MADRID
Exposición

El notario de un tiempo miserable y divino cuelga su obra en Madrid: del duro retrato de la posguerra al desembarco de la cultura 'hippie' entre chispas de ironía y humor

La Real Academia de San Fernando expone una breve selección de imágenes del catalán Oriol Maspons, figura clave de la fotografía de la segunda mitad del siglo XX

Toreo de salón. (Barcelona).
Toreo de salón. (Barcelona).ORIOL MASPONS
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Parecen hechas por fotógrafos diferentes. En la primera, una multitudinaria familia gitana posa un instante en su nomadeo por la tremenda posguerra española. En la segunda, dos achispadas y felices turistas inglesas, casi incapaces de sostenerse en pie visitan una bodega de cava. Una tercera enseña a un chavalín, de apenas 10 años, dando capotazos en una calle del tardofranquismo ante la atenta mirada de una monja.

Todas pertenecen, sin embargo, al mismo autor: Oriol Maspons (Barcelona, 1928-2013). Artista fundamental de la fotografía de la segunda mitad del siglo XX, desembarca en Madrid de la mano de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la exposición Oriol Maspons, la fotografía útil. Selección de sus obras en la pequeña sala de fotografía de la institución (los de la Academia prometen una ampliación), adquiridas gracias a la herencia del benefactor Fernando Guitarte, junto con un conjunto bibliográfico y hemerográfico relacionado con el fotógrafo.

Estamos ante una exposición mínima pero intensa que se asoma al quehacer de un fotógrafo con un talento enorme. Del metro a la playa, de la España rural al ambiente nocturno barcelonés, Maspons muestra una geografía variable que oscila entre el desamparo y el elitismo. Mundos extraños entre sí, encerrados en burbujas estancas, pero unificados gracias a su mirada crítica en la que no faltan reparadoras gotas de humor.

Un viaje a París permitió a Oriol Maspons conocer en 1953 a Cartier Bresson, Brassai y Robert Doisneau. Los maestros le influyeron de tal modo que, a su regreso a Barcelona, solo tuvo en la cabeza ser fotógrafo profesional. Integrado en la Escuela Fotográfica de Barcelona, se dedicó en cuerpo y alma al fotoperiodismo, así como a la fotografía de moda, la publicidad, los reportajes y los retratos. Y realizó numerosos trabajos en el mundo editorial y del cine.

Familia nómada de gitanos (La Mancha).
Familia nómada de gitanos (La Mancha).ORIOL MASPONS

Incansable y ubicuo, Maspons disecciona y deja un personalísimo testimonio de cuatro décadas de la realidad española. Su objetivo se faja cuerpo a cuerpo con las miserias de la paupérrima posguerra de los 50 y planea sobre el desarrollismo provinciano de la década siguiente. Son incómodas imágenes que muestran a Maspons como un extraordinario fotógrafo social.

Un fotógrafo de instinto

En la siguiente década testimonia el desembarco de la cultura hippie en España, los primeros pasos de la globalización y la prehistoria de la gentrificación que hoy padecemos. Sin perder un instante, se convierte en el notario de la modernidad barcelonesa de aquellos años, gracias a su relación con la que fue denominada Gauche Divina, cuyos protagonistas día a día, mejor dicho, noche a noche, regatearon los rancios preceptos de la dictadura.

Espontáneo y cercano, directo y humano, alejado de cualquier concepto estético, Maspons es un fotógrafo de instinto que sazona con una ironía entrañable. Tal vez la muestra que mejor define este carácter sea el fotolibro Personajes de compañía, selección de retratos de las mascotas de famosos, acompañado de textos escritos por él mismo que rezuman un humor delicioso.

La exposición subraya la relación de Maspons con el mundo editorial. Una selección de libros, revistas y discos resalta el papel que tuvieron sus fotografías en la construcción del imaginario visual de los españoles en la segunda mitad del siglo XX.

TBO-Niños en la Barceloneta. (Barcelona).
TBO-Niños en la Barceloneta. (Barcelona).ORIOL MASPONS

Conviene contextualizarlo señalando que, hasta principios de los 90, en España no había más que una cadena de televisión; internet no existía y solo empezó a consolidarse en los inicios del tercer milenio y debió pasar medio siglo hasta que las redes sociales despegasen, a partir de 2008. Los libros y la prensa escrita fueron las fuentes principales que nutrieron de imágenes a la sociedad española.

Maspons es autor de las fotografías de un buen puñado de libros convertidos en iconos. Destacan los de la histórica colección Palabra e imagen, de la editorial Lumen, que publicó obras maestras de la literatura española y universal con fotografías de autores como Maspons. «Eran libros en los que la palabra de un escritor conocido se combinaba con imágenes de un fotógrafo que era bueno, o que acabaría siéndolo», señala Pedro Melero, comisario de la muestra.

De igual modo que sus imágenes recuerdan cuatro décadas de la historia de España, en estos libros Maspons nos muestra el descapotable de Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé, los ratones de laboratorio del triste Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos y nos lleva a cazar perdices con Miguel Delibes, a las Hurdes con Luis Buñuel y al Nueva York del poeta Federico García Lorca.