La resaca de la noche de Reyes en la Comunidad de Madrid ha dejado un balance intenso para los servicios de respuesta inmediata, aunque sin grandes sobresaltos. Entre la medianoche y las nueve de la mañana de ayer, el Centro de Emergencias 112 gestionó casi un millar de avisos en toda la región, en una madrugada que cerró con más intervenciones por incendios que por episodios de violencia.
En total, fueron 996 los incidentes atendidos, apenas un 2% más que en la misma noche del año pasado. Ninguno de ellos fue de gravedad. Un dato que permite calificar la jornada como "relativamente tranquila", según fuentes de Emergencias de la Comunidad de Madrid.
El descenso más significativo se produjo en lo tocante a las agresiones y reyertas. Se registraron 31 procedimientos, un 47% menos que en la Noche de Reyes de 2024, lo que confirma una caída notable de los altercados asociados a esta celebración.
Asimismo, la movilidad también dejó mejores datos. Los accidentes de tráfico se redujeron de forma drástica, con solo 12 siniestros contabilizados, un 54% menos que el año pasado.
Por el contrario, y como nota negativa de esta velada mágica, están en los incendios. Los bomberos tuvieron que actuar en 20 ocasiones, principalmente por fuegos de vegetación y en el interior de varias viviendas. Una cifra que supone un aumento del 186% respecto al año anterior y que convirtió este tipo de sucesos en el principal foco de trabajo durante la madrugada.
Donde también se notó un ligero repunte fue en el número de casos relacionados con las intoxicaciones etílicas. Se atendieron a 23 individuos que padecían este cuadro, un 5% más que en 2025, aunque ninguno revistió mayor gravedad. Con este balance se pone fin a una de las épocas más movidas para los servicios de Emergencias, los 365 días del año en alerta.

