La Policía de Australia del Sur ha reducido oficialmente la búsqueda de August 'Gus' Lamont, el niño de cuatro años desaparecido desde el pasado sábado, y ha transferido la investigación a la Unidad de Personas Desaparecidas, tras no hallar rastro alguno de su paradero.
Gus fue visto por última vez en la remota propiedad de sus abuelos, ubicada a unos 40 kilómetros al sur de Yunta, en el noreste de Adelaida. Pese a un operativo de búsqueda considerado uno de los más extensos en la historia del estado, las autoridades no han encontrado más que una sola pista, una huella infantil a 500 metros de la vivienda.
Este viernes, el subcomisario Ian Parrott comunicó la difícil decisión de reducir el operativo, reconociendo públicamente que es poco probable encontrar a Gus con vida.
"Aunque todos esperábamos un milagro, ese milagro no se produjo", declaró Parrott ante los medios. "Durante las últimas 48 horas, pese a las recomendaciones profesionales que indicaban que las posibilidades de supervivencia eran mínimas, mantuvimos e incluso intensificamos los esfuerzos para localizarlo y devolverlo a su familia."
Parrott aseguró que se ha hecho todo lo humanamente posible dentro del perímetro de búsqueda, sin obtener resultados positivos.
"Cada dato, cada evidencia analizada hasta ahora indica que Gus se alejó de la propiedad. Lamentablemente, no hemos podido localizarlo", añadió. "No nos detendremos. Seguiremos investigando y explorando todas las líneas posibles."
La familia del menor publicó una fotografía de Gus pocas horas después de su desaparición, lo que activó una movilización inmediata de equipos de rescate, voluntarios y personal especializado en terrenos agrestes.
Las autoridades no han descartado ninguna hipótesis, pero el caso ahora entra en una nueva fase investigativa centrada en el análisis de indicios y testimonios que puedan aportar información sobre el destino del pequeño.

