LA LECTURA
Los libros
Narrativa

José Dalisay y la gran novela de la diáspora filipina

En 'La hermana de Soledad' el escritor filipino utiliza la muerte de una trabajadora en Yeda para, combinando ironía y compasión, trazar un retrato de ese país insular con el que nos unen amplios vínculos históricos, culturales y migratorios

José Dalisay y la gran novela de la diáspora filipina
Actualizado

A principios de este siglo, más de ocho millones de filipinos se encontraban viviendo y trabajando -o, más bien, trabajando primero y viviendo después- en el extranjero. Cada día, alguno de ellos regresaba a su país en un ataúd. Los cadáveres eran repatriados desde los lugares más variopintos, aunque con prevalencia de los Estados del Golfo. Muchas veces, además, las circunstancias de la muerte eran vagas o misteriosas.

La hermana de Soledad

Traducción de Luis Castellví. Pre-Textos. 228 páginas. 20 ¤
Puedes comprarlo aquí.

Este es el punto de partida de La hermana de Soledad, la gran novela sobre la diáspora de ese país del escritor y profesor Jose Dalisay (Romblón, 1954). La llegada al aeropuerto de Manila del ataúd que contiene los restos de una joven trabajadora, fallecida en la ciudad saudí de Yeda, pone en marcha la trama de esta obra de uno de los autores filipinos contemporáneos más prestigiosos, y que ahora Pre-Textos ha tenido el acierto de acercar al público español (su otra gran novela, sobre la dictadura de Marcos, fue traducida hace años en Asteroide bajo el título Pasando el rato en un país cálido).

Si bien esta es una novela sobre la emigración, su centro de gravedad sigue siendo la propia Filipinas. La trama se centra en el impacto que la muerte de la trabajadora tiene sobre una serie de personas que no han dejado el archipiélago, desde su hermana y su hijo hasta el policía que debe encontrar a quienes se hagan cargo de aquel cadáver. Las rutinas, las decisiones y los recuerdos de estos personajes se intercalan con la historia de la propia fallecida.

De esta forma, el lector se asoma a las experiencias de las trabajadoras filipinas en Hong Kong y en Arabia Saudí, pero también a una amplia gama de vivencias y proyectos de quienes no emigraron. La compleja relación entre lo que ocurre dentro de Filipinas y lo que sucede fuera supone uno de los aspectos más notables de la novela.

La hermana de Soledad aporta una perspectiva muy interesante tanto sobre la emigración en sí como sobre un país del que se suele hablar poco, sobre todo si tenemos en cuenta los vínculos históricos, culturales y también migratorios entre España y Filipinas. Pero, además, se trata de una novela excelente, la obra de un narrador nato -cuyo pulso brilla en la sobresaliente traducción de Luis Castellvi- que es capaz de combinar ironía y compasión para ofrecer unos personajes cargados de defectos, de ensoñaciones, de dignidad. Humanos, al fin y al cabo.