MADRID
Sucesos

La ilustre inquiokupa escritora de cuentos que debe tres años de alquiler: el juez paraliza el cuarto desahucio por vulnerable

La morosa adeuda 16.550 euros al propietario que va a iniciar una huelga de hambre en octubre frente al edificio judicial y el Ayuntamiento de Leganés: "Estoy dispuesto a morir por recuperar mi casa", dice.

Jesús y Lida, los afectados por la inquiokupa.
Jesús y Lida, los afectados por la inquiokupa.E. M.
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Jesús tiene 48 años, es empleado del Metro de Madrid y en los próximos días comenzará una huelga de hambre. Acampará frente al Ayuntamiento y los juzgados de Leganés y dejará de comer. Una drástica decisión que ha tomado después de que esta semana el juzgado número 7 de la citada ciudad haya paralizado por cuarta ocasión el desahucio de la mujer que desde hace tres años vive en su piso de Leganés sin pagar el alquiler mensual de 550 euros. Era la enésima vista tras la denuncia de los propietarios para echar a la morosa, una mujer canaria de 37 años de origen guineano con dos hijos. La inquiokupa debe 16.550 euros pese a que presume de ser una ilustre escritora de cuentos que ha llegado a firmar sus obras en la Feria del Libro de Madrid y que trabajó en la biblioteca de Leganés ganando un sueldo mensual de 2.400 euros con la paga.

La decisión judicial de salvar a la inquilina del desalojo se basa en que la inquiokupa es una mujer vulnerable de acuerdo con un informe emitido por una asistente social del Ayuntamiento de Leganés. Y según lo aprobado por el Real Decreto 11/2020 en época de Covid y prorrogado por el Gobierno siguen suspendidos todos los desahucios y lanzamientos para hogares vulnerables sin alternativa habitacional.

Mientras que esta mujer vive del cuento (solo abona la luz que está a su nombre) los dueños del piso, Jesús y su mujer Lyda, pagan comunidad, agua, el IBI, la hipoteca (607 ¤) y el seguro del piso, de dos habitaciones y 50 metros cuadrados. El matrimonio reside ahora en un pueblo de Toledo donde la vida es más barata. Ella está enferma con problemas de espalda y no puede trabajar. Lyda dice dolorida que cada día se levanta deprimida. Y que su marido también estuvo nueve mese de baja. Asfixiados por la situación ambos están en tratamiento psicológico y tomando pastillas para poder dormir.

En cambio, la inquiokupa parece llevar una vida muy feliz. Presume en redes de su actividad literaria. También se declara educadora social, productora y activista, y el año pasado ganó el premio a la mejor escritora afrodescendiente.

Declaración de la renta

Con todo, el juez asegura en su fallo que no se ha podido acreditar lo que dicen los arrendadores: «Se ignora si alguien contribuye con los gastos, si la hija mayor trabaja, si la mujer gana más de 2.000 euros y si es una escritora famosa con ingresos notables». Es más, el magistrado añade que ni «la declaración de la renta apunta a poder presumir de que gana dinero; ni se sabe quién es su pareja, ni si la hay, ni si aporta... y que su contrato de trabajo acabó en julio y ahora está en el paro, sin prestación; ni si la hija mayor debe estar trabajando; ni cuánto gana por la venta de libros».

Lyda explica que su inquiokupa tiene asesores que la ayudan en todo este proceso: «Está muy bien documentada porque solo paga una mensualidad al año y cambia constantemente de trabajo para estar siempre como solicitante de empleo», dice la mujer, desesperada, después de que la Justicia le haya dado la razón en cuatro ocasiones: cuatro sentencias favorables, pero luego cuatro órdenes de desahucio paralizadas porque la inquiokupa se declara una y otra vez insolvente.

El próximo mes de octubre Jesús comenzará una huelga de hambre. "Ya he ido al médico para que me hagan análisis de sangre y poder empezar a dejar de comer. Estoy dispuesto a morir por mi casa". Además, reclama que el Ayuntamiento de Leganés tome cartas en el asunto y que den una vivienda social a la inquiokupa. "Llevamos tres años asumiendo unas responsabilidades que son del Consistorio, que tiene que hacerse cargo de este problema de vulnerabilidad a través de los Servicios Sociales", señala Lyda, de 53 años. Su marido asegura que con ver sus redes sociales se puede acreditar que es una vulnerable ficticia: "Sentimos una gran impotencia y llevamos tres años con una mujer que miente. Hubo un mes que con la paga ganó 2.600 euros. Es una escritora famosa, con sus libros agotados que ha recibido premios", apunta Jesús que asevera que "no somos un escudo social. Nos está expropiando nuestras viviendas para una persona que sí tiene recursos".

El alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco, del PP, que asegura que está en contra de la okupación, confirmó ayer que hay un informe de una técnico que avala la vulnerabilidad de la mujer. "Los propietarios no se han dirigido hasta ahora a nosotros y tampoco la inquilina ha solicitado una vivienda social en el municipio", apuntó el regidor.