INTERNACIONAL
Entrevista

Mijeil Kavelashvili, presidente de Georgia: "Occidente agitó las calles de Georgia porque no quisimos meternos en la guerra de Ucrania"

Este ex futbolista que sucedió a la proeuropea Salomé Zurabishvili defiende que su país "recibe un trato injusto" por parte de la UE y que las elecciones de 2024 fueron "las mejores que hemos tenido"

El presidente de Georgia, Mijeil Kavelashvili, durante su entrevista con EL MUNDO.
El presidente de Georgia, Mijeil Kavelashvili, durante su entrevista con EL MUNDO.XAVIER COLÁS
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Georgia vive sumergida en una prolongada crisis política que comenzó con las elecciones parlamentarias de 2024 y se agravó cuando los líderes del partido gubernamental Sueño Georgiano anunciaron en noviembre que congelaban la apertura de las conversaciones para unirse a la Unión Europea. Las manifestaciones se suceden y la represión contra los opositores continúa. Su presidente, Mijeil Kavelashvili, un ex futbolista tachado de ultraconservador y nacionalista, recibe a EL MUNDO en un palacio presidencial que ha sido uno de los focos de las interminables protestas.

Viste como un 'gentleman' impecable, con una melena decimonónica peinada hacia atrás que le da una aureola de solitario conde en su castillo. Reivindica el pedigrí europeo de su país aludiendo a sus raíces cristianas y a su propia experiencia residiendo en la UE, cuando jugó en la Premier League con el Manchester City. Considera que Bruselas bloqueó la entrada de su país en el club comunitario no por su 'fuera de juego' democrático sino por no plegarse a los requerimientos "hechos entre bastidores" de implicarse a fondo contra su difícil vecino ruso en la guerra de Ucrania: "Moscú podría enfurecerse y atacarnos". Defiende la identidad tradicional de Georgia, "que recibe un trato injusto" pero donde el matrimonio seguirá siendo "la convivencia de un hombre y una mujer". Cuando se le pregunta sobre las intenciones imperialistas de Rusia, "que tiene sus tropas a 40 kilómetros de aquí", devuelve el balón a los países occidentales que le piden audacia desde lejos: "¿Acaso tienen ustedes poder para cambiar la situación?"

