MADRID
Musical

De Torrejón a la cima del musical, los 'gemelos' detrás de 'Los Miserables': "Todo viene de nuestra madre, es como la Lola Flores"

Adrián Salzedo y Carlos Solano se alternan (y coinciden) en el escenario del aclamado musical, que regresa al Apolo 33 años después de su estreno en la capital

Los hermanos Carlos Solano y Adrián Salzedo en la puerta del Apolo, donde se representa 'Los Miserables'.
Los hermanos Carlos Solano y Adrián Salzedo en la puerta del Apolo, donde se representa 'Los Miserables'.ÁNGEL NAVARRETE
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Hay un apellido, o mejor dicho una familia (porque cada uno de los hermanos ha querido distinguirse con un sobrenombre), sin la que es imposible entender Los Miserables en Madrid. Hay uno de sus miembros, Carlos Solano, que ha estado vinculado al elenco de las tres producciones que han pisado la capital -lo que nunca se ha dado en España-. Y otro, Adrián Salzedo, que se estrena este 2025 en el papel protagonista. En el escenario juegan al despiste. El primero suple al segundo en los días de descanso, aunque también hay funciones que, en la piel de distintos personajes, coinciden sobre las tablas del Teatro Apolo. Quizá la foto les engañe, pero al natural es bárbaro lo que se parecen. Así que desde la butaca, la confusión está servida. Aunque uno haga de Capataz y otro de Valjean. «Que se concentren los espectadores en la historia y no pierdan el hilo», dicen. Y se echan a reír.

Son de Madrid «y torrejoneros», precisan. Y de sus raíces arrastran el arte. «Mi madres es como la Lola Flores, ni canta ni baila pero no te la puedes perder. Es la verdadera artista de la familia. Ella y mi padre no eran profesionales pero siempre les gustó mucho el tema del teatro. Y gracias a ellos conocimos los escenarios, porque se apuntaron a la una agrupación amateur de zarzuela en Torrejón de Ardoz», arranca a contar Solano.

Por aquel lugar, relata, donde mamaron «el amor al escenario», pasaron los seis hermanos varones de esta familia. «Tuvimos una vida de críos muy buena, actuábamos por los teatros de Madrid», añade. Aquello fue a mediados de los 80. Poco después, llegó el gran debut para Solano. «Hace 33 años me pillaron para hacer de Gavroche en este mismo teatro y en este mismo musical. Ahí arranca nuestra maravillosa historia con Los Miserables», dice el actor antes de añadir: «Soy la única persona en España que ha tenido la oportunidad de estar en todas las producciones de este espectáculo y he tenido la suerte, la grandeza o el destino, vete tú a saber, de que siempre lo he compartido con un hermano».

Carlos Solano en la producción de 2010.
Carlos Solano en la producción de 2010.E. M.

La primera vez, en el 92, fue con uno mayor, Víctor Díaz (ahora en El fantasma de la Ópera). «Él me traía al teatro y le pillaron de cañonero de luces. Luego, en la segunda temporada, alguien dijo: 'Oye, el de luces canta, hacedle un casting'. Y le cogieron. Así empezó su carrera musical», recuerda Solano. Luego volvieron a coincidir en la versión de 2010. Y ahora, lo hace con su hermano pequeño, Adrián. También de una forma un tanto peculiar. «Creemos que es la primera vez en la historia que dos hermanos comparten el papel de Jean Valjean, el protagonista. ¡Es muy fuerte!», exclama Salzedo.

Su relación con este musical está lleno de coincidencias y momentos especiales. «Nuestro padre, José Luis Díaz, falleció en el 93. La última obra que vio en vida fueron Los Miserables en este mismo teatro y con Carlos haciendo de Gavroche», añade Salzedo antes de contar que tanto él como sus hermanos llevan el Díaz en el DNI, aunque cada uno ha querido distinguirse con un apellido diferente para rendir distintos homenajes a la familia.

«Cinco nos dedicamos al arte. Uno escribe, pinta y hace música. Otro fundó una tuna con japoneses. Tres nos dedicamos a los musicales... Y hay uno, la oveja negra, que tiene una vida normal, trabaja en una oficina, con sus atascos, juega al pádel... «¡La verdad es que no sé qué se ha creído!», dice riendo el pequeño.

Los hermanos Adrián Salzedo y Carlos Solano, en uno de los balcones del Apolo.
Los hermanos Adrián Salzedo y Carlos Solano, en uno de los balcones del Apolo.ÁNGEL NAVARRETE

Para ellos, «vivir del arte no es una locura». Carlos tiene 46 años y lleva 35 en un escenario (con más de 20 musicales a la espalda). Y Salzedo, a sus 34, lleva 27. En el mundo musical, se estrenó este último haciendo de Chip, la tacita, en La Bella y la Bestia, donde, en otra conexión con Los Miserables, entró cantando una canción de Gavroche en las barricadas.

