MADRID
Sucesos

Joel, el español detenido por el ICE a petición de la Policía Nacional que escapó a EEUU tras ser acusado de agresión sexual a una chica de 15 años en Madrid

Cuando ocurrieron los hechos, a finales de 2022, él tenía 27 años y su víctima solo 15

Joel Carmona Roa en una imagen de su detención difundida por el ICE.
Joel Carmona Roa en una imagen de su detención difundida por el ICE.E.M.
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Esposado, con la cabeza gacha y sentado en el asiento trasero de un coche patrulla. Esta fue la instantánea elegida por el ICE de Donald Trump para anunciar en sus redes sociales la detención del hispano-dominicano Joel Carmona Roa. Un arresto que se produjo el pasado 11 de enero en el estado de Nueva Jersey, a petición de la Policía Nacional española, que solicitó su detención a las autoridades tras ser localizado al otro lado del Atlántico, adonde habría huido para tratar de eludir un juicio por agresión sexual a una menor de edad en Madrid.

Según el comunicado difundido por las autoridades de EE UU, el «ICE [de] Newark detuvo a Joel Carmona Roa, un extranjero en situación irregular procedente de la República Dominicana y ciudadano de España, buscado en España por la agresión sexual a un menor». El texto oficial añade que Carmona Roa «había entrado en Estados Unidos el 12 de julio de 2024 a través del Programa de Exención de Visado, pero no abandonó el país cuando expiró su autorización de estancia».

El arresto se produjo, siempre según ese comunicado, «durante una operación selectiva». Una actuación que contrasta con el grueso de las mediáticas redadas del ICE, que emplean toda clase de argucias -como hacerse pasar por conductores de Uber- para detener a inmigrantes mientras hacen su vida cotidiana.

Sin redes sociales o archivos públicos a su nombre, el rastro más temprano de Carmona Roa en Madrid se remonta a junio de 2016, cuando, durante las fiestas populares del distrito de Villaverde, fue rociado con gas pimienta y apuñalado en un pulmón sin previo aviso.

Fuentes de la Policía Nacional explican que Joel Carmona Roa «se fugó de España para eludir un juicio que se tenía que haber celebrado el año pasado». Según esas mismas fuentes, está acusado de haber abusado sexualmente «de una menor de edad en Madrid con la que mantenía una relación sentimental».

«Aprovechó que era mucho mayor que ella para abusar sexualmente de la joven», señalan desde la Policía. Cuando ocurrieron los hechos, a finales de 2022, «él tenía 27 años y ella solo 15».

En algún momento, «probablemente cuando se supo denunciado», aseguran desde la Policía, el acusado abandonó España. El juicio por abusos sexuales estaba señalado para enero de 2025, pero Carmona no compareció, lo que permitió constatar oficialmente su fuga. Durante al menos este último año ha debido de estar viviendo en EE UU, puesto que fue arrestado en Nueva Jersey, sospechan las mismas fuentes policiales.

Imagen de Joel Carmona Roa tras su detención.
Imagen de Joel Carmona Roa tras su detención.E.M.

El Grupo de Localización de Fugitivos de la Policía Nacional se encuentra ahora coordinándose «con el Departamento de Homeland Security estadounidense para tramitar la deportación de Joel». En su detención intervino el Enforcement and Removal Operations, la rama operativa del ICE encargada de localizar, detener, custodiar y expulsar a extranjeros que se encuentran en situación irregular en Estados Unidos o que incumplen la normativa migratoria. Un cuerpo que, a su vez, forma parte del propio Homeland Security y que se encarga de ejecutar las expulsiones administrativas por temas migratorios.

Mientras , «el detenido seguirá bajo custodia de las autoridades de EEUU en prisión», explican desde la Policía Nacional. Según ha podido averiguar GRAN MADRID, el detenido se encuentra internado en la Elizabeth Contract Detention Facility, una cárcel privada situada en Nueva Jersey y gestionada por CoreCivic, la mayor empresa de prisiones privadas de EEUU.

Las condiciones de este centro de detención de inmigrantes han sido calificadas por organizaciones como Detention Watch Network como «inhumanas». En sus informes se recogen denuncias sobre «atención médica inadecuada», «ventilación insuficiente», «proliferación de gusanos en las duchas o en la comida», además de «agresiones físicas y verbales» y «violación de los derechos religiosos por parte de los musulmanes detenidos».