Usted dijo recientemente que la adhesión a la Unión Europea no tiene sentido si Georgia tiene que abandonar sus valores. ¿Cuáles son estos valores y cómo se ven amenazados por la UE?
Si analizamos nuestra existencia desde una perspectiva histórica, nos consideramos europeos. Hemos sido siempre una nación pequeña, teníamos que sobrevivir en nuestro entorno, y esa era nuestra lucha fundamental. Aquí hay un firme deseo natural de formar parte de Europa. Después de 2012, el proceso de acercamiento a la UE se ha acelerado considerablemente. Hoy podemos afirmar con orgullo que, entre los aspirantes más fuertes, somos el líder, el país que cumple con todas las tareas para convertirse en miembro de la UE. Pero por nuestra lucha constante por la existencia, si alguna unión intentara arrebatarnos nuestra identidad, por supuesto que no estaríamos de acuerdo. Quiero que nuestra integración en Europa se realice de forma justa.
Acaba de decir que Georgia es quien mejor cumple con los requisitos para ingresar en la Unión Europea. Pero la realidad es que el proceso está roto, bloqueado desde Bruselas, también desde Tiflis. ¿Cuáles son las posibles soluciones para resolver la situación?
Primero Bruselas inquiere qué país candidato cumple o no cumple. En segundo lugar, existen los llamados asuntos internos, que son cosa de cada país candidato. Georgia es uno de los favoritos, pero recibe un trato injusto. Este enfoque no se refiere a nuestra adhesión, sino a otros asuntos propios. Y debido a que Georgia es candidata, este hecho se utiliza para presionarla. Cuando comenzó la guerra [de Ucrania], éste fue uno de los factores que condicionó la presión contra nosotros por parte de ciertos representantes de las estructuras europeas y estadounidenses. Se solicitó que Georgia también participara en la guerra. La solicitud se hizo primero entre bastidores. Nos negamos y empezaron a provocar procesos aquí.
¿Se refiere también a las peticiones de abrir un segundo frente en el norte de Georgia?
Estas solicitudes fueron hechas en directo por representantes de las autoridades ucranianas. Nos exhortaron: "Rusia está a punto de ser derrotada, tienen ustedes la oportunidad de recuperar los territorios perdidos" [Abjasia y Osetia del Sur, desgajadas en la guerra de 2008 con Rusia]. Dijeron: "Si no quieren una participación total en la guerra, ¿por qué no envían armas, voluntarios... imponen sanciones?". Y mire, nos hemos sumado a las sanciones generales. Pero las sanciones que nos exigieron podrían haber dañado muchísimo a Georgia. Así que nos negamos. Enviar armas podría haber enfurecido a Rusia, que podría considerar esto como nuestra participación en la guerra y responder militarmente. En ese caso, ¿quién habría sido responsable, quién nos habría ayudado? No somos miembros de la OTAN ni de la UE. Entonces, ¿Quién nos habría ayudado en caso de un ataque ruso? ¿Saben cuál fue su respuesta? "Les enviaremos armas". Sí, armas para luchar contra Rusia. Ya hemos tenido tres guerras con Rusia. Georgia se habría encontrado en condiciones muy difíciles...Y la presión occidental comenzó después de que nos negamos a cumplir con esta solicitud. Después de eso, comenzó la presión sobre Georgia. Y les otorgaron el estatus [de candidato] a estos dos países [Ucrania y Moldavia] y no a Georgia para manipular la situación, para causar problemas, para demostrar que, debido a las autoridades, los georgianos se están distanciando de Europa.
Pero hay otro factor. Desde el inicio de las protestas, se han promulgado leyes sobre ONG, manifestaciones y la comunidad LGTB, que han sido criticadas por la Unión Europea y las ONG, como la ley de agentes extranjeros, entre otras. Amnistía Internacional, una entidad independiente, también ha criticado esto.
Se han impuesto algunas exigencias a Georgia. Países que solían apoyar nuestra integridad territorial comenzaron a aplicar un doble rasero que amenazaba la integridad de nuestro país... y tenían aquí a sus aliados. Me refiero a las ONG financiadas, por ejemplo, por USAID, que tenían grandes recursos financieros y se asociaron con fuerzas políticas. A través de ellas, comenzó la presión. En Georgia teníamos información de que entraba una enorme cantidad de dinero. Y estas organizaciones, ONG y partidos políticos se financiaban así. Esto está directamente relacionado con la seguridad de Georgia. Y decidimos aprobar una ley de transparencia. Debo explicar los requisitos establecidos en la ley sobre la influencia de agentes extranjeros. Por ejemplo, si se recibe un 20% o más de financiación, se debe presentar una solicitud especial. No se prohibió ninguna actividad, sólo se trata de mostrar al público quién financia, de qué país se recibe la financiación y en qué se gasta. En los rankings, el Gobierno georgiano siempre fue uno de los líderes en transparencia en Europa. USAID estaba aquí, solía colaborar con nosotros, pero luego les preguntamos sobre transparencia, sobre cómo hacer transparente el dinero que recibían. Y se negaron. Y ahora mismo, nadie oculta que estas organizaciones —como Marco Rubio, Trump, J. D. Vance han dicho— trabajaban para derrocar gobiernos, para organizar revoluciones. Y por eso los han clausurado. Controlan los medios de comunicación en diferentes países y querían demostrar que somos las autoridades rusas, que nos oponemos a Europa.
Le pregunto sobre el control sobre la actividad de los colectivos LGTB: ¿Es importante para la seguridad de Georgia?
