La Policía Nacional detuvo el pasado martes por la mañana en el barrio de Malasaña de Madrid a un joven colombiano de 19 años que el fin de semana anterior había robado y violado mediante sumisión química a un hombre en su casa de Sitges (Barcelona). El arresto se produjo gracias a la intervención de la hermana de la víctima que localizó al delincuente mediante la geolocalización de su teléfono móvil. El presunto ladrón se disponíá a salir de España camino del aeropuerto con una maleta llena de aparatos eléctrónicos, teléfonos móviles, joyas y otros objetos de valor que supuestamente había robado a más víctimas. Los agentes de la comisaría de Centro sospechan que pudo haber desvalijado a más hombres durante su corta estancia en España, donde llegó a primeros de agosto. Su hermana, también colombiana de 24 años, también ha sido arrestada. Ambos han sido enviados a prisión.
Fue el pasado viernes 29 de agosto por la noche cuando Sergio, un joven de 33 años de Sitges, salió a tomar algo con unos amigos, según contó al programa Mañaneros de TVE. Durante la velada conoció a un chico que dijo llamarse Diego y a una chica que aseguró ser una amiga Ana. Eran nombres falsos. Pasaron varias horas juntos en un bar hasta que Diego propuso terminar la noche en casa de Sergio con una última cerveza. Allí, según la denuncia, Sergio notó un sabor amargo en la bebida que Diego le sirvió y comenzó a sentirse extraño. Poco después perdió el conocimiento.
A la mañana siguiente, la madre de Sergio lo encontró en su cama, desnudo, con lesiones por todo el cuerpo y signos compatibles con una posible agresión sexual. También descubrió que faltaban joyas, dispositivos electrónicos y que las cuentas bancarias de Sergio habían sido vaciadas usando el reconocimiento facial de su propio móvil. Sergio fue trasladado al hospital, donde permaneció desorientado hasta última hora de la tarde.
Mientras tanto, Diego y Ana había viajado hasta Madrid e intentaban huir a Colombia. La hermana de Sergio, con ayuda de un experto en ciberseguridad de su empresa, logró localizar a los sospechosos en un piso de la calle de Espíritu Santo en el barrio de Malasaña de Madrid gracias a las direcciones IP de los dispositivos robados puesto que los ladrones siguieron utilizando el móvil para recibir los códigos del banco y acceder a sus cuentas para hacerse transacciones. Mossos d'Esquadra y Policía Nacional colaboraron en la investigación, pero explicaron que no podían entrar al domicilio sin orden judicial.
Una vez que tenía ubicado a los sospechosos la hermana decidió vigilar la vivienda donde estaban los presuntos ladrones y avisó a la Policía Nacional que se quedaría en la puerta del edificio. Se acordó un protocolo: si los sospechosos salían, ella debía llamar al 091 con un código especial para que la Policía actuara. Tras varias horas de espera en Lavapiés, los dos salieron con las maletas. La hermana y su pareja los retuvieron mientras llegaba la policía. En pocos minutos, más de una docena de agentes del grupo Focus de la comisaría de Policía Nacional del distrito Centro llegaron y los detuvieron antes de que pudieran coger un VTC hacia el aeropuerto de Barajas.
En una de las maletas el detenido llevaba relojes Rolex, joyas, numerosos dispositivos electrónicos y dinero en efectivo tanto en euros como en dólares. Entre los objetos requisados estaban varias joyas de la propia víctima. De momento, se tiene constancia de una denuncia similar en otro localidad costera de Barcelona. El verdadero nombre del arrestado es Neider Edilson O. J. y el de su hermana Jennyfer. Ambos entraron a España desde Italia y se encontraban en nuestro país en situación regular.
Sergio, pese a las lesiones físicas y el trauma, agradece la labor de su hermana, de la Policía y del experto en ciberseguridad. Él mismo pide que cualquier persona afectada denuncie, sin miedo ni vergüenza, para que se investigue a fondo el caso. El grupo de Policía Judicial de la comsiaría de Centro y la ODAC siguen con las pesquisas para localizar a más víctimas.
En los últimos años la Policía Nacional ya ha apresado a otros ciudadanos colombianos, entre ellos la banda del Grindr, acusados de robar en domicilios de homosexuales a los que adormecían mediante sumisión química con potentes fármacos.

