INTERNACIONAL
Entrevista

Ravi Agrawal, director de la revista 'Foreign Policy': "A los europeos no les queda mucho más que ofrecer a Donald Trump para que siga ayudando a Ucrania"

Agrawal concede esta entrevista a EL MUNDO durante el Foro de Seguridad de Halifax, que se celebra todos los meses de noviembre en esa ciudad canadiense

Ravi Agrawal, director de la revista 'Foreign Policy'.
Ravi Agrawal, director de la revista 'Foreign Policy'.E.M.
Actualizado

En 1970, antes de hacerse mundialmente controvertido con su teoría del choque de civilizaciones que tan de moda estuvo en la década de los noventa y después del 11-S, Samuel Huntington fundó, con su amigo, el banquero de inversión y diplomático Warren Manshel, una revista "seria, pero no académica, entretenida pero no frívola". Así nació Foreign Policy, un medio que es la alternativa provocadora y pegada a la actualidad de la siempre seria (y a veces petulante) Foreign Affairs.

Foreign Policy fue comprada en 1978 por el think tank Carnegie Endowment for International Peace, que 30 años después la vendió al Washington Post. La familia Graham, propietaria del diario, mantuvo en control de la revista cuando vendió Post al fundador y principal accionista de Amazon, Jeff Bezos, en 2013.

El primer director de la revista fue el futuro embajador de Estados Unidos en la ONU y mano derecha de Hillary Clinton en el Departamento de Estado, Richard Holbrooke. Desde hace cinco años ocupa ese cargo Ravi Agrawal, quien concedió esta entrevista a EL MUNDO durante el Foro de Seguridad de Halifax, que se celebra todos los meses de noviembre en esa ciudad canadiense.

¿Qué opciones le quedan a Europa con el plan de paz de Donald Trump para Ucrania?
La cuestión es qué acciones puede tomar Europa y cuántos recursos puede aportar a Ucrania. Y esa es una cuestión de política interna para cada país europeo. Porque cada país tiene una percepción muy diferente de las amenazas nacionales: para España, la amenaza está en el Sur; para Finlandia, en el Este. Cada país europeo tiene su propia estimación de lo que puede hacer, y eso será lo que decida en el largo plazo el futuro de la guerra... y de Ucrania.
¿Será Europa capaz de apoyar a Ucrania en ese largo plazo del que usted habla?
Tengo mis dudas de que Europa sea capaz de reorientar su economía para gastar tanto en Defensa.
¿Y negociar más apoyo de EEUU?
No creo que a los europeos les quede mucho que ofrecer a Donald Trump. Han accedido a gastar mucho más en Defensa. Han accedido a comprar armas a Estados Unidos para dárselas a Ucrania...
¿Por qué Donald Trump ha hecho esta propuesta de paz? ¿Es, como muchos sugieren (incluyendo el diario 'Wall Street Journal' el fin de semana), por las perspectivas de beneficios económicos para él y su entorno (como su yerno, Jared Kushner, y su enviado especial para Rusia, Steve Witkoff)? ¿Porque admira a Vladimir Putin? ¿Porque quiere el Nobel de la Paz?
¡Si pudiéramos saber qué pasa por la cabeza de Donald Trump! Hay muchas conjeturas acerca de los puntos que usted ha señalado. Pero lo que está claro es que Trump ha demostrado en privado y en público que para él es importante que la gente le perciba como un pacificador y un negociador de éxito. La cuestión es si eso le importa tanto como para firmar lo que le pongan delante. Yo creo que Trump está muy frustrado por su incapacidad para acabar con esta guerra, aunque yo rechazo su afirmación de que ha terminado con ocho guerras.
Incluyendo las guerras entre Albania y Azerbaiyán y Egipto y Etiopía, que no sólo no existían, sino que además involucrarían a países que no tienen frontera en común.
Exacto. O entre India y Pakistán.
De hecho, afirmar que acabó con esa guerra es lo que causó su ruptura con su antiguo aliado, el primer ministro indio, Narendra Modi.
Sí. No sé cuál es su motivación con Ucrania. Pero está claro que la percepción sobre él le preocupa, y esa es una de las causas que explican sus cambios de actitud. Ahora parece que ha vuelto al principio de su Presidencia, cuando le daba igual lo que le pasara a Ucrania. Este nuevo plan de paz es como lo que defendía entonces. Es volver a la casilla de salida. Es un plan para la rendición de Ucrania, y yo no creo que Ucrania lo acepte.
Aunque en esta edición del Foro de Halifax ha habido un debate titulado 'Las democracias lideran', no parece que ése sea el caso. En política internacional, las democracias reaccionan a lo que aquí se denominan los CRINK [las siglas en inglés de China, Rusia, Irán, Corea del Norte]. En política interior, los partidos democráticos están a la defensiva de los que tienen credenciales cuestionables en la defensa de la democracia liberal.
Cada democracia tiene sus problemas específicos, y desde el Covid-19 viven en un debate interno sobre las grandes tendencias de las últimas cuatro décadas: globalización, inmigración, urbanización, y cambio tecnológico... Pero yo no creo que muchas de las fuerzas a las que usted se refiere sean antidemocráticas, porque necesitan la legitimidad que dan las elecciones y pueden perder el poder si el electorado no les vota. El partido británico Reform UK no es antidemocrático, sino anti-inmigrante, radicalmente nacionalista y una manifestación de las guerras culturales [los debates sobre género, raza, medio ambiente] en ese país. Y, también, es un reflejo de lo que pasa en EEUU, donde el trumpismo no es antidemocrático, sino una reacción contra muchas cosas.
Estados Unidos ¿es todavía una democracia? O, siguiendo la taxonomía del politólogo español de Harvard Juan Linz para referirse al tardofranquismo, "una autocracia competitiva"?
Es una democracia. Hay elecciones. El Partido Republicano, en el poder, sufrió una cascada de derrotas electorales el mes pasado. Y no cabe duda de que al Partido Republicano le preocupa mucho sus perspectivas electorales en las legislativas de 2026. Creo que las democracias están siendo desafiadas en todo el mundo, y EEUU no es una excepción, pero es una democracia. Yo prefiero analizar a EEUU como un país que se está deslizando en la dirección de una cleptocracia [literalmente, "gobierno de ladrones"].
"Cleptocracia" no es un término muy amable.
No estoy aquí para ser amable o desagradable, sino para pensar en maneras de analizar el momento. Hay elementos de capitalismo de amiguetes [crony capitalism] que parecen estar siendo muy visibles en los actuales EEUU. No estoy hablando de forma categórica. Simplemente, estimo que "cleptocracia" da un marco mejor para analizar a ese país que la dicotomía "democracia"-"autocracia".