Desde que arrancó la legislatura, rumbo ya a los tres años, la palabra vivienda ha resonado una y otra vez en los pasillos del Palacio de Cibeles. De hecho, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, apostó por darle la relevancia que merecía semejante problema (problemón) en la capital, creando un Área de Gobierno sobre la materia, con su cercano Álvaro González a los mandos. El principal objetivo era impulsar la construcción de pisos protegidos, especialmente para jóvenes, mediante la cesión de suelo municipal. A pesar de esa ruta con Almeida hacia las 4.000 viviendas más de las que existían en el parque de la EMVS Madrid -el parque cuenta con un patrimonio de 10.000-, la cuestión está lejos de hallar solución. De hecho, no hay mayor preocupación en la capital.
Así se desprende de la última encuesta de Calidad de Vida y Satisfacción con los Servicios Públicos que ayer, tras la Junta de Gobierno, dio a conocer el Ayuntamiento. La vivienda no solo se ha consolidado como el principal problema para los madrileños, sino que ha crecido notablemente el porcentaje de ciudadanos que la sitúan entre los tres principales problemas, pasando del 37,5% en 2024 al 57,6% en la actualidad.
«No voy a decir que el problema esté resuelto porque no soy Pedro Sánchez y ni engaño ni miento a nadie. Sé cuál es la realidad dramática para muchísimos madrileños en relación con la vivienda, pero sí acredito que en el año 2026 Madrid será la primera ciudad de Europa en capacidad de construir vivienda asequible», presumía el alcalde en los primeros días del año. Ayer, tras la presentación de la encuesta, la vicealcaldesa y portavoz, Inma Sanz, hacía una valoración también con perspectiva nacional. «Estamos liderando la respuesta a ese problema, pero no tenemos todas las capacidades. La ley de la vivienda está ahorcando el mercado del alquiler», reivindicaba.
Pero la encuesta no solo desveló preocupaciones. Los encuestados (8.593 personas entre el 19 de septiembre y el 30 de octubre de 2025) volvieron a puntuar con un 7,7 la «satisfacción de vivir en la ciudad», como ya ocurrió en 2024. También se repitió el 6,9 en lo relativo a la calidad de vida.
Sorprendentemente, teniendo en cuenta la lluvia de obras que salpican la capital (y las que asoman ya en el horizonte), la consulta desvela un descenso de la importancia que le dan los ciudadanos al problema del tráfico y sus recurrentes atascos. Solo están entre los tres primeros problemas de la ciudad para el 10 % de los madrileños, menos de la mitad (22,8 %) que en 2024. Una dinámica de preocupación decreciente que también comparten cuestiones como la contaminación -del 18,7 al 10,3%- o la limpieza -del 16,4 al 15,3%-. Es la radiografía de la ciudad de 2025. Pongamos que hablo de Madrid...

