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A propósito de Debray

Resuelto el misterio de la autobiografía perdida de Franco: "La tenemos nosotros", dice la familia

Las habría grabado en un magnetófono como ejercicio de recuperación porque así se lo recomendó el médico que le trató en su último año. Vicente Pozuelo transcribió, con permiso de la familia, los dos primeros capítulos en un libro de 1980. El texto y las cintas las tiene la familia. "Cuenta hasta antes de que le nombraran jefe de Estado".

Vicente Pozuelo fue el último médico de Franco y le acompañó a sus últimas cacerías.
Vicente Pozuelo fue el último médico de Franco y le acompañó a sus últimas cacerías.
Actualizado

El próximo miércoles los españoles podrán leer al fin Reconciliación, las memorias que Juan Carlos I ha escrito con Laurence Debray. Cuenta el anterior jefe del Estado que don Juan, su padre, ya le advirtió que un rey no debería escribir memorias. ¿Y un dictador? ¿Un gobernador "convenientemente autoritario", como lo denominó Luis Suárez en aquel diccionario biográfico? Los ejemplos se confunden con la propaganda. Hitler y Mussolini publicaron Mi lucha y La mia vita en 1923 y 1928. Pero ellos, al contrario que Franco, no murieron en la cama. Por lo demás, Diario de una bandera (1922) fue un esbozo juvenil del entonces comandante Franco.

Tanto Luis Suárez como Ricardo de la Cierva negaron que Franco dejara unas memorias. Tan solo notas dispersas para entrevistas, que pueden ser las que LOC ha incorporado a estas páginas, procedentes de las recopilaciones de manuscritos custodiadas en la Fundación Franco. El 13 de mayo de 1976, De la Cierva publicó en El País que había quien "afirma que había visto" las memorias de Franco y que existían "unas cintas de conversaciones grabadas en la penúltima hora; algún cuaderno de apuntes, algunas notas dispersas".

Para saber más

En 2008, Stanley Payne y Jesús Palacios, en Franco, mi padre, señalaron que el dictador "no dejó redactadas ni dictadas sus memorias (que sepamos hasta ahora)". Ambos preguntaron a Carmen Franco, que lo negó. Según Palacios, el Caudillo empezó a escribirlas pero solo llegó hasta 1934; algunos fragmentos los incluyó en La historia totalitaria. El gurriato dice además que Cristóbal Martínez Bordiú intentó vender un esbozo de memorias a Planeta, pero los archivos acabaron cedidos a la Universidad de Yale, donde pueden consultarse. Allí está, por ejemplo, la correspondencia entre Franco y Hitler.

Este consenso historiográfico contrasta con lo que cuenta Vicente Pozuelo (1918-1997) en Los últimos 476 días de Franco (Planeta, 1980), donde narra el último año de vida del general. Su testimonio sugiere que Franco sí empezó a dictar unas memorias ordenadas. "Diariamente practicábamos un juego que a él le divertía mucho. Tratábamos de repentizar (hacer ejercicios de improvisación) Para mí era importante que Franco consiguiera dominar su lenguaje. Simulábamos, por ejemplo, que yo era el presidente de una de las muchas comisiones que iban a visitarle en audiencia". Pozuelo grababa estas sesiones en cintas que después revisaba con su paciente y corregía "la foniatra".

"Sumario/ Infancia/ Academia/ Oficial (Cuba) Traición/ Abandono de Europa. Marruecos=regulares/ Asturias=noviazgo./Legión=afianzamiento de la personalidad/ Melilla 21=masonería/ Visita Alfonso XIII=conversación sobre Marruecos (Monarquía)/ General=Madrid./ Academia general. Comunismo. / La República. Disolución de la Academia. /Cesante. Destino a la Coruña. Despojo de ascensos = injusticias/".
"Sumario/ Infancia/ Academia/ Oficial (Cuba) Traición/ Abandono de Europa. Marruecos=regulares/ Asturias=noviazgo./Legión=afianzamiento de la personalidad/ Melilla 21=masonería/ Visita Alfonso XIII=conversación sobre Marruecos (Monarquía)/ General=Madrid./ Academia general. Comunismo. / La República. Disolución de la Academia. /Cesante. Destino a la Coruña. Despojo de ascensos = injusticias/".

