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Su historia de amor es historia de España y conocida universalmente. Javier Bardem y Penélope Cruz se conocieron en 1992 durante el rodaje de Jamón Jamón, pero no iniciaron su noviazgo hasta 2007 (es lógico, porque se conocieron cuando ella tenía 16 y él 23) . Se casaron tres años después y su historia de amor es una de las más duraderas y bellas del panorama internacional.
Ahora, el actor ha hablado en profundidad de los retos y dificultades que ha atravesado su matrimonio, que permanece unido pese a las adversidades. Lo ha hecho en el periódico The New York Times,al que ha concedido una entrevista en profundidad con motivo de su último papel en el cine. En dicha conversación ha hablado sobre su familia, su matrimonio con Penélope y sobre los dos hijos en común que tuvo la pareja, Leo (14) y Luna (12).
En un primer momento, habla sobre el rodaje de la película de Bigas Luna que les hizo verse por primera vez en persona. "Tuvimos nuestro momento allí. Más tarde, tuvimos otro momento. Pero ella estaba con alguien o yo estaba con alguien. Éramos muy jóvenes, y no era el momento, pero luego llegó, lo supimos e intentamos evitarlo", explicó.
También revela lo importante que fue volver a coincidir con ella en el set, concretamente, durante el rodaje de Vicky Cristina Barcelona. Aún así, no fue fácil para él. "Ella es actriz. Yo soy actor. Ella viaja. Yo viajo. ¿Cómo lo haces?", sostuvo. "Pero la última noche en el set nos tomamos un par de copas, y desde entonces han pasado 18 años", se enorgullece.
"El embarazo no fue tan malo. Fue la depresión posterior. No era capaz de manifestarlo y era muy nuevo para ella", relató con relación al nacimiento de su primer hijo, Leo, y la depresión postparto que tuvo la actriz. "Ahora está mejor, pero hace 14 años, me preguntaba: "¿Está bien compartir esto con mi esposo? ¿Está bien sentirme así cuando se supone que debo sentir lo contrario?". Desafortunadamente, no pude comprender la magnitud de lo que era. Pero más tarde lo entendí. Es una mujer increíble. Valiente, fuerte y hermosa y pudo compartirlo", expresó el protagonista de No es país para viejos.
En relación a esta última cinta, el intérprete también habló de la propia depresión que padeció él mismo durante su grabación en 2007, pues acababa de cortar con su entonces pareja, la traductora Cristina Payés. "Me sentía desconectado del placer de la vida. Nunca llegué a un punto en que pensara cosas oscuras, sino que estaba triste. Me costó un tiempo salir de ahí".
Durante la charla, el actor recordó su infancia. Su madre, Pilar Bardem, fue su ejemplo en lo artístico y en el activismo político progresista. Aunque reconoce que lo crio a él y a sus hermanos, Carlos y Mónica, como a "una manada salvaje". A su padre, José Carlos Encinas Doussinague, lo recuerda como una persona más distante y con una actitud que hoy sería definida como homófoba. Cuando el actor grabó la película Las edades de Lulú, que contenía escenas de sexo homosexual, su padre se sintió avergonzado y se alejó de él.
Para terminar, habla sobre su vida en España. Javier Bardem y Penélope Cruz residen en Madrid junto a sus dos hijos, aunque viajan frecuentemente debido a sus compromisos profesionales. "Me preocupa la sociedad en general, pero me preocupa mucho lo que pasa aquí", le contaba a James Rhodes hace poco tiempo en su podcast. "Es aquí donde quiero estar para echar una mano en lo que pueda, humildemente. Pero estar presente, leo mucho lo que sucede, estoy al tanto de las cosas. Intento reaccionar como puedo, desde donde puedo, es mi país y me gusta", comentó.
Para sus hijos ha dejado unas bonitas declaraciones que pasarán a la posteridad. "Sucedió de forma natural. Nunca me sentí presionado. Nunca sentí la obligación de hacerlo. Y gracias a Dios, sucedió. Es increíble cómo no recuerdo mi vida antes de tener hijos", indicó. Y rememora el rodaje de Ser los Ricardos, que le mantuvo 21 días separado de sus pequeños: Literalmente, mi cuerpo estaba experimentando reacciones físicas de dolor y tristeza".

