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Hubo un tiempo en el que Operación Triunfo estaba en boca de todas las generaciones. En el que madres, padres, hijos, abuelas y largos etcéteras de familares y amigos se sentaban alrededor de un televisor que emitía el día a día de los jóvenes concursantes del talent musical por excelencia. Ellos tenían la voz; las familias de España, el voto.
Virginia Maestro fuealumna, íntima, universal. Única. Incomprendida por sus compañeros, querida por el público. La ganadora de OT 2008 tuvo que abstraerse del Gran Hermano que la rodeaba para pensar en clave de victoria. Mejorando día a día y gala a gala hasta alzarse con la victoria.
Fue Risto Mejide el primero en creer en su talento e hizo lo posible por ella, tanto desde su silla del jurado del programa como de su labor como productor. El publicista le ayudó a lanzar su primer disco, Labuat, en 2009.
Pero Virginia lleva muchos años caminando sola, con el sigilo que requiere la vida que quiere llevar: alejada del ruido, actuando en salas y en conexión directa con su público, fiel desde sus tiempos en la Academia. Ahora, desea compartir con ellos su último trabajo, B4sides, un disco que define como su vuelta a los orígenes.
- ¿En qué ha estado trabajando últimamente?
- Estoy presentando tema a tema las canciones de un EP, B4sides, que está hecho a guitarra y voz. Hace unos días he publicado una canción que se llama I call Your Name. Anteriormente publiqué una versión de The Beatles a capella, una canción que se llama I Will y otra anterior que es The Mirror. A falta de de una más que se llama Smile. Son cuatro canciones grabadas en Estudio B en Rivas, en Madrid. Lo grabé una noche con Bernardo Calvo, un amigo productor con el que he trabajado ya en varios discos
- ¿Qué quiere trasmitir en esta nueva etapa?
- Una vuelta a los orígenes, a lo sencillo. Reivindicando lo que a mí me gusta: hacer una toma de estudio en directo y dejar impresa la naturalidad, la imperfección y la sensación de acercarme a la gente con canciones que sean significativas. Es un trabajo cortito, pero muy cercano.
- Me ha llamado la atención lo de grabar el EP de noche. Supongo que tiene algo especial.
- Sí, tiene otras connotaciones. He de confesar que no fue a propósito, fue accidental, pero me gusta que haya sido así. Ahora ya no lo hago, porque intento tener otros horarios más ordenados, pero durante media vida me ha gustado trasnochar. Porque el silencio de la noche, la calma y saber que el mundo se ha parado es mágico, muy bonito.
- Compone desde niña, ¿Cómo es el proceso de crear una canción y cómo evoluciona?
- Hay una cosa que se mantiene para mí desde la niñez, que es la importancia de la melodía, que yo creo que es una herencia inevitable de haber crecido con los Beatles como música por bandera. Claro que han cambiado muchas cosas: ha mejorado mi manera de tocar la guitarra y de acompañarme con ella; los recursos y las herramientas, la técnica vocal... También he ido a muchos más conciertos y conocido a muchos músicos y compositores.
- ¿Se dedica exclusivamente a la música?
- Todo lo que estoy haciendo, de una manera u otra, gira entorno a la música: componer en casa, seguir cantando por aquí y por allá... Y ahora estoy a punto de estar graduada en Educación Primaria, en la mención de música, en la Universidad de Sevilla. Lo único que me queda es acabar el Trabajo de Fin de Grado este cuatrimestre. Estoy muy contenta porque era algo que estaba a punto de terminar antes del programa, pero luego cambiaron del plan antiguo al plan Bolonia. Quería terminar mi formación, es una espinita que tenía. Y luego estoy en la junta directiva de la SGAE, desde hace seis años, que es otra experiencia completamente distinta, relacionada con el mundo autoral y editorial, con proyectos de otros artistas.
- En 2008 ganó Operación Triunfo. ¿Quéle enseñó el programa?
- Fue una experiencia que me ayudó mucho a conocerme a mí misma y a priorizar las cosas que quiero y necesito. Para mí es un logro personal, más allá de lo profesional, que me ha fortalecido mucho y del cual me siento muy orgullosa. Porque fue algo con lo que soñé de forma muy intensa años atrás, antes de estar en el programa.
- Debe estar muy orgullosa, porque al fin y al cabo ganó el talent más famoso de España.
- Estoy muy orgullosa de todo lo que hice, aunque probablemente podría haber hecho mejor o peor según qué cosas. Pero con las herramientas de las que disponía en aquel momento, desde la adulta que soy ahora, me aplaudo y me hago la ola. Porque aquello venía sin manual y tiene letra pequeña, pero en el mejor de los sentidos.
- Para muchos fue usted un referente contra el bullyng, ¿Cómo lo vivió desde dentro?
- Te apetece revivir lo bueno, pero no lo desagradable. Yo estaba flipando, porque nunca en la vida me había pasado algo así. Pensaba que no iba a pasar del primer casting y cuando empezaron a pasar ciertas cosas y vi que aquello no iba conmigo, me centré en el objetivo que me había fijado. Al final me fue bien y le estoy muy agradecida al público por ello. A veces en la vida te toca vivir cosas que no entiendes, pero no por no entenderlas las puedes esquivar.
- ¿Qué consejo le daría a un joven que ha entrado en OT?
- OT no es un programa en el que vas a las 7 de la mañana y te vuelves a casa a las 8 de la tarde. Es un talent show muy particular que es también un experimento social dentro del cual se ponen a límite muchos límites humanos. No todos, pero con muchos ya tienes de sobra... Tienes que hacer el despliegue de adaptación como ser humano y animal, además sobre la marcha, porque no vas preparado. El primer consejo que daría es que tengan la vista fijada en el horizonte, en su objetivo. Porque van a pasar mil cosas a su alrededor y no van a poder controlar ninguna. Que intenten poner su energía en la razón por la que fueron al casting. También recomendaría que se busquen un abogado, porque para meter la cabeza en la industria musical tienes que ir con alguien que sepa de leyes, contratos y cláusulas.
- ¿En qué consiste su día a día?
- Yo necesito dormir entre ocho y nueve horas porque si no, no soy persona. Me gusta levantarme y preparar el desayuno en silencio: preparar un té, algo saludable. Me gusta escribir en mi libreta y ponerme música mientras hago la comida. Me gusta ir a dar paseítos, que me dé la luz de la cara. Me gustan las cosas sencillas. Me puedo sentar frente al piano o coger la guitarra. Tampoco tengo una rutina inflexible, aunque hasta hace poco tenía que ir a clase.
- ¿Sigue rodeándose de la misma gente de siempre?
- Alguna gente de la de siempre, queda. Digo alguna. Lo cierto es que he mudado de Linares a Córdoba, de Córdoba, Sevilla, de Sevilla a Madrid y luego de Madrid a Sevilla otra vez. Entonces han sido como muchos comienzos, dentro de los cuales ha habido varios puntos de inflexión en el mundo. Pero lo cierto es que, si Amaral dice eso de "Sin ti no soy nada", yo igual. Sin la gente que quiero, no me ubico en el mundo. No tengo sitios favoritos. Yo tengo gente favorita y mi sitio está donde está esa gente favorita.

