Al menos diez personas han sido asesinadas y 11 resultaron heridas este martes en un tiroteo en una escuela secundaria en la ciudad de Graz, en el sur de Austria. El agresor, un ex alumno de 21 años y nacionalidad austriaca, se quitó la vida en un baño del centro tras perpetrar el ataque, el más mortífero en la historia moderna del país.
La alarma saltó a las 10:00 en la central de la Policía, con llamadas que advertían de disparos y gritos en el instituto BORG Dreierschützengasse, en el distrito de Lend, al norte de la ciudad, según confirmaron las autoridades. Tras recibir estas primeras informaciones, unos 300 agentes de la Policía Federal y otros adicionales de la unidad de fuerzas antiterroristas EKO Cobra llevaron a cabo "una operación a gran escala" en las inmediaciones de la escuela. A las 11:30, la Policía estatal de Estiria escribió en X que la escuela había sido evacuada y que todos habían sido trasladados a un punto de encuentro seguro, a unos cientos de metros del lugar de los hechos.
El ministro del Interior, Gerhard Karner, confirmó durante una rueda de prensa este martes por la tarde que seis de las víctimas eran mujeres y tres varones y que 12 personas también resultaron heridas, "algunas gravemente". No dio más detalles para identificar a las víctimas. Más tarde, el hospital Universitatsklinikum Graz confirmó que otra persona -un adulto- había muerto como consecuencia de sus heridas, y que otra persona se encontraba en estado potencialmente mortal.
La Cruz Roja de Austria declaró que había desplegado 65 ambulancias en la escena y 158 trabajadores de emergencia ayudaban a tratar a los heridos. Además, 40 psicólogos especialmente entrenados asesoraban a estudiantes y padres. La Cruz Roja también pidió a los vecinos que acudieran a donar sangre.
El jefe de la Policía regional, Gerald Ortner, afirmó que en el tiroteo se usaron dos armas de fuego -un fusil y una pistola-, las cuales fueron recuperadas en el instituto, y que el agresor, aparentemente, las poseía legalmente. El joven, que actuó solo, se quitó la vida en un baño tras el ataque. La Policía ha evitado por ahora especular sobre sus motivaciones.
El autor, originario de la región, había sido alumno del instituto -que acoge a estudiantes de entre 14 y 18 años-, aunque "no llegó a terminar sus estudios", declaró Karner, quien no especificó cuándo dejó el centro ni a qué edad. "Todo lo demás, y en este momento se han especulado muchas cosas, son simples especulaciones", afirmó el ministro, quien añadió que todo forma parte de una investigación activa.
Esta investigación, según Efe, está ahora en manos del Departamento de lo Criminal de la región de Estiria, que trabaja en colaboración con las autoridades federales. Las armas utilizadas en el tiroteo han sido incautadas y están siendo sometidas a peritajes balísticos.
"El atentado en una escuela de Graz es una tragedia nacional que ha conmocionado profundamente a todo nuestro país", declaró, por su parte, el canciller Christian Stocker, calificándolo de "día oscuro en la historia de nuestro país". "No hay palabras para el dolor y la pena que todos, toda Austria, sentimos en estos momentos", lamentó el jefe del Gobierno, añadiendo que habrá tres días de luto nacional, con la bandera austriaca a media asta y un minuto de silencio nacional a las 10:00 de mañana miércoles.
En un comunicado publicado en X, el presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, describió el suceso como "un horror que no puede expresarse en palabras" y que "lo ocurrido en la escuela de Graz conmueve profundamente al país". "Eran jóvenes que tenían toda su vida por delante y un profesor que los acompañaba en su camino. No hay nada que pueda aliviar el dolor de padres, abuelos, familiares y amigos de los asesinados", lamentó.
Desde Bruselas, los líderes europeos declararon estar "profundamente conmocionados" por el ataque. "Todos los niños deben sentirse seguros en la escuela y poder aprender sin miedo ni violencia", lamentó la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, a lo que añadió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen: "Es difícil de soportar que las escuelas se conviertan en lugares de muerte y violencia".
