INTERNACIONAL
Estados Unidos

La confesión del asesino de Kirk: "Tengo la oportunidad de acabar con él y la voy a aprovechar"

La Fiscalía acusa formalmente a Robinson del asesinato del activista y pide para él la pena de muerte

Momento en el que el asesino de Charlie Kirk escucha que se le solicita la pena de muerte
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La Fiscalía ha acusado este martes formalmente a Tyler Robinson, el hombre que se entregó a la policía el pasado 11 de septiembre, por el asesinato del activista e influencer conservador Charlie Kirk. Jeff Gray, el fiscal responsable del caso, ha señalado también que "tras una decisión muy meditada" pedirá hoy mismo la pena de muerte. "Estoy encargado de hacer justicia, por Charlie Kirk y para todos los afectados por este asesinato sin sentido. Estoy comprometido y me tomo la responsabilidad muy en serio. Hoy, tras revisar todas las pruebas, hemos decidido acusarle de asesinato con agravantes, un delito capital", ha afirmado el funcionario asegurando que el crimen fue un "ataque contra la paz y contra la comunidad".

Asesinato en primer grado no es el único cargo. El pliego anunciado este mediodía, hora local, incluye otro por "el uso de armas de fuego causando gran peligro". Además, ha dicho el fiscal Gray, "hay factores agravantes porque creemos que escogió a Kirk por sus ideas políticas. "¿Por qué lo hice? Ya no podía más con su odio, hay cosas que no se pueden negociar", dejó escrito en un mensaje con su pareja el acusado.

"Además, se le acusa de obstrucción a la justicia por huir y esconder el arma. Por deshacerse de la ropa del día del crimen. Por intentar pedir que su pareja eliminara los mensajes entre ambos. Y por pedirle silencio si la Policía la interrogaba. Al acabar la comparecencia de este martes, voy a pedir la pena muerte. Una decisión meditada cuidadosamente. Por eso, el detenido no tendrá derecho a una fianza", ha añadido.

Dos horas después, Robinson ha comparecido en la primera vista, en la que se le han leído los cargos. Lo ha hecho desde una celda, por videoconferencia y con una bata antisuicidios puesta, un protocolo habitual de la prisión para este tipo de reclusos. No tiene abogado, así que se le asignará uno de oficio para la siguiente sesión, que será el día 29.

En su comparecencia, el Ministerio Fiscal ha recopilado los detalles principales de la investigación, que en líneas generales ya se conocían, al menos hasta el disparo. Cómo llegó al campus en coche, subió a un edificio, llegó a la azotea, disparó una sola vez, saltó al suelo y huyó a pie hasta su vehículo. Dejando atrás por el camino el arma y una toalla con ADN. Pero a continuación ha aclarado la secuencia completa de lo que ocurrió después, que corrige mucho de lo escrito y contado hasta el momento.

El relato del fiscal arranca con la madre de Robinson viendo las imágenes distribuidas por el FBI. Primero las del sospechoso y después los detalles del arma recuperada. La madre, pensando que se parecía mucho a su hijo, le llamó y le preguntó qué hacía, e insatisfecha por las respuestas habló con su marido, que compartió la inquietud. El padre llamó a su hijo y le pidió que le enviara imágenes de un rifle muy singular que había pertenecido a su abuelo y que le habían regalado tiempo atrás. Tyler Robinson guardó silencio y esa fue la prueba para ellos de que estaba implicado.

"Tengo la oportunidad y la voy a aprovechar"

En ese momento, el joven de 22 años estaba hablando con su pareja, un hombre transicionando a mujer, y le confesó lo ocurrido. "Deja lo que estés haciendo y mira debajo de mi teclado", le dijo en un mensaje. La pareja fue al cuarto y encontró una nota que decía: "Tengo la oportunidad de acabar con Charlie Kirk y la voy a aprovechar". En shock por lo que leía, le preguntó a Robinson si bromeaba, según se puede leer en los mensajes. Y su novio le dijo que no, y que llevaba "una semana más o menos planeándolo" porque "ya no lo aguanto más", en referencia a Kirk y su ideología.

