Israel avisa a Hizbulá y se plantea hacer incursiones terrestres en Líbano: "Ya les dijimos que pagarían un alto precio"
La región de Oriente Medio se ha sumido en un conflicto de escala regional sin precedentes tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel que acabó con la vida del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y de numerosos altos cargos de su gobierno. En las últimas horas, Irán y sus milicias aliadas han respondido con una ofensiva masiva de misiles y drones que ha alcanzado no solo a Israel, sino también a diversos estados árabes y activos estratégicos de Occidente.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en Kuwait, donde el complejo de la Embajada de Estados Unidos fue alcanzado por proyectiles, mientras que el Ministerio de Defensa local reportó el choque de varios aviones militares estadounidenses en su territorio. Al mismo tiempo, milicias proiraníes en Irak y drones en Chipre atacaron bases estadounidenses y británicas, expandiendo el teatro de operaciones.
En el frente libanés, la organización Hizbulá se ha reincorporado oficialmente a la contienda, lanzando misiles contra el norte de Israel por primera vez en más de un año. La respuesta de Tel Aviv ha sido inmediata: el ejército ha movilizado a 100.000 reservistas para defender sus fronteras y ha ejecutado bombardeos letales sobre Beirut y el sur del Líbano, que han dejado al menos 31 muertos.
El impacto humano es crítico. La Media Luna Roja Iraní cifra en 555 los fallecidos en Irán tras ataques en 130 ciudades, mientras que Israel reporta 11 muertos, incluyendo nueve víctimas en una sinagoga en Beit Shemesh. Paralelamente, Irán ha denunciado un nuevo ataque contra su centro de enriquecimiento nuclear en Natanz.
La economía global también se tambalea. Drones iraníes atacaron la refinería saudí de Ras Tanura, una de las mayores del mundo, forzando su cierre preventivo y disparando los precios del petróleo. Mientras el presidente Donald Trump asegura que las operaciones con bombarderos furtivos B-2 continuarán hasta alcanzar sus objetivos, Irán advierte, a través de Ali Larijani, que no habrá negociaciones con Washington, sumiendo al mundo en un periodo de incertidumbre prolongada.