MADRID
Ayuntamiento

Soledad Murillo, la concejala socialista que llamó "cerdos" a Cerdán y Ábalos (y fue engranaje de los Gobiernos de Zapatero y Sánchez) se marcha de Cibeles

Es doctora en Sociología y se marcha para incorporarse a un proyecto de investigación universitario tras dos años como número dos de Reyes Maroto, quien la 'fichó' para su lista en 2023

La concejala Soledad Murillo, junto a Reyes Maroto (dcha).
La concejala Soledad Murillo, junto a Reyes Maroto (dcha).E. M.
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«¿De verdad me está diciendo que retire una pregunta porque en mi partido hay tres indeseables y tres cerdos que nos están poniendo a las mujeres socialistas contra las cuerdas?». Quién formula la cuestión, durante el sexto epígrafe del último Pleno del Ayuntamiento de Madrid, es Soledad Murillo (Madrid, 1956). Y es, también, la número dos en la nómina del Grupo Municipal Socialista, encabezado por Reyes Maroto, que dejará su sillón en Cibeles tras la sesión de la próxima semana. Lo hará para incorporarse a un proyecto de investigación puesto en marcha por varias universidades públicas. Unos planes que, según sostienen desde su partido, ya había anunciado hace meses.

«Absoluto asco y condena para estos sinvergüenzas que se reparten mujeres prostituidas. Mientras muchas socialistas reivindicamos la ley abolicionista. ¡Malditos sean!», había publicado días antes en su cuenta de X, en plena efervescencia por los casos de corrupción alrededor del PSOE. Con el pellizco reciente de la dimisión de Santos Cerdán, secretario de organización del partido y mano derecha del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Igual que lo fue José Luis Ábalos. Aflorando audios salpimentados de nombres de prostitutas, que Koldo y el propio Ábalos manejaban como rutina. «En el Pleno del Ayuntamiento, donde se ha recriminado la conducta de los dos puteros del PSOE, que nos provoca asco e indignación a las mujeres socialistas, he pedido al señor Almeida que su partido apoye la ley abolicionista que prepara Ana Redondo», publicaría días después.

Murillo ha sido una de las gargantas más afiladas y potentes en medio de esa marejada socialista que ha ido destapando los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Quizás por eso hay alguna que otra voz municipal que susurra que su marcha guardaría relación con toda esta tormenta que choca contra sus firmes postulados políticos. Con la defensa de los derechos de la mujer como postulado innegociable. De ahí su papel como Secretaria de Estado de Igualdad (2018-20) durante el primer Gobierno de Pedro Sánchez, bajo el auspicio de la vicepresidenta Carmen Calvo. Y de ahí, su cargo como secretaria general de Políticas de Igualdad (2004-08), el primero como tal, con José Luis Rodríguez Zapatero al frente. Aparte de Maroto, el suyo fue el rostro y nombre con pedigrí nacional. Por eso ese número dos.

Viondi, Moscoso,...

Desde el PSOE insisten en que tenía tomada su decisión desde hacía meses. Así que, la número dos abandona la bancada socialista en el ecuador de la legislatura y será la secretaría general del PSOE en el distrito de Fuencarral-El Pardo, Meritxell Tizón, quien ocupe su asiento ya para el mes de septiembre.

Es la de Murillo la tercera marcha en las filas de Maroto, quien se estrenó en el Ayuntamiento con aquella carantoña de Daniel Viondi al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que desembocó en la renuncia al acta y el salto de María Caso, la concejal más joven (1998) del Consistorio. El pasado, Adriana Moscoso dejó Cibeles para convertirse en la directora general de la Agrupación Europea de Sociedades de Autores (ESAC), siendo reemplazada por Jorge Donaire.

«Dado que es tan partidario de hablar de los cerdos de nuestro partido, apoye la ley abolicionista». Esa fue la última vez que Murillo alzó la voz, durante un intenso duelo dialéctico con José Fernández, delegado de Políticas Sociales del Ayuntamiento. Siempre con adjetivos gruesos hacia sus hoy ex compañeros de partido. Sin morderse la lengua. De ahí que haya quien lo vea como un motivo para el prematuro final de su aventura municipal.