INTERNACIONAL
Crisis política

El primer ministro de Francia supera por la mínima la primera batalla de los presupuestos

El Gobierno de centroderecha que dirige Sébastian Lecornu suspende la polémica reforma de las pensiones con el respaldo del Partido Socialista

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, en la sesión de control al Gobierno de la Asamblea Nacional este martes.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, en la sesión de control al Gobierno de la Asamblea Nacional este martes.ALAIN JOCARDAFP
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El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha superado por la mínima (por un margen de 13 votos) la primera gran batalla de los presupuestos de 2026 con la aprobación de la partida de la Seguridad Social con 247 votos a favor y 234 en contra. Esta medida incluye la suspensión de la controvertida reforma de las pensiones hasta las elecciones presidenciales de 2027. El político centrista se salvó in extremis gracias al respaldo del Partido Socialista y pese a la división y la abstención en el bloque del centroderecha. Además, hubo 93 abstenciones.

"Este proyecto es fruto de un compromiso y lo apoyaremos por responsabilidad", declaró el líder socialista Olivier Faure, al anunciar el apoyo de los de 66 diputados socialistas. "No es nuestro presupuesto, pero hemos arrancado importantes concesiones durante la negociación parlamentaria. Si no hay presupuesto, todas estas conquistas se perderán".

En medio de la incertidumbre del resultado final, y ante la posible deserción de algún número de socialistas, Lecornu buscó el apoyo de los 31 diputados de Los Ecologistas. La extrema izquierda de La Francia Insumisa y la extrema derecha de Agrupación Nacional anticiparon su voto en contra.

La ministra de Hacienda, Amélie Montchalin, garantizó a última hora que el Gobierno destinará una partida extra de 8.000 millones de euros para los hospitales, una de las reivindicaciones de los ecologistas. Aun así, Montchalin aseguró que el déficit de la Seguridad Social será inferior a 20.000 millones de euros, frente a los 30.000 millones si no se aprobara el presupuesto.

La disputada aprobación del presupuesto de la Seguridad Social, después de casi un mes de intensos debates, ha sido el preámbulo de la auténtica prueba de fuego del gabinete Lecornu: el debate de los presupuestos generales de 2026, que deberían aprobarse antes de fin de año.

El propio Lecornu ha reconocido las grandes dificultades debido a las divisiones políticas y ha planeado incluso la aprobación paralela de un presupuesto de emergencia de Defensa para incrementar la partida en 6.700 millones de euros, de acuerdo con los designios del presidente Macron.

Hace apenas un año, el pulso de los presupuestos se llevó por delante al entonces primer ministro Michel Barnier, que cedió el testigo a François Bayrou, reemplazado a la vuelta del verano por el macronista Lecornu en dos tiempos (después de haber presentado también su propia dimisión). El primer ministro salvó los dos primeros y sucesivos intentos de moción de censura gracias al apoyo del Partido Socialista y con el compromiso de dejar en remojo durante dos años la reforma de las pensiones.