INTERNACIONAL
Guerra en Oriente Próximo

Al menos 21 muertos y decenas de heridos en las violentas protestas en Pakistán por la muerte del líder iraní

Las protestas se extendieron a Islamabad, Lahore y Peshawar, mientras el Gobierno llamaba a la calma y reforzaba la seguridad

Actualizado

Al menos 21 personas han muerto y más de 50 han resultado heridas este domingo en violentos enfrentamientos con la policía y las fuerzas paramilitares, en las protestas por la muerte del líder iraní, Alí Jamenei. Varios cientos de personas intentaron asaltar el consulado de Estados Unidos en la ciudad portuaria paquistaní de Karachi, según han informado las autoridades.

La violencia se produjo horas después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán y mataran al líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei. La policía y fuentes hospitalarias en Karachi señalaron que al menos 25 personas resultaron heridas en los disturbios, algunas de ellas en estado crítico. Summaiya Syed Tariq, cirujana policial en el principal hospital público de la ciudad, explicó que el centro recibió inicialmente seis cadáveres y varios heridos. Posteriormente, la cifra de fallecidos ascendió a nueve tras la muerte de tres de los heridos más graves.

La embajada de Estados Unidos en Pakistán informó en la red social X de que estaba siguiendo las protestas ante los consulados generales en Karachi y Lahore, así como las convocatorias de nuevas movilizaciones frente a la embajada en Islamabad y el consulado en Peshawar. Recomendó a los ciudadanos estadounidenses en el país que consulten la información local, extremen la precaución, eviten concentraciones multitudinarias y mantengan actualizados sus datos en el registro de viaje del Gobierno estadounidense.

Karachi, capital de la provincia meridional de Sindh, es la ciudad más poblada de Pakistán. El alto mando policial Irfan Baloch señaló que los manifestantes atacaron brevemente el perímetro del consulado de Estados Unidos, pero fueron dispersados poco después. Negó que el edificio hubiera sido incendiado, como apuntaban algunos rumores, aunque confirmó que los participantes prendieron fuego a un puesto policial cercano y rompieron varias ventanas antes de que las fuerzas de seguridad recuperaran el control de la zona.

Varios testigos señalaron que decenas de manifestantes chiíes permanecían concentrados a aproximadamente un kilómetro del consulado, animando a otros a sumarse. Según su relato, uno de ellos intentó prender fuego a una de las ventanas del edificio antes de que las fuerzas de seguridad llegaran y dispersaran la concentración. La situación llevó al ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, a hacer un llamamiento a la calma. "Tras el martirio del ayatolá Jamenei, cada ciudadano de Pakistán comparte el dolor del pueblo de Irán", afirmó en un comunicado.

El ministro describió la jornada como "un día de luto para la Umma musulmana y para los pueblos de Irán y Pakistán", pero pidió a la ciudadanía que no se tome la justicia por su mano y que exprese su rechazo de forma pacífica. En la misma línea, el Gobierno provincial de Sindh instó a evitar la violencia y a canalizar las protestas sin altercados.

Las concentraciones en torno al consulado de Karachi se prolongaron durante horas. Decenas de jóvenes chiíes, algunos con el rostro cubierto, lanzaron piedras contra los agentes y trataron de avanzar hacia el edificio, protegido por centenares de policías y efectivos paramilitares.

En Islamabad, la policía empleó gases lacrimógenos y porras para dispersar a cientos de manifestantes que intentaban marchar hacia la embajada estadounidense. Los disturbios se registraron en las inmediaciones del Enclave Diplomático, donde se había reforzado la seguridad.

También en Peshawar, en el noroeste del país, las fuerzas del orden utilizaron gas lacrimógeno y bastones para frenar a miles de personas que trataban de acercarse al consulado de Estados Unidos para protestar por la muerte del líder iraní.

En Multan, en la provincia de Punjab, se celebró una manifestación pacífica en la que se corearon consignas contra Israel y Estados Unidos. Mamoona Sherazi, participante en la protesta, afirmó que se movilizaba por la muerte del ayatolá, al que describió como una figura paternal y una voz firme para los chiíes, y aseguró que "nunca nos inclinaremos ante Estados Unidos e Israel".

La policía informó asimismo de otra concentración cerca del consulado en Lahore y de convocatorias en la región septentrional de Gilgit-Baltistán. Las autoridades han reforzado la seguridad en la embajada en Islamabad y en los consulados de todo el país para prevenir nuevos episodios de violencia.

Los chiíes representan en torno al 15% de la población de Pakistán —unos 250 millones de habitantes— y conforman una de las mayores comunidades chiíes del mundo. Aunque han protagonizado protestas contra Israel y Estados Unidos en otras ocasiones, enfrentamientos de esta magnitud son poco habituales.