Antes de que el reloj del salón del Pleno marcase las 10.00 horas, con apenas tres cuartos de hora de sesión, Íñigo Errejón ya había sido nombrado (y negado), no tres veces, sino más de una decena. Su nombre fue puesto sobre la mesa antes de que hubiera tomado asiento en su sillón Rita Maestre, quien ayer comparecía con rostro atribulado y severo junto a Mónica García y Manuela Bergerot, como coportavoz de Más Madrid. Fue Reyes Maroto, portavoz municipal del PSOE, quien, 'aprovechando' una pregunta sobre la crisis de la vivienda en Madrid, atacó al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, por su reacción ante el caso Errejón, llegando a pedir de inicio su dimisión. Fue una de muchas solicitudes de dimisión durante la mañana.
"Le pido que se disculpe por mofarse del movimiento feminista. Usted sólo demuestra intereses partidistas y revanchistas, son los mismos que los intereses del patriarcado y del machismo. España ha cambiado aunque el PP siga anclado en el pasado", arrancó Maroto, quien recordó el caso de acoso que la ex concejala de Ponferrada Nevenka Fernández sufrió en 2000, por parte del entonces alcalde popular Ismael Álvarez. La socialista se refería en su ataque a un tuit del regidor donde criticaba la ausencia de manifestaciones feministas por el escándalo de Errejón, "ocultado por Más Madrid y Sumar". La respuesta desde la otra orilla: su papel siendo ministra en algunos de los casos que afectan al Gobierno (Aldama, Koldo, Globalia...).
El guion marcaba que fuera Maestre quien abriera el fuego político, con un punto número dos referido a las viviendas de uso turístico, pero el retraso puso el foco inicial sobre Maroto. Aun así, Rita prosiguió en ese segundo epígrafe. "Sus risas cuando se habla de agresiones sexuales son repulsivas, repugnantes y vergonzosas", lamentaba la líder de la oposición. "Usted quiere convertir un caso de agresión sexual en un caso contra el movimiento feminista, contra los partidos de izquierdas. Lo que el feminismo ha defendido precisamente es que el machismo, que las agresiones sexuales, que las actitudes patriarcales son transversales a todos los partidos", añadía, antes de desempolvar un catálogo de casos de agresión sexual en el PP.
Maestre, como Maroto, pidió la dimisión de Almeida. "Lo que defendemos las feministas es que los agresores y los machistas están en todas partes. Y la diferencia, señores del Partido Popular, que están ustedes muy nerviosos, entre un partido de izquierdas y un partido de derechas no es cuántos machistas hay en él, sino cuántas feministas se pelean para echar a los machistas en cuanto saben de la primera agresión, de la primera actitud. Esa es exactamente la diferencia entre nosotros y entre ustedes".
"En vez de inundar las calles, prefieren encubrir"
Almeida, en esa agitada ruta verbal 'sin cadena', también exigió las dimisiones de Maroto y, sobre todo, de Rita Maestre, por su papel en ese caso Errejón: "En vez de inundar las calles, prefieren seguir encubriendo. Tanto Mónica García, como Yolanda Díaz, como usted (a Maestre) no merecen seguir en política porque los sabían y le encubrieron".
Y abundaba en su ataque: "Si hubieran ustedes querido proteger a las víctimas, no hubieran encubierto como han encubierto durante tanto tiempo las conductas de Íñigo Errejón. Y sólo le han condenado cuando sabían que se las llevaba a ustedes por delante. Si no hubiera sido porque se las llevaba por delante, le hubieran seguido encubriendo, eso es lo verdaderamente repugnante".
La sombra de Errejón fue la que encendió esta vez la caldera de Cibeles. Hasta tal punto que, sumergidos en esa bronca, el propio alcalde denunció haber recibido un insulto desde la bancada socialista, Concretamente desde el sillón de Reyes Maroto. "¡Ya está bien! No puedo tolerar que la señora Maroto haya dicho 'la cara de payaso que tiene el alcalde'. Discúlpese, señora Maroto", fue el siguiente chispazo. Palabras por las que Maroto no se retractó. "Yo le pido al señor alcalde que rectifique que yo estoy llena de corrupción", sería su respuesta.

