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Malú (43) concluyó su gira A todo sí esta semana en Buenos Aires. Y lo hizo con palabras bonitas, dedicadas a quienes la han acompañado. "No ha sido fácil conseguir llegar hasta aquí. Pero, gracias al equipo tan increíble que tengo, lo hemos conseguido. No siempre podemos ganar. Pero esta vez sí, lo logramos",e scribió la cantante en Instagram, en un claro gesto de reconocimiento hacia su equipo. Sin embargo, dejó fuera a su trabajadora más conocida: este mes, Malú puso fin —de forma que algunos califican como "desagradecida"— a la relación profesional con la persona que ha dirigido su carrera.
La decisión coincide con un momento clave en la industria musical. El pasado 19 de mayo, GTS, la empresa de representación de talentos de Universal, anunció la adquisición de RLM. La empresa de Rosa Lagarrigue, histórica representante de Alejandro Sanz y mano derecha de Miguel Bosé, que también lleva a artistas como Raphael, Ana Torroja, Rozalén y David Otero. Dos días después del anuncio, Narcís Rebollo -el marido de Eugenia Martínez de Irujo, quien lidera la compañía- volvió a enviar una nota de prensa. Esta vez la mandaba para comunicar su alianza con Malú.
Para algunos fans, el hecho de que Malú colabore con Lagarrigue es una alegría. De hecho, fue Rosa quien impulsó el reconocimiento de la baladista cuando esta debutó con su primer álbum y juntas emprendieron un largo camino que duró casi dos décadas. Las profesionales trabajaron mano a mano entre 1998 y 2017, cuando Malú decidió emprender vuelo sola y empezar a trabajar con Chadako. La agencia de representación que la músico y su prima constituyeron a través de Aprendiz y canciones, otra empresa con la que la solista gestiona la creación y explotación de sus temas. Ese fue el lugar donde Sol Pineda (40) se transformó en un personaje clave en la vida de Malú.
La asistente personal, tal y como declara su LinkedIn, hizo un curso de Music Business, en 2008. Y, tras trabajar en EMI y Movistar, llegó a RLM como jefa de producto. Allí se mantuvo hasta 2016 y en 2017 comenzó a trabajar con la intérprete de Ahora tú. Sol era para Malú "esa persona que contagia vida". Le gustaba hacer pública su complicidad, incluso en sus redes sociales: "Es una mujer valiente, con corazón puro, a la que quiero mucho mucho y que siempre quiero tener a mi lado", escribió en octubre de 2019. Y no es de extrañar, porque fue Pineda quien salvó a la famosa de muchas situaciones incómodas.
Por ejemplo, hace seis años, fue la encargada de anunciar que la madrileña no retomaría su gira, después de sufrir una lesión de tobillo y, durante esa misma época, le tocó desmentir una y otra vez que Albert Rivera estaba pensando en abrirse camino en la música y unirse al equipo de su entonces pareja. Es decir: Pineda era su guardaespaldas, su consejera, su portavoz. "¡Por muchos más años juntas, llenándonos de vida y risa. Y por muchos más aprendiendo de todo", mencionó la cantautora en un cumpleaños de Pineda.
Esas ganas de reír juntas ya no existen. Según ha podido saber este suplemento por fuentes del entorno, todo empezó hace un par de semanas. Sol se enteró del contrato que Malú firmaría con GTS, decidió adelantarse a los hechos y habló con los responsables. Pero, como no fue de su agrado la posición que le ofrecieron, optó por contactar a un abogado para que mediase con la cantante. Algo que, por supuesto, le cayó como un balde de agua fría a Malú, que decidió terminar con su contrato. Y de un modo considerado "poco cordial".
Algunos de sus compañeros incluso lo califican como un "frío despido". Sobre todo, porque "Pineda daba su vida por Malú" e incentivaba su éxito y fama.
Pero no todos los representantes, publicistas y promotores la apoyan. Algunos creen que Sol tiene "una extraña tendencia a exagerar sus logros y curriculum", lo que genera dudas entre sus pares, mientras que otros piensan que fue ella quien convirtió a Malú en "una estrella lejana e inalcanzable". Y esa es la misma opinión que tienen muchos periodistas, quienes solo recibían silencios o la palabra "no" cuando intentaban acceder a su representada. Sin embargo, Sol -en su cuenta personal de Instagram, donde no acepta a desconocidos-no ha querido recordar lo malo y solo ha escrito sobre las cosas bonitas que vivió durante sus 12 años al lado de uno de los ídolos de la música en español.
Sin embargo, el post que ha colgado es extraño. No, extrañísimo. Porque en ninguna de las 221 palabras que contiene menciona a la que era su jefa. Es como si su nombre no existiera. "Se cierra una etapa, donde he sacado mi mejor versión. Ha sido una montaña rusa, con momentos brutales y menos buenos. Años maravillosos que me han convertido en quien soy hoy. Ahora comienzo una nueva etapa con mucha energía", ha escrito. ¿Y dónde va Sol? A Estados Unidos. A una ciudad con playa, en la que piensa probar suerte. Incluso puede que la fortuna ya esté de su lado. LOC sabe que "ya tiene algo visto".
Ahora le canta a su novio, 'El turco'
En septiembre de 2024 apareció Ángel Fernández, apodado El Turco, en la vida de Malú. Es su novio y el que organiza sus conciertos. Trabaja en la empresa Riff Producciones. La cantante ha querido mantener en segundo plano su vida privada pero no siempre puede evitar las cámaras, como cuando fue pareja de Albert Rivera, padre de su única hija, Lucía.

