El Reino Unido y Francia han bombardeado un depósito subterráneo de armas del Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) en el centro de Siria, según han informado los Gobiernos de ambos países. El depósito se encontraba al norte del yacimiento arqueológico de Palmira, a algo más de 200 kilómetros en línea recta al norte de la capital del país, Damasco.
Palmira cobró notoriedad en los años 2015 y 2016, cuando el IS se hizo con el control del yacimiento y destruyó en su totalidad el templo de Baalshamin, construido en el siglo II antes de Cristo. Hace tres semanas, en un ataque cerca de Palmira, el IS mató a dos soldados y un intérprete estadounidenses.
La acción desencadenó el 19 de diciembre una oleada de bombardeos de Estados Unidos contra el grupo terrorista con aviones helicópteros y misiles tierra-tierra.
Ni Londres ni París han dicho cuántos aviones de combate participaron en la operación ni de dónde partieron. Tan solo han difundido que los británicos aportaron cazas Eurofighter - fabricados por ese país, España, Italia y Alemania - y los franceses Rafale, de fabricación propia.
Además, un avión-cisterna británico Voyager fabricado por Airbus proveyó de combustible a los cazas. Según el Ministerio de Defensa británico, los cazabombarderos de ese país emplearon bombas Paveway IV, guiadas por GPS. Las bombas, de fabricación estadounidense, son el único sistema de armas empleado en el ataque que no es de fabricación europea.
Después de perder en 2019 todo el control territorial que le quedaba en Siria e Irak, el IS ha tenido que recurrir a los búnkeres subterráneos, a menudo aprovechando cuevas, para mantener su insurgencia. De hecho, este bombardeo es similar al llevado a cabo también por el Reino Unido y Francia en la misma región de Siria contra otro complejo de cuevas del IS en octubre de 2023. En septiembre pasado, un dron británico (aunque de fabricación estadounidense) llevó a cabo un ataque de precisión cerca de la ciudad de Alepo.
Presencia en Siria e Irak
Desde que fue derrotado en la batalla de Bagouz, junto a la frontera con Irak, hace casi siete años, por una fuerza conjunta franco-británico-estadounidense, el IS no controla ningún territorio en Siria o Irak. Sin embargo, la organización terrorista mantiene una considerable presencia en la clandestinidad en ambos países, por lo que tanto los Gobiernos de Bagdad y Damasco, como sus aliados dentro y fuera de la región, mantienen las operaciones militares contra el grupo, que alcanzó especial notoriedad por el salvajismo de sus acciones, extremo incluso para los parámetros del fundamentalismo islámico más radical.
La amenaza del IS no se circunscribe a Oriente Próximo. La capacidad de la banda terrorista para inspirar matanzas indiscriminadas sigue vigente, pese al desmantelamiento de su infraestructura de propaganda.
El 23 de diciembre, el ciudadano sirio Amar Hussein y el británico Walid Saadaoui fueron declarados culpables por la Justicia del Reino Unido del delito de terrorismo en grado de tentativa tras ser arrestados en 2024 cuando preparaban una matanza de judíos en la que planeaban usar fusiles automáticos militares AK-47 y bombas. Ambos declararon haberse inspirado en el IS para planear el atentado.
En Francia, 6 de de abril pasado, una persona menor de edad cuyo nombre no ha sido hecho público, también fue arrestada por planear exactamente lo mismo que Hussein y Saadaoui, de nuevo bajo la inspiración del IS.
