- Bolivia Tuto Quiroga, un luchador por la libertad sin fronteras
- América Fulminada la revolución indígena: el centrista Paz y el conservador Quiroga se disputarán la presidencia en Bolivia
Rodrigo Paz Pereira (57 años) ha protagonizado una de las grandes sorpresas en el año electoral en las Américas, al pasar a la segunda vuelta electoral de Bolivia tras una remontada histórica en los últimos días de campaña. Sorpresa para todos, menos para él mismo, que ha diseñado su carrera política al milímetro confiado en que llegaría este momento.
Para ello contaba con una ventaja de origen: por sus venas corre sangre presidencial. El candidato ganador es hijo de quien fuera primer mandatario en el siglo pasado, Jaime Paz Zamora, el líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), sin el cual no se entiende la Bolivia de hoy. Paz Zamora, que ha seguido de cerca la carrera de su hijo, es recordado todavía en su país por sus quemaduras en la cara, producidas durante un atentado contra un avión, del que fue su único superviviente.
Rodrigo Paz también es sobrino nieto de otro presidente, Víctor Paz Estenssoro, quien gobernó durante más de 12 años y puso en marcha una serie de reformas radicales para aquellos tiempos.
La llegada de la dictadura militar forzó el exilio temprano de la familia, que eligió primeramente el mejor destino: Santiago de Compostela, tierra de la gallega Carmen Pereira Carballo, madre del hoy presidenciable. De ciudad en ciudad, de país en país, siempre en colegios de jesuitas, el joven Paz conoció de primera mano el calvario del exilio, que también hizo pasar a su familia por la Venezuela democrática de entonces. Rodrigo Paz ha sido siempre muy concluyente en su apoyo a la causa de libertad del país criollo.
"Han hecho posible que la voz de los que no teníamos voz, aquellos que no aparecíamos en encuestas, de aquellos que no existíamos, se haya puesto presente. No para insultar, no para ofender. Nuestro proyecto es profundamente boliviano, para todos, abierto, porque queremos construir la reconciliación de la patria", afirmó el candidato sorpresa en la celebración de su victoria. Tal fue el entusiasmo, que al candidato le robaron incluso su teléfono móvil.
El abanderado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), al que llegó tras abandonar la Comunidad Ciudadana (CC), liderada por el ex candidato presidencial opositor Carlos Mesa, eligió Tarija, la tierra de su familia, para desembarcar en política desde principios de siglo. En 2015 accedió a la alcaldía, marcada por las luces de una buena gestión y las sombras de varias polémicas, sobre todo la construcción del puente sobre el Río Guadalquivir.
Considerado siempre un verso suelto dentro de la oposición, Rodrigo Paz construyó su propia fuerza política, Primero La Gente, un remedo progresista del MIR de su padre.
Ya en 2020 se catapultó al Senado desde CC, pero sin abandonar sus deseos de competir en la liza presidencial. Una carrera de obstáculos en la que de momento no ha pesado en exceso un polémico vídeo con unas declaraciones realizadas en 2016, en las que se declara partidario de apoyar la reelección de Evo Morales a cambio de las obras en su ciudad, Tarija.
