DJ Nano (47) es uno de los pinchadiscos más destacados de España, creador de la mítica fiesta Oro viejo. Un artista español que, durante más de dos décadas, ha ofrecido conciertos donde se dan cita más de 25.000 fans... Y, de acuerdo con sus seguidores, no hay año en que no deje al público alucinado.
Ahora lanza su propio cómic, Tokyo Madness, tres años después de publicar su autobiografía, llamada Al otro lado de la cabina. "Como la editorial quedó contenta con el resultado, pensamos en hacer un nuevo proyecto juntos", declara.
"Entonces se me planteó hacer un formato cómic y, rápidamente, me enamoré de la idea, porque me permitía contar mucho sobre mi profesión. Hablamos de lo que hace un DJ, con sus giras, sus viajes.... Mezclando, por supuesto, la realidad con una gran parte de ficción. Porque este primer tomo trata sobre un viaje a Japón, que es algo que he hecho muchas veces. Pero, en esta ocasión, me acaban cogiendo los alienígenas", señala, entre risas.
"La verdad es que yo no creo en los extraterrestres. Pero creo que un libro así puede ayudar a que los adultos pasen un buen rato y los niños se inicien en la lectura, leyendo las aventuras y desventuras de un DJ. Además, mi hijo Travis también aparece como un personaje en el libro", explica para luego hablar sobre su relación con su vástago. "Tiene 12 años y nos llevamos estupendamente", afirma.
"A mí, tener un hijo me cambió. De hecho, cuando nació decidí comenzar a hacer giras internacionales más cortas, porque no quería perderme ningún momento suyo. Y aunque hay ciertos meses en los que le veo menos, tengo la suerte de poder decir que le llevo al colegio durante gran parte del año. Así que he podido compaginar la paternidad con mi trabajo de forma fantástica. Sigo de cerca su interés por las artes plásticas y, hasta ahora, no tiene intención de seguir mis pasos, pero yo le apoyaré en lo que decida", indica.
Según Nano -quien, realmente, se llama José Luis Garaña de los Cobos- su hijo es uno de sus grandes apoyos. Sobre todo, cuando tiene eventos multitudinarios, como los espectáculos que presentará en IFEMA, en diciembre, bautizados como Cuento de Navidad. "No me acostumbro a que cada año vengan a verme miles y miles de personas, porque miro hacia atrás y, cuando comenzamos, no venía tanta gente y yo no tocaba en grandes espacios, sino en discotecas", manifiesta con humildad.
"La verdad es que todo lo que ha ocurrido conmigo, el interés de la gente, ha sido gradual. Nada llegó de golpe y, con el tiempo, me he dado cuenta que el éxito solo puede provenir del trabajo. Por eso seguiré trabajando con muchas ganas. Es más, lo único que le pido a la vida es poder seguir currando y poder seguir haciendo cosas, como el lanzamiento de un cómic", confiesa.
Sin embargo, hay trabajos que Nano no tiene intención de aceptar. Dice que todos los años le llaman para participar en realitiesy él rechaza todas esas ofertas. Pero sí que está interesado en otro tipo de proyectos, como ayudar a los afectados por la DANA. "Hace algunos días estuve en Valencia, con un amigo constructor que decidió llevar máquinas. Y como no tenía trabajadores, hice un curso rápido y aprendí a operar una excavadora. Estuvimos trabajando muy duro y me volví muy contento por la labor que se hizo", finaliza.