El intercambió prosiguió durante un tiempo y Robinson le pidió a su pareja que no hablara con los medios ni "concediera entrevistas", así como que "borrara todo el contenido de los mensajes", recomendando que si llegaba la Policía buscara un abogado y guardara silencio. Todo mientras le explicaba que estaba todavía en las inmediaciones de la Universidad con el objetivo de recuperar el arma del crimen. Tanto porque era el único nexo que podía delatarlo como por la preocupación por el enfado de su progenitor "si pierdo el rifle del abuelo y una mirilla que puede valer 2.000 dólares", siguió escribiendo. "Estoy bien, mi amor, pero voy a seguir un poco por aquí, pero tengo que coger mi rifle. Esperaba poder mantener esto en secreto, lo siento", concluye.

Mientras la conversación se desarrollaba con su pareja, el padre logró contactar con su hijo que "vino a sugerir que era el responsable", según ha dicho el fiscal. Los padres han explicado a la Policía que Robinson habló de suicidarse porque no quería pasar el resto de su vida en la cárcel, pero que entre los dos y un amigo de la familia, un miembro del departamento del sheriff, ya jubilado, le convencieron para entregarse y arreglaron el proceso con las autoridades. No había, al contrario de como se dijo al inicio, ningún pastor o líder religioso. Sólo el vecino ex policía.

La madre ha señalado en los interrogatorios posteriores que en los últimos años su hijo "se había politizado mucho, había girado a posiciones de izquierda y en defensa de los gays y los transexuales" y que su compañero de piso era trans. Algo que había "provocado muchas discusiones familiares, sobre todo con su padre, que tiene ideas opuestas". En la conversación con su pareja, Robinson lamenta que su padre "se ha vuelto un MAGA a muerte desde la vuelta de Trump al poder". Igualmente, el fiscal ha confirmado que la familia tuvo una discusión específica recientemente sobre Charlie Kirk, en la que Robinson lo había calificado de "esparcidor de odio" y había lamentado que fuera a una universidad del Estado.

Durante el fin de semana, el gobernador del Estado, Spencer Cox, indicó en una rueda de entrevistas en medios nacionales que tenían claro, él y los investigadores, que Robinson, un estudiante de 22 años de una familia conservadora y sin ningún tipo de antecedentes penales, estaba "adoctrinado por ideología izquierdista". Y sin querer establecer un vínculo directo, también explicó que Robinson mantenía una "relación romántica" con la persona con la que compartía piso, "un hombre transicionando a mujer", en sus palabras. El fallecido, Charlie Kirk, era conocido por sus críticas al colectivo transexual y fue asesinado mientras estaba respondiendo, literalmente, preguntas del público de la Universidad sobre tiroteos masivos realizados por personas transexuales.

El sheriff del condado de Washington ha hecho publica esta mañana la identidad de esa persona, insistiendo, como ya dijo el gobernador, que estaba cooperando con las autoridades y la investigación y que no parecía estar al tanto de lo que iba a ocurrir. El fiscal no ha querido pronunciarse sobre si habrá más acusados por el crimen o no. Durante el fin de semana el gobernador afirmó que parecía claro que actuó solo, pero el director del FBI, Kash Patel, ha venido a sugerir que podría haber otros arrestos.

"Chicos, tengo malas noticias para todos. Fui yo el de la universidad, lo siento. Me voy a entregar a un sheriff amigo en unos momentos. Gracias a todos por las risas", dijo Robinson en el chat de Discord en el que participaba con amigos y conocidos desde hace años. Horas antes, respondiendo a comentarios jocosos de alguno de los integrantes, que había comentado la semejanza física de Robinson con las imágenes distribuida por el FBI, Robinson había seguido el juego, diciendo que había sido "su doppelganger" y que si alguno lo entregaba para cobrar la recompensa de 100.000 dólares ofrecida, él quería su parte.