MADRID
Drogas

El narcopiso que creaba su propia cocaína de diseño con forma de escamas: "La vendían con el nombre de 'crocaína'"

Los toxicómanos pretendían dotar de una apariencia 'premium' a la sustancia que adulteraban

El narcopiso que creaba su propia cocaína de diseño con forma de escamas: "La vendían con el nombre de 'crocaína'"
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Cortaban su propia cocaína para maximizar beneficios y crear una marca propia. Su cocinero, la persona encargada de procesar químicamente la sustancia, la había bautizado como crocaína, y su venta no estaba dirigida a toxicómanos marginales, sino a drogadictos socialmente funcionales que la consumían en entornos de ocio. Sin embargo, la actividad en el narcopiso de Hortaleza llamó la atención de la Policía Nacional, que, tras meses de investigación, terminó desmantelando el punto de venta.

La Operación Barricada comenzó en septiembre, cuando los agentes detectaron un trasiego constante de personas en un domicilio de la zona de Arturo Soria. La vivienda, utilizada como base de operaciones, era solo una pieza de una estructura más amplia: un trastero en Ciudad Lineal servía como almacén y otro inmueble en Galapagar estaba siendo acondicionado para albergar un laboratorio de drogas.

La crocaína, nombre con el que se comercializaba la droga, tenía una apariencia escamada debido a un proceso de adulteración que aún no ha resultado químicamente esclaredido por los agentes. Esta modificación en la textura y composición no solo permitía aumentar el volumen del producto, sino también reforzar su identidad como una variante diferenciada de la cocaína. Según explicó el inspector Aroca, responsable de la investigación, la mezcla incluía una sustancia estimulante que imitaba los efectos del estupefaciente, lo que podía empujar a los toxicómanos a percibirla como de mayor calidad.

El perfil de los compradores también llamó la atención de los investigadores. No eran consumidores marginales, sino personas que adquirían grandes cantidades para su consumo en ambientes recreativos, lo que dificultaba su identificación. Además, los detenidos tampoco fueron discretos ya que realizaban las transacciones en la puerta del narcopiso, lo que facilitó la operación.

El 11 de febrero, tras meses de vigilancia, la Policía ejecutó tres registros simultáneos en los inmuebles de Hortaleza, Ciudad Lineal y Galapagar. La operación se saldó con la incautación de más de 12 kilogramos de cocaína, 700 gramos de MDMA, tres kilos de éxtasis, 700 gramos de 2CB, casi 150 gramos de ketamina, 1,6 kilos de marihuana, 215 gramos de hachís y cerca de 4.000 euros en efectivo. Además, los agentes encontraron utensilios para la elaboración y distribución de drogas, como prensas, envasadoras, básculas de precisión, una máscara antigás y filtros, así como 3,5 kilos de sustancias de corte, entre ellas cafeína.

Los dos responsables del entramado fueron detenidos y puestos a disposición judicial, tras lo cual se decretó su ingreso inmediato en prisión. Ambos contaban con antecedentes por delitos similares.

A raíz de esta operación, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, destacó en rueda de prensa que en 2024 se desmantelaron un total de 104 narcopisos en la Comunidad de Madrid.