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La segunda en testificar de las cuatro mujeres presuntamente violadas por Marius Borg Høibydespertó en pleno coito. "La peor pesadilla de mi vida", aseguró. "Luego cerré los ojos de nuevo para, de alguna manera, no tener que presenciar mi propia agresión".
La quinta sesión del juicio contra el primogénito de la princesa heredera Mette-Marit de Noruega estuvo protagonizada este martes por el testimonio de otra de las supuestas víctimas. En este caso, la agresión se habría producido durante un viaje privado a las islas Lofoten, en el norte del país, realizado por Marius en octubre de 2023 junto su padrastro, el príncipe heredero Haakon.
La denominada mujer de Lofoten (su identidad se mantiene en secreto) declaró que Marius y ella mantuvieron relaciones sexuales consensuadas tres veces esa noche antes de que él iniciase un cuarto coito mientras ella dormía. En la vista se confirmó, además, una información adelantada por el diario VG, según la cual la mujer tenía en su móvil una lista con calificaciones de sus parejas sexuales en la que Høiby también estaba incluido.
La presunta víctima conoció a Marius por medio de la aplicación de citas Tinder. Primero estuvieron juntos en una fiesta en la que se proyectaron películas de esquí y, posteriormente, ella le invitó a que durmiese en el piso que compartía con otras seis personas, a lo cual él accedió.
El fiscal le preguntó cuánto bebió aquella noche y le pidió que valorase su nivel de embriaguez en una escala del 1 al 10. "Al comienzo de la noche quizá habría dicho 6, pero cuanto más tarde se hacía, más sobria me sentía", respondió. "Así que, cuando volvimos a mi apartamento, quizá un 3". Negó haber consumido drogas: "Tampoco vi a Høiby consumir nada, pero quiso saber si había posibilidad de conseguir algo, creo que se refirió a cocaína".
La mujer recordó que, ya en el piso, mantuvieron relaciones sexuales consentidas dos veces. Luego ella se quedó dormida y despertó porque Høiby le manoseaba en el pecho y en los genitales. Ahí mantuvieron relaciones sexuales consentidas una tercera vez. Más tarde llegó la supuesta violación cuando despertó mientras Høiby la penetraba sin haberle pedido permiso.
"Recuerdo que me desperté y él ya estaba haciéndolo", señaló. "Me asusté. Pensé: 'No entiendo cómo alguien puede tener sexo con una persona que está dormida'. Dolía, el cuerpo no estaba preparado ni listo para eso. Luego, simplemente, me desconecté de mí misma."
El fiscal preguntó si estaba completamente segura de que dormía cuando él inició el coito. "Estoy completamente segura", contestó. "Todavía puedo sentir las sensaciones desagradables. Los sonidos. El movimiento. Está grabado en el cuerpo". La mujer contó que vio que el acusado tenía la luz del móvil encendida, iluminando su zona genital. "Le pregunté que por qué tenía la luz encendida", recordó. "Entonces dijo que le gustaba tenerla encendida para ver. Me parece muy mal que me grabase. Si me hubiese pedido permiso, le habría dicho que no".
Durante la jornada quedó confirmado que la mujer guardaba en su teléfono una lista de personas con las que había mantenido relaciones sexuales y a las que calificaba con estrellas según la calidad de sus prestaciones. Marius figuraba en la lista con buenas valoraciones de acuerdo a diferentes criterios. "Era algo que solía hacer en el pasado, algo totalmente privado, sólo para mí", explicó la mujer. "Creo que hice las anotaciones sobre Høiby al día siguiente".
En aquellas notas no figuraba nada sobre que hubiera ocurrido algo desagradable aquella noche. "Cuando la Policía me preguntó al principio si pensaba que había sucedido algo punible, dije que creía que no porque yo misma no lograba definirlo", indicó la mujer, quien, durante los hechos, no gritó ni dijo que no ni intentó apartar a Marius cuando se despertó mientras él mantenía relaciones sexuales con ella. "Probablemente fue el shock", argumentó. "No pude decir nada".
Marius compareció inmediatamente después. Más tranquilo que durante la semana pasada, repitió que le parecía "enormemente desagradable" estar ahí sentado y explicó que viajó a Lofoten junto al príncipe heredero Haakon para hacer surf -un interés común de ambos- y alejarse de Oslo, donde había vivido un periodo difícil con "muchas fiestas".
El hijo de Mette-Marit, nacido en 1997 de una relación anterior al matrimonio con Haakon, explicó por qué en su primera declaración a la Policía dijo no recordar si tuvo sexo con la mujer una vez o varias: "No recuerdo demasiado. No fue una noche muy distinta de tantas otras. Fue sexo totalmente normal, consensuado y agradable".
Marius dejó claro que considera la acusación de violación absurda: "Se me acusa de haber mantenido relaciones sexuales con esta mujer sin que estuviese despierta. No entiendo por qué razón mantendría sexuales con ella mientras no estaba despierta si antes habíamos mantenido relaciones sexuales consensuadas tres veces. No tiene ningún sentido. Quiero subrayar que estaba despierta cuando practiqué sexo con ella. Lo formularé de otro modo: cuando practicamos sexo. Como ya dije el otro día, no mantengo relaciones sexuales con damas que duermen".
Respecto a la grabación de las partes genitales de la mujer, se mostró poco explícito: "No recuerdo mucho. Quizá tenía el móvil en la mano. No creo que pidiese permiso, pero tampoco recuerdo que me dijesen que no". El juez le preguntó qué es lo que determina si está bien grabar a alguien mientras mantiene relaciones sexuales. "Creo que depende de la situación, de cada caso", contestó Marius. "¿Y en este caso?", inquirió el juez. Marius recurrió de nuevo a la falta de memoria: "No lo recuerdo exactamente".
Sí tenía algún recuerdo, en cambio, de haber despertado a la mujer tocándole el pecho. "¿Y eso no está mal?", intervino el fiscal. "A mí me han despertado tocándome en situaciones similares y nunca me ha parecido que fuese otra cosa sino placer y diversión", puntualizó Marius. "Cuando ya estás en la cama y has tenido relaciones sexuales, lo veo como un '¿Quieres que sigamos?'. No creo que haya nada malo en ello cuando minutos antes has tenido relaciones sexuales".



