- América Cuba exhibe músculo militar en estado de 'preguerra'
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El presidente Donald Trump ha firmado este jueves una orden ejecutiva que pone contra las cuerdas a la revolución cubana, al amenazar con imponer aranceles contra los países que vendan o suministren petróleo a la isla. La decisión llega después de que uno de los efectos colaterales de la caída de Nicolás Maduro fuera el fin de los envíos de petróleo venezolano al aliado cubano.
"La orden autoriza al secretario de Estado y al secretario de Comercio a tomar todas las medidas necesarias, incluyendo la emisión de normas y directrices, para implementar el sistema arancelario y las medidas relacionadas", destaca la orden ejecutiva, que califica de "malignas" las políticas de La Habana. Una orden ejecutiva que señala especialmente a México, que ha sustituido en parte los envíos chavistas por afinidad ideológica con el castrismo. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que se trata de solidaridad entre países amigos.
Cuba sufre desde hace varios años la crisis sistémica de sus servicios eléctricos, con apagones de hasta 18 horas en algunas zonas de la isla. A la falta de petróleo, que también ha provocado colas frente a las gasolineras, se suma un sistema eléctrico nacional envejecido por el tiempo y corroído por la corrupción.
"El presidente está abordando las depredaciones del régimen comunista cubano tomando medidas decisivas para exigirle cuentas por su apoyo a actores hostiles, el terrorismo y la inestabilidad regional que ponen en peligro la seguridad y la política exterior de EEUU", añade la orden ejecutiva, precisamente cuando el gobierno revolucionario ha puesto en marcha un estado de "preguerra" en previsión de que algo así podía pasar. El presidente Miguel Díaz-Canel y varios generales encabezaron ejercicios militares durante el fin de semana pasado, en un intento de exhibir músculo militar.
Entre las acusaciones de Washington contra un gobierno que se alinea con "países hostiles y actores malignos" está que mantenga en su territorio "la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia en el extranjero, dedicada al robo de información confidencial de seguridad nacional de Estados Unidos", indicó el comunicado de la Casa Blanca.
Además, "Cuba proporciona refugio a grupos terroristas transnacionales, como Hezbolá y Hamás, y apoya a adversarios en el hemisferio occidental, socavando las sanciones estadounidenses y la estabilidad regional", fustiga la orden ejecutiva presidencial, que también incluye las principales acciones del sistema represivo castrista: persecución y tortura de opositores, ausencia total de libertad de expresión y de prensa y la difusión de ideología comunista en la región.
"Estas acciones constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, que requiere una respuesta inmediata para proteger a los ciudadanos e intereses estadounidenses", disparó la Casa Blanca.
"Cuba está a punto de caer, no sé si van a aguantar", avisó hace días Trump, quien incluso ironizó con la posibilidad de que su secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio, sea presidente de Cuba.
