Conocido popularmente por sus primeros versos ('Verde que te quiero verde./ Verde viento. Verdes ramas./ El barco sobre la mar/ y el caballo en la montaña'), el 'Romance sonámbulo' es uno de los poemas señeros de Federico García Lorca. Sus ecos trascienden las páginas del libros de poesía para colarse en otras tradiciones artísticas, como el flamenco, la pintura y, ahora también, la danza. Antonio Najarro (Madrid, 1975), bailarín, ex director del Ballet Nacional de España y embajador de los bailes más tradicionales de nuestro país con su compañía, ha concebido un espectáculo a partir de los versos de Lorca que hoy llega al Teatro Español de Madrid.
Con dramaturgia de un lorquiano como Alberto Conejero (Vilches, 1978), 'Romance sonámbulo' adapta poemas del autor de Yerma en un formato de cinco cuadros. «Son poemas que hablan de la noche, de la sensualidad, de lo mágico», apunta Najarro. «Un mundo onírico que va a ser representado por 14 bailarines de mi compañía, mostrando, como siempre, la versatilidad de todos los estilos de la danza española: desde la escuela bolera a la danza tradicional española, pasando por el flamenco y la danza estilizada».
Con música de José Luis Montón interpretada en directo por él junto a un cuarteto de violín, flauta, percusión y cante, 'Romance sonámbulo' cuenta con vestuario de Yaiza Pinillos, quien ha transformado los dibujos del propio Lorca «para crear un vestuario costumbrista y al mismo tiempo mágico».
«Quiero mostrar una vez más la grandiosidad del arte español y espero que la danza española y la obra de Federico García Lorca entren en los corazones de todo el público», formula Najarro. El coreógrafo ha querido «darle un poco una vuelta» a la iconografía lorquiana, «con una interpretación y una estética muy diferente a lo que se ha visto anteriormente en espectáculos de danza española basados en poemas de Lorca, que siempre han sido espectáculos más costumbristas, más terrenales, más descriptivos de lo que es la Granada más habitual». Su propuesta presenta «un aspecto mucho más de fantasía, más de ensueño, más misterioso, de las noches granadinas, de las cuevas del Albaicín, de la luna».
En efecto, el satélite cobra un especial protagonismo en el montaje, encarnado en una de las bailarinas, en un juego con guiños a Oriente. «Un encuentro entre diferentes culturas sefardíes de Oriente Medio que son representadas a través del espectáculo con un paso a dos con un toque muy oriental, tanto en movimientos como en indumentaria».
'Romance sonámbulo' es, también, «un repaso de la vida del propio Federico García Lorca desde su infancia, pasando por un Lorca adolescente que descubre su atracción sexual hacia su mismo sexo», hasta llegar al Lorca maduro que construyó el mito