Por supuesto que es importante para la seguridad. Tenemos una Constitución vigente, una ley antidiscriminación con todos los derechos garantizados. Y tenemos una ley sobre la pureza familiar, una ley que protege a los niños pequeños de este tipo de valores. De hecho, no hemos promovido mucho este tema, pero son las autoridades estadounidenses actuales las que han empezado a hablar al respecto. Consideramos que la familia consiste en la convivencia de una mujer y un hombre. Creemos que no se debe preguntar a un menor si es niño o niña. Y estas leyes nos han protegido de este tema. También tenemos un problema demográfico. Cuando usted menciona la ley de transparencia y agentes extranjeros, ¿saben cuántos países, además de Rusia, han adoptado esta ley? ¿Por qué solo se menciona a Rusia con respecto a esta ley? Paralelamente, adoptamos la ley estadounidense FARA [también de agentes, pero circunscrita a agentes de gobiernos extranjeros].
Pero ésa es una ley muy diferente.
¿Conoce la ley?
Sí. Esa ley estadounidense tiene mucho menos impacto que la rusa o la georgiana.
¿Conoce la ley georgiana sobre transparencia? Díganme, por favor, ¿Qué es inaceptable?
He hablado con jóvenes de ONG georgianas que trabajan en ellas y están preocupados. O mejor dicho, asustados. Asustados de ustedes, las autoridades georgianas. Y no creo que esto sea algo que hayan visto en la CNN.
¿Por qué tienen miedo?
Tienen miedo de lo que el Gobierno pueda hacerles si se registran, y si no se registran. He hablado con homosexuales en Georgia. No creen que este sea un país donde se respeten sus derechos, como usted dice. Quizás no estén bien informados...
Le digo que esta información es errónea. Hablamos de los hechos. En la legislación rusa hay muchas limitaciones, muchos enfoques estrictos. Y la ley que aprobamos sólo exigía transparencia: de dónde recibían el dinero y qué harían con él. ¿Sabe cuándo una persona tiene miedo? Cuando comete un delito.
La cuestión de las controvertidas elecciones del año pasado sigue dividiendo a parte de la sociedad. Los descontentos organizan protestas diarias en la avenida Rustaveli. ¿Qué propuestas tiene para solucionar esta situación?
Las últimas elecciones son de las mejores que hemos tenido desde el punto de vista de la información ciudadana. En el flanco de la oposición, reinaba el caos. Se cuestionaban si participarían juntos en las elecciones o no. Recibieron más apoyo de los votantes de lo previsto: 2,2 millones de personas participaron en las elecciones, 1,2 millones votaron por Sueño Georgiano y 800.000 votaron por partidos de la oposición que se unieron. En cuanto terminaron las elecciones, la primera en hacer una declaración fue mi predecesora [Salomé Zurabishvili] ¡La Comisión Electoral Central aún no se había pronunciado y ella ya estaba hablando! Luego, esta campaña de desinformación, que denuncia una operación del [servicio de seguridad] FSB ruso. Presentó pruebas absolutamente confusas de que una persona votó en 17 distritos electorales diferentes. Era una derrota inevitable para ellos, porque existían encuestas de opinión previas a las elecciones y proyectaban una derrota posterior. Estuvieron involucrando a Estados Unidos y a diferentes medios de comunicación europeos para organizar de nuevo la ola de desinformación.
El mes pasado, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Mijaíl Galuzin, declaró que Moscú está dispuesta a restablecer relaciones diplomáticas con Tiflis. ¿Cómo pueden ambos países sanar la herida de 2008 con dos territorios todavía desgajados de Georgia gracias a Moscú?
Estos territorios deberían reintegrarse solo mediante un proceso pacífico. La gente que reside allí ha estado con nosotros durante siglos. Encontraremos la fuerza para comenzar a reanudar la relación con ellos, porque tenemos muchas cosas en común. No revisaremos nuestra postura respecto a estos territorios, ya que son territorios históricos antiguos de Georgia. Debemos subrayar que, debido a esto, no tenemos relaciones diplomáticas con Rusia, y esto es una cuestión de principios. Por supuesto, mejoraremos nuestra actitud hacia Moscú si adoptan medidas diferentes. No hay nada que ocultar. Todo lo demás son especulaciones, como, por ejemplo, intentar vincularnos con las autoridades rusas. ¿Qué enfoque beneficiará a Rusia en este caso? Ellos [Occidente] intentan con fuerza cambiar las autoridades aquí y provocar la desestabilización en este país. Quienes deseen desestabilizar Georgia deben entender que Rusia será quien utilice esta desestabilización. Tenemos al ejército ruso a 40 kilómetros de nosotros [señala apuntando con el brazo a uno de los ventanales del palacio presidencial].
Pero Sueño Georgiano lleva más de 10 años en el poder, ha mejorado las relaciones con Rusia, y aun así hasta ahora nunca se ha planteado la reintegración. Nunca los rusos han sugerido la posibilidad de devolver estos territorios.
Nunca digas nunca jamás. Si repasamos la Historia, ¿Cuántos imperios hubo? Algunos desaparecieron. Hablo en general, no me refiero a ninguno en concreto.
Y otros están resurgiendo. Especialmente si Ucrania pierde la guerra.
Vemos la aspiración imperial rusa. Pero, ¿cómo oponerse a Rusia? ¿Dónde encontrar la salida? Cuando el líder del país con hegemonía en el ámbito político, Donald Trump, dijo: "La guerra fue un error. Si yo fuera el presidente, no habría guerra".
¿Y usted se lo cree? También dijo que con él terminará la guerra en una semana...
Así que debo concederle otra entrevista sobre este tema. Mire, Rusia es un estado nuclear. Era mentira cuando dijeron que Rusia podría colapsar tan fácilmente. Estaba claro. ¿Y quién es la víctima en esta situación? Ucrania.
La víctima es Ucrania. ¿Pero quién es el agresor?
¡Rusia! [responde enérgicamente sin esperar al intérprete] Eso es un hecho. ¿Pero tenemos o tienen ustedes poder para cambiar la situación? Y antes de la agresión, ¿no sabíamos ya que Rusia era así de poderosa?