MADRID
Exposición

Dragones, gigantes bíblicos y un dinosaurio jorobado, el 'Parque Jurásico' de Alcalá de Henares

Una muestra del Museo Arqueológico de la Comunidad resalta la fascinación que despiertan los saurios gigantes a través de la historia de sus descubridores

Uno de los dinosaurios que se puede ver en la exposición.
Uno de los dinosaurios que se puede ver en la exposición.E. M.
Actualizado

En Alcalá de Henares Alan Grant no está ni se le espera. El legendario paleontólogo, protagonista de la saga de paeloficción Jurassic Park, es un personaje de ficción inspirado en un puñado de hombres, mitad científicos mitad aventureros, que han escrito la historia del grupo animal más fascinante de la historia.

Su historia y la de las criaturas que descubrieron se recoge en la exposición Cazadores de Dragones, del Museo Arqueológico y Paleontológico, MAP, de la Comunidad de Madrid de la localidad complutense. Comisariada por los paleontólogos José Luis Sanz y Francisco Ortega, ofrece un divulgativo viaje al mundo de los terribles saurios que fueron los dueños de la Tierra durante largo tiempo.

"No es la típica exposición que muestra unos esqueletos y dice lo que son. Tampoco hay réplicas animatrónicas ni robóticas. Aquí se cuenta la historia del descubrimiento de los dinosaurios, desde los primeros hallazgos, hasta la mirada que hoy tenemos hacia ellos, explica Enrique Baquedano, director del MAP.

Al principio, la ciencia no entendía lo que eran estos bichos. En la Inglaterra victoriana, los primeros hallazgos de sus huesos descubiertos en el siglo XVII, fueron considerados restos de elefantes de Aníbal llevados a las islas Británicas por los romanos.

La maqueta de un dinosaurio, intervenida artísticamente.
La maqueta de un dinosaurio, intervenida artísticamente.E. M.

En otros lugares de tradición cristiana se confundieron con esqueletos de gigantes bíblicos, como los huesos del yacimiento valenciano de Alpuente referidos en 1681. El título de la exposición recoge este aspecto mítico con el nombre que los antiguos chinos daban a los huesos encontrados hace milenios: konglong, dragón terrible, al considerarlos restos de estos seres mitológicos. Los primeros estudios científicos de estos animales realizados en el siglo XVIII disolvieron estas creencias.

Entre los diversos episodios de la relación entre hombres y dinosaurios es reseñable la que dio en llamarse Guerra de los huesos. Enfrentó a finales del XIX en el lejano oeste de Estados Unidos a Othniel Charles Marsh y Edward Drinker Cope, que buscaron ser el paleontólogo que descubriese el mayor número de estos gigantes. "Llegaron a dinamitar los yacimientos de su rival y hay fotos que se les ve defendiendo sus excavaciones con rifles en la mano", señala Baquedano.

Fue en aquel momento cuando comenzó una fascinación hacia estos tremendos gigantes del pasado que no ha hecho más que aumentar hasta convertirse en una poderosa filia: la dinosauriomania. Buen ejemplo es la subasta realizada el pasado mes de julio en Nueva York, en la que se pagaron 44,6 millones de dólares (40,5 millones de euros) por el esqueleto de un Stegosaurus.

La distribución cosmopolita de este orden animal y sus relumbrantes hallazgos, pueden hacer pensar que los dinosaurios son cosa del desierto del Gobi, Patagonia, Estados Unidos y otros lugares apartados de nuestro territorio. Nada más lejos de la realidad.

Detalle de un dinosaurio en la exposición.
Detalle de un dinosaurio en la exposición.E. M.

"España es un lugar privilegiado en estos hallazgos. No solo en restos de animales, sino también en huevos e icnitas, las huellas de estos gigantes, como los de Soria, Teruel, Valencia, Castellón, La Rioja y otros muchos", señala Baquedano. A lo largo de la muestra pueden verse algunos, como el de Poyos, Guadalajara, el más meridional de un área de reproducción de dinosaurios en Europa.

'Pepito', la superestrella

Uno destaca sobre todos los demás. Superestrella de los dinosaurios españoles, es Concavenatur corcovatus, Cazador jorobado, que eso quiere decir su nombre científico, aunque en el mundillo paleontológico se le conoce como Pepito. Apelativo cariñoso que nada tiene que ver con el pavoroso aspecto que muestra en la sala.

Carnívoro de 6 metros de longitud, sus restos aparecieron en un sorprendente buen estado en el yacimiento de Las Hoyas, Cuenca. "Está considerado el más completo y mejor preservado terápodo medio-grande de Eurasia. Se exhibe en la muestra gracias al generoso préstamo del Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha" explica Baquedano.

La estirpe de Pepito se extinguió hace 65 millones de años, cuando, como apuntan cada vez con mayor claridad todas las teorías, un gran meteorito impacto en Yucatán. Aunque realmente los dinosaurios no desaparecieron por completo.

Está aceptado por la ciencia que la Tierra está poblada en la actualidad por más de 9.000 especies de sus descendientes: las aves, que evolucionaron de los dinos terópodos. Así que palomas, canarios, gorriones y resto de pajarillos componen un linaje que algunos consideran dinosaurios aviares. Así que atención con ellas.

Y para concluir esta historia, nada mejor que referir algún dato que subraya la poderosa fascinación de los lagartos terribles. De regreso al inicio de estas líneas, Jurassic Park es una de las escasas películas que presume de una recaudación de más de mil millones de dólares. Ganadora de tres Oscar y ha sido declarada por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos "fenómeno cultural, histórico y estéticamente significativo". Galardones y cifras tan desmesuradas como los lagartos que la inspiraron y la de los hombres que los descubrieron. Unos y otros sacan músculo estos días en Alcalá de Henares.