápida" ya que se habrían evitado "actuar en el subsuelo mediante la ejecución de minas, un proceso mucho más lento que una cimentación profunda convencional".
La reinauguración oficial dentro de un año de esta estación, que abrió sus puertas en junio de 1982 -pocos días antes del Mundial de Fútbol celebrado en España-, coincidirá también con el 125 aniversario del club blanco. Además, con el actual proceso de modernización de todo este enclave y para otorgar coherencia, la estación previsiblemente seguirá la línea marcada por el propio estadio eliminando Santiago de su nombre y pasando a llamarse únicamente Bernabéu, aunque «la decisión aún está por tomar».
Una manera de inducir a los seguidores merengues "que el partido empieza antes de entrar al campo", aunque muchos, tal y como remata Zorita, optan por acudir andando desde estaciones cercanas como Plaza Castilla o Nuevos Ministerios.