En una de esas ocasiones le propuso escribir sus memorias: "Creo que fue una buena idea. Le indiqué que sería importante que los recuerdos que tenía, la múltiple correspondencia que había recibido (desde Churchill a Hitler y Mussolini), los documentos que guardaba... debía recogerlos en unas memorias íntimas. Era importante que contara cómo había sido su vida y también los condicionamientos que le habían conducido a obrar de una determinada manera. Le dije algo más: 'Por otra parte, Excelencia, estas Memorias pueden convertirse un día en una garantía económica para su familia'. Franco me miraba, pero aún no decía absolutamente nada. Cuando creyó que había terminado, me dijo: No tengo tiempo'. Ahora bien, estaba totalmente de acuerdo conmigo en que estas memorias serían importantes".

El índice

Para animarle, Pozuelo preparó un índice general basado en autobiografías que había leído. Franco lo aprobó.

"Era muy simple. Empezaba con los recuerdos del colegio y el ambiente de El Ferrol. Pasábamos a los recuerdos familiares, sociales y escolares. El segundo capítulo se iniciaba con la enseñanza secundaria; en él explicaba el nacimiento de su vocación militar y de su ilusión por la Marina. El tercero se refería a su fracaso y a su reacción psicológica ante él, cuando cerraron la Escuela de Marina a causa del ambiente antimilitarista derivado de la catástrofe del 98. El cuarto hablaba de su ingreso en la Academia Militar y de su experiencia como cadete. El quinto incidía en su primer destino de armas. El sexto, África y su impresión de Melilla. El séptimo trataba de la entrada en esta ciudad en 1921. En el octavo, sus primeros ascensos por méritos de guerra. Después venía un capítulo al que yo daba mucha importancia: la Legión. El décimo se refería al desembarco de Alhucemas e incluía la descripción del papel que había desempeñado el general Primo de Rivera y los pequeños enfrentamientos que tuvo con el que luego fue el Dictador. Seguía otro capítulo dedicado a su ascenso al generalato. Otro capítulo podía dedicarse a la proclamación de la República, a su etapa como director de la Academia General Militar de Zaragoza y a sus gestiones primeras como pacificador. El decimotercero, en mi índice, trataba del Movimiento Nacional en tres momentos: la disposición de la guerra, el comienzo de la misma y el final. A continuación venía un capítulo sobre la Segunda Guerra Mundial, su actitud de neutralidad en ella, su documentación y su correspondencia con los principales protagonistas de aquel conflicto. Continuábamos con dos capítulos: uno sobre Hitler y otro sobre Mussolini. Después, la terminación de la Segunda Guerra Mundial" Y así sucesivamente.

"Postergación. Carta de Jose Antonio/ Revolución de Asturias/ Saqueo de bancos/ Armas del Turquesa./ Frente Popular: la suerte está echada.  Intento Estado de Guerra/ Otro golpe de fuerza / Intento Portela Valladares. /Llamada de Portela por el Capitán Santiago/ Derrumbamiento de Portela. Traición de Pozas. Azaña al poder/".
"Postergación. Carta de Jose Antonio/ Revolución de Asturias/ Saqueo de bancos/ Armas del Turquesa./ Frente Popular: la suerte está echada. Intento Estado de Guerra/ Otro golpe de fuerza / Intento Portela Valladares. /Llamada de Portela por el Capitán Santiago/ Derrumbamiento de Portela. Traición de Pozas. Azaña al poder/".

Posteriormente, las Memorias debían referirse —ya sin una capitulación rigurosa— a los siguientes temas: el bloqueo de España, la etapa de autarquía, la recuperación de nuestra economía (aquí se debían incluir detalles como la fundación del Instituto Nacional de Industria y del Seguro Obligatorio de Enfermedad), las relaciones internacionales (vuelta de embajadores, pactos y acuerdos de amistad), evolución y desarrollo del régimen político y así sucesivamente. Ese podría ser el libro. Su Excelencia, al verlo, lo aprobó sin reserva. Me dijo que había hecho un buen trabajo y que creía poder ajustarse al patrón que habíamos marcado. Luego me indicó: ‘Debemos poner manos a la obra inmediatamente’".

"Luego me indicó: 'Debemos poner manos a la obra inmediatamente'". Poco después, Franco grabó una primera cinta. "Algunas jornadas después me dio la sorpresa: 'Aquí está grabada la primera cinta'. La escuchamos". Para transcribirlas, Franco pidió confiar la tarea a la esposa de Pozuelo. "Usted me ha dicho que su mujer le pasa a máquina las cintas magnetofónicas en las que graba los tratamientos a sus enfermos... Pues yo creo que la única persona que puede hacer esto es ella".