Un sueño jamás soñado

Musical de musicales, estar en este lugar también tiene un punto de amargor. «Honestamente, estoy un poco preocupado. Y esto va a sonar a imbécil redomado, pero pienso que estoy tocando un poco techo, porque para mí este es el mejor musical que existe», se sincera Salzedo. «No sé si va a haber algo que me llene tanto como estar haciendo el papel de protagonista en este teatro y con mi hermano. ¿Qué puedo hacer después de esto que sea tan increíble?», añade.

«Para mí es un sueño que jamás que permití soñar. Nunca en mis cabales imaginé que podría interpretar a Valjean, porque soy muy joven. Y luego está la cosa del síndrome del impostor. En mi caso nunca es suficiente. Tengo que trabajar más esa cosa del ego, de la autoestima... Para mí los referentes son Carlos y Víctor. Canto gracias a ellos...», agrega. «Todo el mundo que se dedica a esto, quiere pasar y vivir este musical. No es sólo la función, históricamente hablando, sino lo que cuenta, lo que intenta enseñar y la intensidad con la que se vive esto por dentro», apunta Solano, quien, viendo a su hermano pequeño donde antes estuvo él, se siente «en la mejor butaca de todas».

Salzedo, como Valjean, en el musical de 2025.
Salzedo, como Valjean, en el musical de 2025.DANNY KAAN

Entre los dos, mucha admiración y ni rastro de ese pique de hermanos tan común. «Somos una piña por la forma en que nos hemos criado. Y eso es porque somos cuchichí; somos nietos de gitanos pasados por payos», explica Solano. Su buen rollo se traslada al escenario en forma de bromas, aunque con el respeto que este merece: «Tenemos reglas de oro. Una, que no puede afectar al espectador y dos, que si te la hacen, te la comes». «Eso nos ayuda a liberar tensión, porque Los Miserables es tremendamente dramático. Después de tres horas, emocionalmente acabas destruido. La adrenalina es tal que no me puedo acostar hasta la 1.oo o 2.oo de la mañana», apunta el hermano más experimentado, al que confunden con frecuencia con el novato y viceversa.

«Ahora me pasa que me felicitan por redes sociales las funciones que hace Carlos. 'Qué voz, qué interpretación, qué bien lo haces'. Y yo: 'gracias, pero el de anoche era mi hermano Carlos', cuenta Salzedo antes de confesar el juego que se traen con ese tema: «Cuando mi hermano hacía Grease y yo le esperaba en la puerta, la gente me pedía autógrafos y yo les firmaba como si fuese él». «Así que por ahí hay fotos firmadas por Adrián que valen más dinero que las mías», añade Solano antes de reírse a carcajadas.

Una de las escenas más aclamadas del musical inspirado en la novela de Victor Hugo.
Una de las escenas más aclamadas del musical inspirado en la novela de Victor Hugo.DANNY KAAN

No es el primer musical en el que actúan juntos, sino el tercero, pero la coincidencia ahora tiene un tinte especial. «Sin desmerecer ninguna de las anteriores, ésta es la mejor de las tres producciones. Entre otras cosas, porque estoy con mi hermano pequeño», sostiene Solano.

Una versión mucho más moderna

Considerado uno de los mejores musicales de la historia, el relato de Victor Hugo que mezcla sueños rotos, amor no correspondido, pasión, sacrificio, redención y supervivencia, regresa al Teatro Apolo (donde se estrenó en Madrid) en el 40 aniversario de su nacimiento en el West End londinense de la mano (por tercera vez) del productor que lo puso en marcha, Cameron Mackintosh. Un nombre en el mundo del teatro musical -quizá el productor más importante del último siglo en esta industria-, que ha dirigido cada nuevo paso de esta nueva producción.

Cuatro años de obras ha necesitado el Apolo (y una inversión inconfesable) para que el espectáculo tenga el mismo sabor que el de Londres. «Hace 15 años, quise empezar de nuevo y hacer una versión para hablar a una nueva generación. Y resultó ser un éxito más allá de mis sueños. Ésta es mucho mas moderna. Y el elenco es increíblemente joven, porque quería que aportaran algo muy contemporáneo al espectáculo. Porque quiero que sea para siempre, para el mañana», decía hace unos días el productor, un loco -así lo tildaron- que logró lo imposible, llevar al teatro una historia «con humanidad» y «verdad». Un fenómeno que hoy protagonizan, dice, talentos como Solano y Salzedo, «de clase mundial».

Una vida sobre el escenario

  • Desde que con 11 años se estrenase en el mundo musical con 'Los Miserables, Carlos Solano ha formado parte del elenco de más de 20 obras, como 'My Fair Lady', 'We Will Rock You' o 'Grease'. Y en la obra de Victor de Hugo, ha tomado el papel de varios personajes: Gavroche, Grantaire (en las imágenes de arriba). Ahora es el Capataz y el 'cover' de Jean Valjean. Con su hermano Víctor Díaz ha coincidido en 13 musicales. Y con Adrián Salzedo, en dos más: 'El Médico' y 'Mamma Mia'. Además del teatro musical, Salzedo ha llevado su carrera por el mundo audiovisual, participando en series (como Machos Alfa) y películas.