En un anuncio escalonado a lo largo de tres jornadas y ligeramente eclipsado por la incógnita de un ataque contra el régimen iraní, Estados Unidos ha definido la estructura local e internacional para la tregua, gestión, desmilitarización y reconstrucción de la Franja de Gaza. Una pax americana diseñada con sus aliados regionales y aprobada por la ONU ante una misión muy compleja.
El pasado miércoles, el enviado especial del presidente Trump, Steve Witkoff, anunció la segunda fase del alto el fuego entre Israel y Hamas, iniciado hace tres meses, y la creación del Gobierno tecnócrata palestino que regirá el devastado enclave. Al día siguiente, el propio Trump comunicó la formación de la "Junta de la Paz" bajo su presidencia que, entre otras misiones, supervisará el trabajo de los gestores gazatíes. Y el viernes, la Casa Blanca reveló la identidad de los miembros de este nuevo ente, que asumirá "un papel esencial en el cumplimiento de los 20 puntos del plan presidencial, proporcionando supervisión estratégica, movilizando recursos internacionales y garantizando la rendición de cuentas mientras Gaza transita del conflicto a la paz y al desarrollo".
El consejo ejecutivo fundador incluye tres pesos pesados de la Administración Trump -el secretario de Estado, Marco Rubio; Witkoff; y el consejero y yerno del presidente, Jared Kushner- y un asesor, Robert Gabriel. Otros integrantes son el ex primer ministro británico y ex enviado del Cuarteto Internacional en la región, Tony Blair; el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; y el director de Apollo Global Management, el multimillonario estadounidense Marc Rowan. La lista no está cerrada, ya que Trump ha invitado a los presidentes de Argentina, Javier Milei; Turquía, Recep Tayyip Erdogan; y Egipto, Abdel Fatah al Sisi.
La "Junta de la Paz" tendrá como director ejecutivo ("Alto Representante para Gaza") al ex enviado de la ONU en Oriente Próximo, Nickolay Mladenov. El ex dirigente búlgaro servirá de enlace con el Gobierno tecnócrata palestino conocido por su siglas en inglés, NCGAG (Comité Nacional para la Administración de Gaza). Mladenov se reunió este jueves en El Cairo con la nueva gestora gazatí, liderada por el ingeniero y ex viceministro en la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Ali Shaath.
"Nuestra misión es reconstruir la Franja de Gaza no sólo en infraestructura sino también en espíritu", señala Shaat apuntando por ejemplo la importancia de restablecer los servicios esenciales y "una economía productiva capaz de reemplazar el desempleo con oportunidades para todo".
Tras resaltar que el Plan Trump "logró algo que muchos creían imposible, la guerra terminó y los rehenes -excepto uno, Ran Gvili, cuya liberación seguirá siendo una prioridad- fueron liberados", Blair afirmó que la formación del Gobierno tecnócrata "da esperanza a la población de Gaza de que puede tener un futuro diferente al pasado y a los israelíes de que pueden tener un vecino que no amenace su seguridad".
En el comité ejecutivo de apoyo a Mladenov y el Gobierno en Gaza destacan no sólo los citados Witkoff, Kushner y Blair, sino también el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan; el diplomático catarí Ali Al Thawadi; y el jefe de Inteligencia egipcio, el general Hassan Rashad. Se reafirma así el papel predominante de los países mediadores del acuerdo que puso fin a la masiva ofensiva israelí en respuesta al ataque de Hamas del 7-O. Emiratos Árabe Unidos (EAU) está representada por la ministra Reem Al-Hasimy. Con excelentes relaciones con Israel y Estados Unidos y actor puntal en la ayuda humanitaria a los gazatíes, EAU puede desempeñar un papel fundamental en la costosa reconstrucción de la Franja.
La composición del consejo ejecutivo ha provocado la primera crítica pública del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hacia la Administración Trump en su segundo mandato. "No fue coordinada con Israel y contradice su política", reza el comunicado difundido este sábado en Jerusalén. "El primer ministro instruyó al ministro de Exteriores a que se dirija al respecto al secretario de Estado de Estados Unidos", añade sin citar el motivo de su malestar: la presencia de Turquía y Qatar, dos países cercanos a Hamas. Horas antes, Yair Lapid había criticado su participación en el "día después" en Gaza y el hecho de que "Hamas tiene 30.000 milicianos, según el ejército" tras dos años de ofensiva, para denunciar un "completo fracaso diplomático del Gobierno de Netanyahu".
La Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), bajo el mando del mayor general estadounidense Jasper Jeffers, completa la arquitectura de la nueva Gaza. Su función, actualiza la Casa Blanca, será permitir "la entrega segura de la ayuda humanitaria y materiales de reconstrucción". La duda no es ya si se encargará de la entrega de armas de Hamas, sino qué países están dispuestos a enviar efectivos al avispero de Gaza y a hacerlo, además, con la luz verde de Israel.
De esta forma, y bajo diferentes siglas, tres nuevos órganos -uno local y dos internacionales- surgen para enderezar la frágil tregua y gestionar el día a día para los dos millones de habitantes de la zona, que hoy, bajo dominio de Hamas y tras la ofensiva israelí sin precedentes, dispone de más escombros que edificios.
El asunto del desarme de Hamas sobrevuela sobre la estructura creada. Tanto Trump como Witkoff le han recordado que debe entregar el control del territorio bajo su dominio (47%) y las armas. El grupo islamista accede a lo primero, pero no a lo segundo. En tal caso, Israel no realizará repliegues de la zona que controla (53%); esperará varios meses (se especula con dos meses) de la nueva gestión en Gaza para ver si Hamas se desarma. Si no es así, y a expensas de la luz verde de Trump, reanudaría la operación militar. En esta ocasión, para intentar acabar con Hamas sin tener que preocuparse por los secuestrados, como ocurrió desde el inicio de la guerra. De los más de 250 rehenes vivos y muertos tras el ataque del 7-O, queda sólo por entregar el cadáver de Ran Gvili. Israel denuncia que Hamas incumplió el acuerdo de devolverlo en la primera fase en el canje de rehenes por presos palestinos. El grupo islamista replica que hace esfuerzos para localizar el cuerpo, que estaba bajo control de la Yihad Islámica. Hamas denuncia que más de 400 palestinos han muerto por fuego israelí desde el inicio de la tregua. Israel asegura que atacó en respuesta a los ataques o intentos de ataque de los milicianos contra sus tropas.
En los últimos días, Netanyahu ha conversado dos veces con Trump, pero para hablar sobre Irán, mientras su ejército mantiene la alerta y la preparación de sus sistemas defensivos ante la posibilidad de un ataque iraní en respuesta a la intervención estadounidense.