Entró así en escena Consuelo Ortueta. Franco estableció el sistema: "No hay otro remedio. Yo grabo las cintas, usted se las lleva, Consuelo las transcribe, me las devuelven, las corrijo y nuevamente su mujer las pasa a limpio. (...) Los folios, una vez corregidos, Su Excelencia los guardaba en su propia caja de seguridad. Nunca abandonaba las cintas grabadas; siempre estuvieron sobre la cómoda".

Primeros capítulos...

Pozuelo contó a Carmen Franco: 'He convencido a tu padre para que, sin escribirlas, grabe sus memorias'. Tendrás el original para hacer de él lo que creas más conveniente....

Y Carmen respondió: 'Gracias'. Franco trabajaba solo en su despacho:

Preparaba cada sesión con un "laborioso plan" y ocultaba el magnetófono bajo un expediente cuando entraba alguien. Las grabaciones, dice Pozuelo, se hicieron en cuatro etapas, en cintas de 60 y 90 minutos. Para su libro, Carmen Franco le permitió reproducir algunos fragmentos: "Mi infancia fue corta y sencilla y no registra apenas hechos importantes. (...) La vida, hecha al empaque de una sociedad jerarquizada, era modesta y sencilla, aunque a espaldas de estas apariencias se registraban irritantes desigualdades sociales". El segundo capítulo narra su paso por la Academia Militar de Toledo: "La enseñanza, en general, era rutinaria. (...) He de confesar que me costó mucho adaptarme".

"Decisión del movimiento=condiciones de Mola/ causas para el desencadenamiento. Sanjurjo. / La UME. Galarza. /Prisionero en Canarias/ Presentación diputado. Cuenca. Fracaso/ El avión inglés/ Noticias dirección de seguridad sobre el asesinato de oficiales/ Asesinato Calvo Sotelo/ Muerte de Balmes / Estalla el movimiento en Melilla. / Salida del hotel/ En Tetuán. Fracaso de la escuadra. /Intentos de desembarco. Expedición de Arcila"
"Decisión del movimiento=condiciones de Mola/ causas para el desencadenamiento. Sanjurjo. / La UME. Galarza. /Prisionero en Canarias/ Presentación diputado. Cuenca. Fracaso/ El avión inglés/ Noticias dirección de seguridad sobre el asesinato de oficiales/ Asesinato Calvo Sotelo/ Muerte de Balmes / Estalla el movimiento en Melilla. / Salida del hotel/ En Tetuán. Fracaso de la escuadra. /Intentos de desembarco. Expedición de Arcila"

Tras estos esbozos no se volvió a saber de aquellas cintas. Pozuelo y Ortueta murieron sin hijos y legaron su patrimonio a una fundación para la humanización de la medicina. Su sobrino, Jaime de Siles Ortueta, dice a LOC que siempre fueron discretos sobre lo vivido en El Pardo. También deja deslizar que su tío no escribió el libro que le encargó Planeta solo.

En la Fundación Marañón, de la que Pozuelo era discípulo, no se conserva ningún material. Tampoco en la Fundación Franco.

Pozuelo no volvió a saber de aquellas cintas. El endocrino y su mujer murieron sin hijos y legaron su patrimonio a una fundación para la humanización de la medicina. Su sobrino, Jaime de Siles Ortueta, dice a LOC que siempre fueron discretos sobre lo vivido en El Pardo.

En la Fundación Marañón, de la que Pozuelo era discípulo, no se conserva ningún material de la mujer Consuelo Ortueta. Tampoco en la Fundación Franco. ¿Son una leyenda? "Las memorias, las cintas y las transcripciones, están ahí. Las tenermos. Lo que pasa es que solo le dio tiempo a hacer hasta antes de ser jefe de Estado en 1936 y tienen un interés relativo", dice a LOC Francis Franco.

Concluye Pozuelo en el libro: "Al pasar las grabaciones a máquina no se hacía más que un original y una copia. Le entregaba tanto el original como la copia, para que él los utilizara cuando quisiera. Carmen Franco, hija del Caudillo, recogió todo este material una vez muerto su padre".