El Gobierno talibán ha liberado este viernes a Barbie Reynolds, de 76 años, y a su marido, Peter Reynolds, de 80, una pareja de ciudadanos británicos que permanecía detenida en Afganistán desde febrero, cuando su caso fue remitido a los tribunales del régimen sin que se presentaran cargos formales.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de los talibanes, Abdul Qahar Balkhi, informó de la liberación en una breve declaración a los medios en la que agradeció los esfuerzos de Qatar y añadió que "la cuestión de los prisioneros no debe ser politizada".
La pareja británica ha viajado a Doha para someterse a una revisión médica y después volverá al Reino Unido, pese a que su residencia permanente estaba en el país asiático.
La pareja fue arrestada el pasado mes de febrero mientras viajaban hacia su domicilio en la provincia de Bamiyán. En marzo, el Ministerio del Interior talibán confirmó que su caso, junto al de otro ciudadano extranjero, había sido transferido a los tribunales, pero nunca se revelaron los cargos de los que se les acusaba.
Según medios británicos, la detención de los Reynolds podría estar relacionada con su trabajo, que consistía en enseñar a madres locales a criar a sus hijos en Bamiyán.
Su liberación se produce después de los continuos llamamientos de sus hijos, residentes en territorio británico, que denunciaron el deterioro de su estado de salud desde su arresto el 1 de febrero.
La pareja, apasionada de Afganistán, llevaba décadas arraigada en el país, donde, según los medios británicos, gestionaban una organización educativa. De acuerdo con su familia, todos estos meses permanecieron detenidos sin cargos en condiciones extremas, separados durante mucho tiempo y en celdas de máxima seguridad.
La liberación se produjo tras una visita a Kabul de Richard Lindsay, el enviado especial del Reino Unido para Afganistán, quien estuvo acompañado por una delegación de Qatar, país que ha jugado un papel clave en la mediación.
Peter y Barbie Reynolds se conocieron en la Universidad de Bath (en el oeste de Inglaterra) y se casaron en Kabul en 1970, tras lo cual tuvieron cuatro hijos, pero siempre mantuvieron sus vínculos con Afganistán.
Cuando los talibanes volvieron al poder en agosto de 2021, ellos decidieron quedarse con sus proyectos allí, a diferencia de otros trabajadores occidentales que decidieron marcharse, de acuerdo con los medios británicos.
El Reino Unido no tiene embajada en Afganistán desde la llegada de los talibanes, pero ha mantenido contacto a través de enviados especiales que, como en esta ocasión, se han reunido con los líderes del régimen en suelo afgano.
